miércoles, 31 de diciembre de 2014

A año muerto, año puesto

FELIZ AÑO 2015


Que el año venidero discurra 
como el agua diáfana de esta acequia

martes, 23 de diciembre de 2014

Feliz Navidad, queridos lectores. 

lunes, 22 de diciembre de 2014

De nave a nave. Un microrrelato en La nave de los locos

Fernando Valls publica un microrrelato mío sobre navegación fluvial en La nave de los locos.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Con Rosalba Campra en un Cádiz opaco

Rosalba Campra
Raros días de niebla en la ciudad-isla. Raros porque no recuerdo un manto de grisura tan opaco, ni tanta perseverancia de esta espesura que no quiere abandonarnos. Anoche salimos Carmen y yo a un encuentro con Rosalba Campra, que ha pasado por Cádiz fugazmente. Venía Rosalba acompañando a Mariángeles Férnandez, Raúl Manrique y Claudio Pérez, del Centro de Arte Moderno de Madrid. En la víspera todos ellos habían atravesado en coche la niebla para adentrarse en esta ciudad con luz extinta. Aquí los esperaba Nieves Vázquez, amiga y coordinadora de las jornadas en homenaje a Cortázar celebradas el pasado noviembre en la Universidad de Cádiz en colaboración con la Fundación Ory. También los esperaba un Cortázar despiezado en ediciones, dibujos, fotografías y otros fetiches mostrados en la exposición "Territorios de Julio Cortázar". Debían recoger las piezas y retornar, de nuevo ganando cada palmo a la niebla, a Madrid. Tuve un rato de conversación grato con Rosalba, una de las escritoras antologadas en Después de Troya. Hablamos de Roma, París, Madrid; también de su minificción y mi trabajo en esta antología ahora en prensa. Hay encuentros inesperados que parecen guardar un vínculo misterioso. En la primavera pasada Alba Omil, otra escritora argentina que también aparecerá en Después de Troya, visitó Cádiz con su hijo y tuvimos tiempo para un tomar un café y conversar. Tal vez haya más citas aquí, tan lejos de todo. Tal vez mis antologados hayan decidido venir a Cádiz a comprobar si realmente existo, si soy algo más que un nombre y una cara en la nebulosa -esta sí inconmensurable- de la red.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Un microrrelato en las antípodas de la Navidad

A propósito de la muerte de seis adultos y tres bebés en las aguas del Estrecho de Gibraltar.
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EL BAÑISTA QUE REMA
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El bañista rema sin descanso de pie sobre la tabla elíptica. Alterna los impulso a babor y a estribor, sin levantar la mirada de las aguas. Suponemos que es fuerte y va sobrado de resistencia física y determinación. Solo así se justifica ese incansable remar desde el orto hasta el ocaso, una veces trazando su estela perpendicular al horizonte y otras, paralela a esa línea que no siempre es diáfana. Y solo así se entiende que resista firmemente el embate de las ondas alzadas por el levante o el lebeche. Cuando la tarde ultima sus brillos sobre la superficie y los demás recogemos los bártulos playeros para regresar a los apartamentos, él sigue remando, remando, remando. Pero el agua es de naturaleza indómita y al punto cierra sus heridas, sin permitirle, en la fracción de segundo que dura la paletada, seguir el rastro del hijo que un día se fue al fondo.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Reseña de la 'Obra completa' de Francisco Pleguezuelo

