sábado, 14 de mayo de 2016

Un microrrelato de Violeta Pérez Custodio

Las sorpresas (por fortuna también las buenas) llegan cuando menos te lo esperas. Anoche, en forma de email, recibí este microrrelato. Me lo envía Violeta Pérez Custodio, una compañera en las tareas universitarias y amiga hace ya muchos años. No sabía yo que, entre latines y elocutiones, escribía perlas como esta. 
...
TROLLEYS
...
La manada de trolleys avanza por la pista. A sus amos el paso apresurado les deja sin resuello, ansiosos de lograr acomodo en el altillo. Pero hoy los ministros del Leviatán alado los detienen a pie de escalerilla y, a fuerza de empujones, los apilan en el vientre del gigante. No permiten equipaje de mano en la cabina. Lo que es la vida: tanta angustia para acabar hacinados sin distinción de clases. El mismo cuarto oscuro para el Cartier que para el made in China. Ronca fricción de asas y etiquetas. De vuelta a la luz y a la espera de sus dueños, los trolleys se desplazan desnortados. Como si fueran hombres, unos ruedan intactos; otros, marcados para siempre por el goce furtivo en la bodega.
...

No hay comentarios: