domingo, 23 de noviembre de 2014

Un grato hallazgo: Félix Slim

Los hallazgos imprevistos suelen ser los mejores. Viernes 21 de noviembre. Ya cenados, andábamos Carmen y yo camino de casa, cuando en una esquina nos topamos de repente con los acordes de una guitarra acústica. En principio, nada anormal en una zona de bares de copas. Sin embargo, sobre esa música cabalgaba una voz ligeramente aguardentosa, ávida de traspasar las ventanas y los muros de un barEntramos. Ante escaso pero admirado público, el músico-banda Félix Slim ofrecía, guitarra, armónica y voz a un tiempo, su especial sentido del blues. Cantaba poseído por todos los espíritus de Lousiana, Georgia y Texas. Atrapados en el aquelarre del country blues, el swing, el ragtime y el rebetiko, bebimos varias cervezas al son de los temas de su último disco, GatomaloSucedió un viernes cualquiera, en un bar esquinero del centro histórico de Cádiz, y desde entonces por aquellas callejas deambulan los viejos maestros: John Lee Hooker, Duke Ellington, Cab Calloway, Charley Patton...

1 comentario:

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Sí, Ramón, conozco el blog. Me ha servido para extraer algunos datos, así como el artículo del Corriere della Sera que se publicó en 1994. El tema, sin duda, es de gran interés. Un abrazo.