.....Si meritoria labor es que una editorial pequeña siga editando libros en tiempos de zozobra, más que meritoria resulta cuando el fruto del tórculo no es mercancía para abarrotar palacios de congresos en mediáticas presentaciones. Por ello es menester empezar con un justo aplauso, un amical soplo de aliento, al trabajo de Quorum Editores, que corona el año 2013 con la obra completa de un autor de escasa nombradía, pero digno de figurar in toto en su ya extenso catálogo.
.....Apenas se asoma el lector a la vida del gaditano Francisco Pleguezuelo (1928-2008), descubre que este tuvo parte (junto con sus amigos Fernando Quiñones, Serafín Pro Hesles y Felipe Sordo Lamadrid) en el nacimiento de una revista de poesía esencial en el medio siglo XX español, Platero, continuación en letras de molde de El Parnaso, cuyos números (más nueve ya bajo el título de Platero) habían salido mecanografiados por una vieja Remington por el mismo grupo de poetas. En ese ambiente, con el estímulo de colaboradores ya consagrados, como Juan Ramón Jiménez, Rafael Alberti o Vicente Aleixandre, y el de otros que por entonces regaban sus laureles, como Ricardo Molina, Pablo Baena, José Caballero Bonald, Carlos Edmundo de Ory, Pilar Paz Pasamar o José Luis Tejada, fueron adquiriendo ─en palabras de Serafín Pro─ “saberes y amistades”. Contaba Pleguezuelo veintidós años cuando en el nº 31 de Platero (marzo de 1950) apareció su poema en prosa “Caleta”, en el que hay una temprana prefiguración del vínculo estrecho que mantendrá durante toda su vida con el mar, la pesca, las barcas y los vientos rolantes, ya sea en Cádiz, en Chipiona o en Rota.
.....Mas no había de durar aquella intensa actividad literaria de los años juveniles, ya que pronto su vida adquiere nuevos derroteros. Se licencia en Derecho en Sevilla (1956), se asocia con su hermano Antonio en una empresa de construcción y contrae matrimonio con María Josefa Pernudo (1961), con la que tendrá cuatro hijos. La elección de Sevilla como ciudad de residencia debió de rematar la faena, pues dejaba en el sur, junto con el mar de Cádiz, amistades y tertulias poéticas. Daba comienzo así un largo período de mudez literaria del que irá saliendo a finales de los ochenta y, especialmente, a partir de 1993, año de su jubilación. Por entonces Pleguezuelo se refugia en los libros y recupera la vocación que había vibrado en los años de Platero. Sin duda, como afirma Rogelio Reyes en la introducción (p. 19), ello explica que la memoria y la nostalgia sean los motores de la creación en su obra.
.....Obra completa es compilación póstuma, llevada a cabo con mimo por Alfonso Pleguezuelo, sobrino del autor. Las secciones El Parnaso (I) y Platero (II) contienen las prosas líricas, los poemas y otros escritos aparecidos en las revistas entre 1948 y 1952. El olor de la seba (III) es el libro de relatos que publicó en Sevilla (Fundación El Monte, “Colección Literaria”) en 2004. Los capítulos siguientes ordenan el resto de la producción, que permanecía inédita casi en su totalidad: El mar con Cádiz al fondo (IV), Guadalquivir arriba (V), Nerja (VI), Memoria de la taberna (VII), Historias de Juan (VIII), Círculo literario (IX) y Para mi sobrina (X).
.....Las cinco décadas que median entre Platero y los primeros escritos de los años noventa permiten observar la evolución del escritor en lo conceptual y lo formal, así como detectar algunas de sus tempranas influencias. Modernista es el tono de la primera pieza, “La gruta encantada”, publicada con veinte años, que no solo enraíza con el tema tradicional de la cueva, homérico y cervantino a la vez, sino que también evoca el poema “La fuente” de Rubén Darío. El joven Pleguezuelo deja correr la incontinencia adjetival: “La espantable negrura del techo destacaba los bellos cendales que como inmensas cortinas de tul petrificado” (p. 32). Ecos de Juan Ramón Jiménez se aprecian en los hexasílabos de rima asonante de “Barrio”: “La verde campana / se mece en la torre / con sones de plata” (p. 39) y en prosas líricas como “La enfermita”, que no puede desvincularse de las imágenes tristes de la infancia de Platero y yo (“El niño tonto”, “La tísica”, “La niña chica”). Acaso de color lorquiano sea la escena final de “Agua de luna”: “─Hija, ¿adónde fuiste, hija mía? ─Padre… la noche era hermosa… el mar… ¡había agua de luna, padre! Quise cogerla y huía. Huía siempre…” (p. 71). Y la gacela de la canción de Alberti parece haberse mudado en la prosa marinera de “La goleta”: “¡Gacela de azules prados, con la lanza del bauprés clavada ya en el corazón del rumbo!” (p. 76).
