viernes, 24 de abril de 2015

Microrrelato no seleccionado en el premio IASA

Recientemente se ha hecho pública la relación de los textos finalistas en el I Premio de Microrrelatos de IASA Ascensores. De unos 3400 presentados, 28 han pasado a la fase final. Entre ellos no figura el mío. Y como nada se destruye, sino que todo se transforma y muda su propósito, lo aprovecho para este blog. Los 3000 euros del premio se esfuman, pero mi Petrarca sigue con su sueño mítico.
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Anábasis mítica
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Mientras ascendía al monte Ventoux por la ladera norte, boscosa y escarchada por el frío mistral, Petrarca jadeaba ansioso por ver un viejo sueño cumplido: aproximarse a Dios a través de la contemplación solitaria y cimera de la bóveda celeste. Pero al llegar a la cúspide, descubrió que otros pies, cientos, hollaban sin descanso la ladera sur. Un ejército de sísifos allegaba grandes rocas redondas, sin aristas, bajo un lema revelador: “Elevamos sueños”*. Admirado del prodigio, Petrarca cerró los ojos y agradeció a la divinidad aquella inesperada reescritura del mito.
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* El requisito comercial para participar era que el texto incluyera la frase "Elevamos sueños".

1 comentario:

Unknown dijo...

Enhorabuena por tu microrrelato, no me hubiera importado escribirlo.
También yo me presenté. Aquí está mi relato sin premio (aunque tiene razón mi amigo Pepe: queda mejor si termina en "acudió a la cita":

Agencia matrimonial
¿Que si elevamos sueños? En nuestra agencia más bien los hacemos descender a la realidad. Tras examinar el expediente 835 y entrevistado el candidato, el índice de afinidad resulta menor del 20%. No se preocupe, Srta. Cándida: estudiaremos otro aspirante. Marta despidió a la cliente, sacó un espejito, repasó su peinado dejando caer un rizo castaño junto a la ceja, dio un toque de brillo a la sombra de ojos y se hizo a sí misma un guiño cómplice; cogió el bolso y acudió a la cita. El expediente 835 no me dijo gran cosa –pensó–, pero, después de entrevistarlo, no tuve la menor duda: éste no se me escapa. Pilar Casares