sábado, 24 de enero de 2015

Un microrrelato carcelario

El Juicio de Paris (P. P. Rubens)
En estos tiempos españoles en que las cárceles están de lamentable actualidad, traigo aquí un microrrelato de tradición homérico-virgiliana que publiqué en Fuera pijamas. Se lo dedico a los rateros que asisten, entre la indignación y el asombro, al espectáculo de los bárcenas.
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Querencia
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En la cárcel de Alhaurín de la Torre cumple prisión preven­tiva un pastor teucro. La Fiscalía lo acusa de los delitos de cohecho y genocidio involuntario, mientras que la acusación particular, que representa a una ninfa y dos diosas despechadas, le anuda la soga al cuello añadiendo el de prevaricación. Todas las noches, cuando los reclusos duermen o gimotean bajo las mantas carcelarias, el pastor saca su caramillo de bronce, aparta el camastro y retira un poco de tierra del largo túnel que ha de llevarle algún día, a través de espesuras ignotas, a los espejeantes regatos de la Arcadia virgiliana.

viernes, 16 de enero de 2015

María Alcantarilla: el territorio de la ausencia

Hay quienes afirman rotundamente que no leen a los autores actuales, como si en el jardín literario hace tiempo que se hubiese agotado la tierra para nuevos brotes y solo permanecieran lozanas las flores de un tiempo pasado. Yo prefiero, al menos en lo que toca a la poesía, leer cuanto cae en mis manos. Y aunque he de reconocer que buena parte de los poemarios no satisface mis expectativas, a veces hallo una voz nueva que me seduceEs el caso de María Alcantarilla, joven poeta sevillana, cuyo último libro, Ella: invierno (Valparaíso Ediciones, 2014), no me ha dejado indiferente. 
...De entrada, tiene este libro dos aspectos dignos de mención: la más que notable convivencia (y no es fácil si se pretende cierta armonía) entre textos en prosa y en verso y la participación de casi todas las personas gramaticales: yo, tú, él/ella, nosotros... Luego comprende el lector que, siendo el asunto poético el territorio de la ausencia, el yo indague, inquiera, zarandee a cuantos a su alrededor puedan arrojar un poco de luz. Y en esta tarea coadyuvan también las voces de conocidos narradores y poetas (Homero, Cheever, Borges, Valente, Cernuda, Adorno, Hemingway, Miller, Rimbaud...). El invierno como metáfora del dolor, del abandono, de la duda en todas sus proyecciones posibles. El invierno como estación de penitencia o estación parada en la memoria. Y sí, la duda. La duda ante los duros relieves de la existencia, ante el mar insondable del amor (el amor a medio hacer), ante la carga que supone ser sin ser quien Eres. La duda que explica la naturaleza reflexiva de esta poesía, la indagación en los cómos y los porqués, como en este comienzo de uno de los textos más logrados: Lo cruento de las historias no es el asunto, ni los prolegómenos, ni siquiera el desenlace. Lo realmente salvaje es la humanidad de todo ello. Esta soledad del ser, este desamparo se vuelve acuciante en el discurrir cotidiano de los días: las voces del mercado, la lluvia en el cristal, los coches orillando las aceras, la terraza con su quietud recriminatoria (como en el poema "Recluso": Yo he optado definitivamente por no salir de nuevo / a la terraza...). Y pese al dolor, pese al naufragio, no hay renuncia al pasado, ni al lastre que comporta. Renunciar a él, en pos de un futuro falso, es la impostura de quien cree saber lo que en verdad ignora. Así en "No sabe despedirse": Si yo pudiera, como ellos, despedirme de la historia, / dejar estos recuerdos lo mismo que leemos otro libro, / quizá fuese distinto, tuviese ya otro nombre / y tú fueses cualquiera...
.....Mucho más se podría decir de este libro, prueba evidente de que hay que estar atentos a la trayectoria poética de María Alcantarilla. Pero prefiero concluir estimulando a sus potenciales lectores con el que estimo el mejor poema del libro:
...

MEJOR NO
...
He venido a buscarte hasta el pasado
y todo se ha cubierto de una lámina de voces indistintas
llamando por el nombre a quién, allí, pregunta
por su haber, por su conciencia: María.
He venido sin tirar migas al suelo
como el niño dispuesto a perderlo todo en el camino:
una flor, un caramelo,
el libro con palabras donde entonces
leíamos en alto nuestra suerte:
seremos, ¿era aquello?
He venido a buscarte hasta la últimas esquinas
de un tiempo plagado de nostalgia,
una luna de entonces extinguida,
un deseo abisal de ser yo mismo
a pesar de quien me toma,
quien camina hasta mis pies
como una tumba abierta a la tristeza:
remota, sin presente.
He venido, ¿no lo ves?, a rescatarme,
a urdir un nuevo plan donde sea acaso
mejor no regresar si no es contigo.