.....El olor de la seba, sin duda el conjunto más acabado, ofrece composiciones en prosa, de tono lírico muchas de ellas, “a medio camino entre el poema en prosa juanramoniano y la escena de costumbres”, en palabras de Aquilino Duque (p. 86). Si algo predomina en estos escritos es la memoria del autor, la autobiografía como base de la ficción, sin que sea fácil deslindar una de la otra. Este libro y los escritos reunidos bajo el epígrafe El mar con Cádiz al fondo tienen como protagonista la ciudad de Cádiz, especialmente su mar (también Chipiona y Rota, geografía costera que Pleguezuelo frecuentó como veraneante y pescador). “Nostalgia”, texto inicial de El olor de la seba, señala simbólicamente el desarraigo en aguas fluviales (Sevilla) del gaditano y marinero que, como Alberti en Marinero en tierra, siente la llamada del mar: “Un día de estos, muy pronto, volveremos al mar” (p. 87). Colorea estos recuerdos toda una galería de personajes: pescadores de caña y embarcación, mariscadores, marineros de carrera, emigrantes, vendedores de ultramarinos, taberneros, golfos...; muchos de ellos identificados por nombres y apodos: Los Tutas, Vicente el vendedor de muergos, Juan Blanco el Pájaro, El Che, El Pieleón, Jacinto el Acedía, Antonio el Largo, Manuel Castaño el Balín, José Gómez el Demonio, Chelete, etc. Entre tantos recuerdos vinculados al mar a veces surgen otros de vivencias en tierra firme, como la evocación cariñosa de sus profesores en el colegio San Felipe Neri  y en el instituto Columela (don Raimundo, don Cipriano, don Miguel Martínez del Cerro, don Bernardo Perea, don Julián Alonso); las tertulias literarias a las que asistía, con mención de participantes y temas de discusión (por ejemplo, en los relatos “Pedro Ardoy y el Clavileño” y “Lorenzo Cherbuy y el Habanero”); la estampa de ciudades visitadas (“Granada era una ciudad triste”).
.....Guadalquivir arriba agrupa trece relatos ubicados en Sevilla. Son historias simples, que parecen responder a la sola pretensión de dejar fijados por la escritura retazos de escenas cotidianas. Como la de La Reme, que curó a un polluelo de cigüeña (“La cigüeña”); la del caballo abandonado en la Feria de Abril (“Réquiem por un caballo”); la del deterioro e incendio posterior del navío Ulises en la dársena del Guadalquivir (“Canción triste para un barco abandonado”); o la del encuentro del propio autor en la Fuente del Gallo, en los Reales Alcázares, con una dama inglesa que da de comer a un pato, mientras él anota en su libreta el embrión del relato mismo que tiene a la vista el lector, bajo el título provisional “Leda en el Jardín de los Poetas”. La datación final de algunos de estos escritos nos proporciona un marco temporal que abarca, al menos, entre 1998 y 2007, un año antes de la muerte de Pleguezuelo.
.....Después del paréntesis de Nerja, con tres historias ambientadas en los estíos en  la bella ciudad malagueña (“El belga de las cometas”, “Morgen, teide”, “Verano del 83”), en Memorias de la taberna hay un retorno a Sevilla. El escenario común es ahora la taberna o el bar sevillano (en especial, el Bar Celso), con su afluencia de parroquianos peculiares; entre otros, Conchita, la gitana florista que había vuelto de las Américas y voceaba sus “¡Jarmine, jarmine!” como antaño hizo otra en la Sevilla cernudiana al grito de “¡Clavele, clavele!” (p. 424); Luis de Ávila, singular consejero de comerciantes; el lisiado Panocha, trabajador del circo Bruxela; don Áureo, el practicante, que espetaba latines jurídicos ante la ignorante concurrencia; o Paco Panduro, alias Vitrales, el mariquita de cabello azafranado que ejercía de guía turístico.
