viernes, 12 de diciembre de 2014

Un poema que reivindica las sombras de ayer

Os dejo un poema que no tiene acomodo en el libro que tengo entre manos.
...
UBI SUNT
...
Los árboles no pueden con sus ramas,
los frutos pesan más según crecemos.
Nadie acierta a decirme por qué mudan
las aves el sentido de su vuelo,
ni por qué desconozco este paisaje
que me niega la luz y su rutina.
¿Qué fue de aquel jardín
aún no sombreado por los años,
donde dimos por hecho que la vida
era un largo preludio sostenido
por el suave clamor de los violines?
Ahora que he crecido,
ahora que los años se revisten
de pálidos fulgores,
ahora necesito más que nunca
aquella pesadilla recurrente
que turbaba los sueños de mi infancia.
Dame tú, madre, aquel paisaje muerto
de cuadros infinitos y ciega vastedad,
donde el miedo blandía como espada
la invencible certeza de tu amparo.

1 comentario:

Dolores Serrano Cueto (Lola) dijo...

Preciosa manera de describir cómo nos vamos sintiendo con los años, anhelando los miedos de entonces ante los de ahora.

Besos