jueves, 8 de enero de 2015

Lecturas viejas, lecturas nuevas

.....Trae el nuevo año lecturas inconclusas y no iniciadas junto con otras nuevas. Estos últimos son libros que han viajado compartiendo el saco real con juguetes, aparatos electrónicos y tal vez una bolsa de carbón dulce. Al abrirlos, me ha parecido oler la piel tersa, generosa en estos días, de un camello fatigado. 
.....Del año anterior me traigo, avanzado, La libertad, de Jonathan Franzen (Ediciones Salamandra, 2011), con una Patty Berglund que ya deja entrever una seria neurastenia. Con los albores de 2015, ante la mirada dual del dios Jano, he empezado Fortuny, de Pere Gimferrer (BlackList, 2010), libro que tenía pendiente desde que mi mujer lo leyó con satisfacción. Eso sí, lástima que la edición no incluya las pinturas de los Fortuny y los Madrazo que han servido a Gimferrer para tan meritorio (y retorizante, a veces en exceso) ejercicio continuado de écfrasis. .
....Nuevos llegan (sin ser nuevos) En honor de Hermes (Huerga y Fierro Editores, 2005) de César Antonio Molina, conjunto de ensayos dedicados a poetas universales del siglo XX (Pessoa, Benn, Montale, Lezamam Huidobro, Paz, Borges, Espriu, Cirlot, Cunqueiro, Seifert, Neruda, Pavese...), e Italo Calvino. Sono nato in America. Interviste 1951-1985 (Mondadori, 2012), las entrevistas concedidas por Italo Calvino y recopiladas en este volumen por Luca Baranelli. Añádanse los libros adquiridos recientemente en Madrid, y de los que ya di cuenta en estos Silenos, y media docena de poemarios leídos a medias o íntegramente, pero sobre los que quiero volver más despacio (de José Manuel Benítez Ariza, María Alcantarilla, Juan Peregrina y Fernando Soriano, Antonio Rivero Taravillo...). 
.....El tiempo, ese maldito embustero, me roba el aliento en estos días primeros, pues he de compartir estas lecturas placenteras con otras más rutinarias a las que obliga la profesión. ¿Para cuándo un día de 30 horas, con esas seis extras para leer y escribir lo que se pierde al filo de la medianoche?
.....S

jueves, 1 de enero de 2015

Madrid, exposiciones, librerías y el hallazgo de un raro librito

Quienes vivimos en los confines del Reino necesitamos cada cierto tiempo acudir a la capital, pues solo desde allí se constata nuestro carácter periférico. Tres días en Madrid parecerán pocos, pero, bien aprovechados, satisfacen lo suyo. 
.....Tres exposiciones bien distintas. En la Fundación March una magnífica, titulada "Depero futurista (1913-1950)", que recoge la obra del pintor, dibujante, escultor y publicista. A medida que la exposición avanza en el calendario se aprecia cómo el fascismo y futurismo convergen en exaltaciones semejantes. 
.....También merece la pena visitar el Thyssen para disfrutar con la muestra "Impresionismo americano". De los maestros franceses (Degas, Monet, Manet, Berthe Morrisot) a los pintores americanos que se llevaron de París y la campiña francesa el color y la luz: M. Cassat, J. Singer Sargent, F. Clide Hassam, Th. Robinson, W. Merritt Chasse, J. McNail Whistler, J. H. Twachtman, Th. Dewing, D. Miller Bunker, F. Weston Benson y E. Charles Tarbell. Me quedo con "Dos mujeres dormidas en un barco bajo los sauces", de Sargent.
.....En CaixaForum se expone "Del mito a la razón", una muestra que indaga en la transformación que sufrió el pensamiento en Grecia y Roma desde una visión heroica y mítica del mundo, hasta una concepción filosófica y analítica. Es la que menos novedad ofrecía a dos filólogos clásicos. 
.....También la estancia madrileña nos permitió ir a dos librerías especializadas: "La librairie française", sita en la calle duque de Sesto, y "La librería italiana", en Modesto Lafuente. En la primera compramos el libro de poemas La mer à boire, de Ludovic Janvier, y la Antigone de Jean Cocteau. De la italiana me he traído dos títulos de Italo Calvino: Una pietra sopra y La nuvola di smog. La formica argentina.
.....Pero sin duda la adquisición más interesante ha sido la de un librito que le compramos en la taberna El Pez Gorgo (calle del Pez) a un escritor argentino que ejerce de vendedor en varios establecimientos de la zona. De la muestra que traía, nos decidimos por el relato Enoch Soames, del inglés Max Beerbohm, editado por Rey Lear y traducido por Juan Pedro Aparicio. Confieso que no conocía al escritor y caricaturista inglés y que me animó a comprarlo ver el nombre del traductor, escritor al que sí conozco. Igualmente debo decir que me ha gustado este relato ameno sobre la vanidad de los escritores y sus ansias de fama póstuma, con la sombra de Mefistófeles proyectada en los anaqueles de una biblioteca. Lo leí de golpe en el viaje en AVE de regreso a Sevilla. Estupenda lectura para concluir/iniciar el año.