.....La serie Historias de Juan constituye un giro en el libro, al menos en la presentación y vínculo de los relatos. Se trata de seis historias protagonizadas por el mismo Juan, el hijo del agricultor apodado Pancaliente, en un escenario ahora rural, pues se extiende desde la campiña ecijana hasta la Sierra Norte de Sevilla. Ex combatiente de la División Azul en Rusia, maestro de escuela, tahúr y juerguista: he aquí los mimbres de estos juanes que son seis en uno.
.....En Círculo literario se reúnen tres artículos publicados en la prensa sevillana entre 1998 y 1999 de indudable interés literario: “El abrazo de Conte”, “Sobre Fernando Quiñones” y “Un relato de Juan Ramón”. El primero recrea una disertación sobre escritores gaditanos a lo largo de la historia pronunciada en 1951 ó 1952 en el patio de la facultad de Medicina de Cádiz por el benemérito Augusto Conte y Lacave. Allí estaban todos los miembros de Platero: Fernando Quiñones, José Luis Tejada, Felipe Sordo Lamadrid, Pilar Paz, Julio Mariscal, José Manuel Caballero Bonald y, cómo no, Pleguezuelo. El segundo es una semblanza de Quiñones a partir de las cartas que este le envió en los años ochenta. Publicado en El correo de Andalucía en julio de 1999, constituye un homenaje al amigo fallecido un año antes. El tercero revela los contactos establecidos entre los responsables de Platero y Juan Ramón Jiménez, entonces residente en Puerto Rico, para que el maestro colaborara en la revista, así como la anécdota en torno a la identidad de Ciríaca Marmolejo, personaje de un relato del moguereño que apareció en el nº. 19 de Platero.
.....Cierra el volumen un breve poema dedicado a su sobrina (“Para mi sobrina”), escrito hacia 1977. Publicados en las citadas revistas (salvo este último), en el libro tan solo se cuentan seis poemas en verso, siendo además la parte menos lograda del volumen.
.....Como se ha dicho, el estilo de Pleguezuelo se acerca a menudo a la prosa juanramoniana y a la estampa lírica, con alta complacencia en el paisaje y en la pintura de costumbres. Sin embargo, muchos de estos escritos, con su marchamo autobiográfico, apuntan al género memorialístico. Con este volumen se reconstruye, grosso modo, la peripecia vital del gaditano, porque sospecho que en sus escritos hay poco espacio para la ficción. Por otra parte, si admirable es el manejo de un lenguaje fecundo en términos propios de la pesca y la marinería, no lo es menos que utilice con desenvoltura el léxico de otros oficios que le son ajenos, como el de boticario, zapatero o costurera. Como también merece destacarse que el color local de este libro no lo haya encorsetado tanto como para silenciar las voces de escritores y artistas que aparecen en sus páginas, lo cual da fe de los intereses culturales de Pleguezuelo: John Milton, Edgar Degas, Góngora, Emilio Salgari, Cervantes, Camilo José Cela, Marcel Proust, Juan Antonio Zunzunegui, Cenni di Pepo Cimbaue, Giotto di Bondone, Luis Cernuda, Rafael Alberti… Y el humor que impregna muchos de los relatos, entre los que descuella uno de los mejores: “Casilda o la teta en el torno”.
.....Respecto de la edición, no entiendo (salvo que sea por voluntad propia) por qué no figura el nombre de Alfonso Pleguezuelo en la portada. Por otra parte, echo en falta varios escritos de Francisco que aparecieron en números de Platero. Me refiero a “Caleta” (nº 31, 1950), el poema “IV” (“Tallé tu cuerpo sobre el árbol vivo”… [nº. 32, 1950]), “Barca abandonada” (nº 38, octubre 1950) y las traducciones que hizo de fragmentos de The waste land y Portrait of a lady de T. S. Eliot (nº 16, 1952; nº 18, 1953) y de varios poemas de Paul Eluard (nº 21, 1953; nº 24, 1954). Todos estos textos están publicados, bajo la autoría de Pleguezuelo, en M. Ramos Ortega, Platero. Revista Literaria Gaditana, 1ª época (vol. I), 2ª época (vol. II), Sevilla, Fundación el Monte, 2000.
.....Aunque el tono autobiográfico resulte a veces monótono y el localismo encorsete las historias, se trata, en suma, de un libro atractivo, rico en los matices menudos de la gente de la calle y escrito con soltura y honestidad. El libro de un escritor que prefirió a la postre recluirse en la memoria, tan vasta y anchurosa como el mar del sur que tanto le gustaba: “Me gusta el mar, los peces, los barcos, las algas y las caracolas, las anclas oxidadas, el ritmo musical de la marea y, naturalmente, ¿cómo no?, los pájaros marinos” (p. 315).

