miércoles, 12 de marzo de 2014

Un poema celebrativo

ANIVERSARIO
 

Con absorta rutina,
frente a los anaqueles de vidriados
reflejos que geminan vodkas, rones
y ginebras, aguardas
un año más –ya pasan de setenta–
la terca campanada de las doce.

...
Así cumples el ciclo que entroniza
el mortal renacer de tu materia.
Pero ya no celebras lo vivido,
polvo de parda luz en la alameda,
ni aparejas la dicha de los días
venideros. 

...................Te basta, en este instante
esquivo y liminar,
perfumarte con agua de lavanda,
sacudirte las sombras del camino
y beber en tu honor un trago amargo.


De No quieras ver el páramo, Sevilla, Isla de Siltolá, 2010, p. 40)

2 comentarios:

Alonso Barán dijo...

Me recuerda un poco a Bukowsky...

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Supongo que por el alcohol que brilla en esta suerte de cumpleaños nihilista. Gracias por la visita y el comentario, Alonso.