Francisco Pleguezuelo
Obra completa
Introducción de Rogelio Reyes
Quorum Editores, Cádiz, 2013.

Reseña publicada en Campo de Agramante 20 (primavera-verano, 2014), pp. 142-145.

sábado, 13 de diciembre de 2014

La muerte de Rafael (Fito) de Cózar

Prematura, estúpida y repentina. Tres mezquindades de la muerte que se han conjurado para llevarse, en la tarde de ayer, a Rafael de Cózar (Fito para los amigos). Conmocionado aún por la noticia, constato una vez más que estos avisos, cuya frecuencia en los últimos años duele, son para todos. Mañana, esta misma tarde, la próxima hora, los minutos siguientes constituyen un territorio incierto, un espacio que no se nos regala a priori. Con lo que cuesta armar una vida y con qué rapidez se derrumba, se deshace y comienza su triste andadura hacia el olvido. Fito era un hombre alegre, afectuoso, culto, devoto de esa fe verdadera que es el disfrute del instante fugaz. Hace un par de años, después de una velada con otros amigos en un bar de la calle Regina de Sevilla, tuvo el detalle de enviarme un PDF con su libro Piel iluminada (Sevilla, 2008), con poemas eróticos y bellas ilustraciones suyas, testimonio de esa poesía visual que tanto le gustaba. Sirvan estos versos de ese libro como homenaje póstumo:
...
Méretrice, écoute moi:
Je dois mourir,
y quisiera doblarte por los pliegues de la vida,
romper mi brazo entre tu selva,
arrastrarme y ser la lluvia en tus torrentes.
Méretrice. Dix Francs. Écoute moi:
llegar a ser el negro escarabajo de tu mundo,
clavar mis dedos en el barro duro de tu
cuerpo,
ser la antena de un barco hundido en tus
ojos,
Méretrice des yeux d'or, te lo ruego,
¡Déjame nacer de nuevo entre tus pechos,
doblarte y retorcerme, Meretrice,
soy un triste caminante de tus pasos,
aún no sé nadar
y quiero ahogarme en tu pantano.
Méretricel écoute moi. Je dois mourir.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Un poema que reivindica las sombras de ayer

Os dejo un poema que no tiene acomodo en el libro que tengo entre manos.
...
UBI SUNT
...
Los árboles no pueden con sus ramas,
los frutos pesan más según crecemos.
Nadie acierta a decirme por qué mudan
las aves el sentido de su vuelo,
ni por qué desconozco este paisaje
que me niega la luz y su rutina.
¿Qué fue de aquel jardín
aún no sombreado por los años,
donde dimos por hecho que la vida
era un largo preludio sostenido
por el suave clamor de los violines?
Ahora que he crecido,
ahora que los años se revisten
de pálidos fulgores,
ahora necesito más que nunca
aquella pesadilla recurrente
que turbaba los sueños de mi infancia.
Dame tú, madre, aquel paisaje muerto
de cuadros infinitos y ciega vastedad,
donde el miedo blandía como espada
la invencible certeza de tu amparo.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Preludio que no cesa

Fachada de Notre Dame de París
En algunas ciudades, justo cuando el sol poniente recibe las primeras salpicaduras del mar, se oyen los aullidos lastimeros de los guardianes de los templos. ¿Por qué solo yo percibo esta queja concorde, vuelta al cielo que ennegrece? Acudid a esa hora vespertina a los alrededores de los edificios sagrados, alzad la mirada y prestad oído atento. Tal vez podamos descifrar el sentido de ese preludio inquietante, lo que sea que anticipa esa conjura de perfiles aulladores.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La "Guerra de España": Giulio Einaudi, Franco y Cela

.....En varias epístolas de Italo Calvino se menciona el desagradable "asunto español con Einaudi" y la participación que en él tuvo Camilo José Cela. He aquí los mimbres.
.....Estamos en 1962. La editorial turinesa Einaudi, en la que Calvino trabaja como asesor literario, publica Canti della Nuova Resistenza spagnola 1936-1961, una colección de cantos recogidos en ciudades españolas por los periodistas antifascistas Sergio Liberovici y Michele L. Straniero, con la colaboración de Margot Galante Garrone. De manera anónima, también colaboraron facilitando material autores como Celaya, José Agustín Goytisolo y Blas de Otero. El gobierno de Franco presionó a Enaudi para evitar su publicación y, una vez que el libro salió impreso, prohibió su difusión en España y desató una guerra propagandística contra la obra y sus responsables. El periódico ABC se convirtió en el paladín de la cruzada contra la "blasfemia, pornografía e inmundicia" del libro. Así puede leerse el titular número del 09/01/1963: LA EDITORIAL ITALIANA EINAUDI OFENDE GRAVEMENTE A LA RELIGIÓN CRISTIANA Y A ESPAÑA. En el artículo se dice, entre otras lindezas, esto: 
.....
Elementales escrúpulos de decencia pública impiden reproducir el repugnante contenido de este libelo, que contiene ataques blasfemos contra la religión católica, en especial contra la advocación española del Santísimo Cristo de Limpias, junto con las ofensas más viles y groseras para personas e instituciones españolas, así como agravios soeces contra la totalidad del pueblo español. 
.....
....En enero de 1963 Giulio Einaudi convocó una rueda de prensa en Roma, a la que asistió un millar de personas, donde, en compañía de un crítico literario, un folclorista y un teólogo, puso de manifiesto que era una obra seria y que lo que las letras de las canciones criticaban no era más que el resultado de décadas de dictadura y miseria en España.
......¿Qué papel jugó en este asunto Cela?
......Como sello extranjero colaborador en la convocatoria, Giulio Einaudi participaba en el jurado del Premio Internacional Formentor. Aquel año de 1962 Franco le prohibió la entrada en España. Cela escribió entonces una carta pública en la que se desvinculaba de su amigo y editor italiano y adoptaba la postura oficial del régimen, recriminando a Einaudi que hubiese publicado un libro lleno de injurias y blasfemias. He aquí un fragmento:
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.....No, amigo Einaudi, ni la Resistencia española (la oposición, solemos decir los españoles) canta esas coplas -cultas, que no populares, la mitad de ellas-, ni la técnica de la injuria da resultados entre nosotros. Y, menos aún, la de la blasfemia. La noble causa de la libertad en España, por cuya prosecución luchamos -patrióticamente y sin salirnos del reglamento, del código del honor que nosotros mismos nos marcamos- muchos españoles, no ha sido robustecida con el libro por usted editado. Dar armas a las fuerzas retrógradas no es ayudar, ciertamente, a quienes amamos la libertad.
.....
En 1994 se inauguró en el Instituto Italiano de Cultura de Madrid una muestra histórica sobre la labor editorial de Einaudi. Giulio fue acogido en la ciudad con todos los honores, mientras que la carta de Cela, testimonio de la España tardofranquista, se exponía a la vista de todos los asistentes. 

domingo, 23 de noviembre de 2014

Un grato hallazgo: Félix Slim

Los hallazgos imprevistos suelen ser los mejores. Viernes 21 de noviembre. Ya cenados, andábamos Carmen y yo camino de casa, cuando en una esquina nos topamos de repente con los acordes de una guitarra acústica. En principio, nada anormal en una zona de bares de copas. Sin embargo, sobre esa música cabalgaba una voz ligeramente aguardentosa, ávida de traspasar las ventanas y los muros de un barEntramos. Ante escaso pero admirado público, el músico-banda Félix Slim ofrecía, guitarra, armónica y voz a un tiempo, su especial sentido del blues. Cantaba poseído por todos los espíritus de Lousiana, Georgia y Texas. Atrapados en el aquelarre del country blues, el swing, el ragtime y el rebetiko, bebimos varias cervezas al son de los temas de su último disco, GatomaloSucedió un viernes cualquiera, en un bar esquinero del centro histórico de Cádiz, y desde entonces por aquellas callejas deambulan los viejos maestros: John Lee Hooker, Duke Ellington, Cab Calloway, Charley Patton...

miércoles, 19 de noviembre de 2014

La opinión de Italo Calvino sobre Cela

Que Camilo José Cela no despertaba muchas simpatías en su país es algo sabido. Pero lo es menos que también fuera de España hinchaba las narices. Me he encontrado esta perla leyendo las cartas "einaudianas" de Italo Calvino
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Sigo todas las buenas noticias sobre el próximo Premio Conegliano, pero en medio de ellas hay una que no me alegra y es la participación de Camilo José Cela.
...Cela es de los que quieren que los traten como a Dios padre, se da muchos aires, y seguramente fastidiará a todo el mundo. Una de las personas más vacuas e insoportables de la literatura internacional. En Formentor* Cela era una peste y fue una gran suerte que en cierto momento se enfadara y se marchara. En Conegliano, por suerte, el resto de la compañía es muy simpático; esperemos que Cela no haga de aguafiestas.
...Y además hay otra cuestión, casi personal. En el asunto Einaudi-España**, Cela se comportó de una manera antipática, publicando una carta ambigua (mira lo que dice France-Observateur en el último número o en el penúltimo). La cosa es tanto más grave cuanto que Enaudi era amigo suyo. La situación es para mí muy incómoda; te digo francamente que si antes tenía pocas ganas de encontrar a Cela, ahora, después de esta historia, no tengo ninguna. Si me lo encuentro, como comprenderás, no podré hacer como si no hubiese pasado nada y estrecharle amistosamente la mano.
...
(Carta a Giambattista Vicari, 9 de marzo de 1963)
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NOTA: Como lo cortés no quita lo valiente, Calvino elogió La familia de Pascual Duarte cuando fue traducida para Enaudi por Salvatore Battaglia (1960).


* Se refiere a los Encuentros auspiciados por Cela, en cuya convocatoria de 1962 participó Calvino. 
** Este asunto merece un tratamiento más extenso, que le daré en una entrada próxima.

martes, 18 de noviembre de 2014

Un microrrelato parisino de leyenda

De un libro de microrrelatos inspirado en París, os dejo esta muestra.
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LA LEYENDA
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Romulus y Rémus han crecido marcados por la leyenda. Desde pequeños han sido aleccionados en el arte del avistamiento no solo de piezas volátiles, sino de todo tipo de objetos y seres móviles, conscientes de que en cada cómputo se jugaban la vida. De niños buscaban las alturas de los bancos, las papeleras, los pretiles o las escaleras; de adolescentes se encaramaban a los árboles, las murallas, los puentes o los parapetos del Sena. Siendo adultos subían a los campanarios, las azoteas de los edificios o las cubiertas de los monumentos históricos. Pese a los esfuerzos de ambos por hacerse con la victoria, el ejercicio numérico siempre ha arrojado un saldo parejo. Ahora, respetables octogenarios de gorra y bastón, se sientan en los bancos de los Campos Elíseos y cuentan a las turistas de andares volanderos. A veces acuerdan como restricción el color del cabello o de las ropas; otras, la cortedad de la falda o el estampado de los pantaloncitos. Aunque ya no recuerdan la misión histórica para la que nacieron, siguen arreglándoselas para redondear las cifras en un prudente empate.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Próximo libro

En breve en las librerías. Prólogo del antólogo. Textos de Alba Omil, Marco Denevi, José Jiménez Lozano, Pedro Guillermo Jara, José Emilio Pacheco, Eduardo Gudiño Kieffer, Diego Muñoz Valenzuela, Julio Torri, Agustín Bartra, Augusto Monterroso, Salvador Elizondo, Ángel Olgoso, Raúl Brasca, David Lagmanovich, Juan José Millás, Rafael Pérez Estrada, José María Merino, René Avilés Fabila, Ana María Shua, Javier Tomeo, Rubén Abella, Juan Gracia Armendáriz, Manuel Moyano, Rosalba Campra, Gustavo Martín Garzo, Neus Aguado, Enrique Anderson Imbert, Lilian Elphick, Fernando Aínsa, Ramón Gómez de la Serna, José de la Colina, Andrés Neuman, Luisa Valenzuela, Rubén Abella, Juan Romagnoli, Juan José Arreola, Cristina Peri Rossi, Jairo Aníbal Niño, Margo Glanz, Tomás Borrás, Juan Pedro Aparicio, Sylvia Iparraguirre, Juan Eduardo Zúñiga, Guillermo Cabrera Infante, Julio Cortázar, Alfonso Reyes, Federico García Lorca, Pedro Ugarte, Jorge Luis Borges.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Italo Calvino, Lorca, Cernuda y Blas de Otero

Como algunos de mis lectores ya sabrán, leo todo lo que puedo sobre Italo Calvino, autor por el que siento especial predilección. Tengo entre manos Italo Calvino. Los libros de los otros. Correspondencia (1947-1981) (Siruela, 2014), una selección de las cartas que el escritor envió desde la editorial Enaudi a numerosos autores valorando sus manuscritos. Y esta tarde me he topado con una carta que Vittorio Bodini mandó a Calvino el 28 de octubre de 1960, en la que le informaba del estado de una antología poética que preparaba y en la que incluiría a poetas españoles. Advertía de que ya había conseguido el permiso para "el epistolario lorquiano" (sic), y que convenía que la editorial se apresurase a adquirir los derechos sobre Luis Cernuda (aportaba la dirección mexicana de los Altolaguirre) y de Blas de Otero, al que calificaba como el "más grande poeta (antifranquista) de la generación actual". Lo curioso de esto es la respuesta de Calvino:
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Incluso la poesía española, los poetas a que te refieres. ¿Son importantes? ¿Por qué? Tendríamos que saber algo más. 
(Epístola a Bodini, 10/11/1960)
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Teniendo en cuenta que en 1960 Cernuda había escrito casi toda su obra, pues moriría solo tres años más tarde, y que Blas de Otero ya tenía más de la mitad de sus libros circulando, no deja de ser llamativo que Calvino, que demuestra en estas cartas ser un lector voraz y muy cualificado, no conociera a Cernuda y Otero. Tal vez lo justifica que su conocimiento se ciñe sobre todo a la narrativa y el ensayo y, como escribe en otro lugar, no es muy ducho en poesía. Pero no deja de ser sorprendente.

martes, 11 de noviembre de 2014

Microrrelatos y tradición clásica (2): Juan Gracia Armendáriz

En Cuentos del Jíbaro (Demipage, 2008), de Juan Gracia Arméndariz, se incluye el microrrelato "Europa". Supe de él en una lectura pública. Lo leyó Irene Andres-Suárez en VII Simposio Internacional de Minificción, celebrado en Berlín en noviembre de 2012. Más tarde pregunté a Irene dónde aparecía tal relato, ya que me pareció haber detectado una huella sutil del mundo clásico. Y no me refiero a la alusión al río de Heráclito, sentencia de sobras conocida. Lo que yo oí fue la derrota de una ciudad sitiada, el vuelo de los dioses abandonando los templos. Gracia Armendáriz traía a mi memoria el rito de la evocatio ("evocación") de la religión romana. Cuando una ciudad estaba sitiada, antes de ordenar el asalto, el general romano invitaba a los dioses tutelares a que abandonaran los templos de esa ciudad y se trasladaran a Roma, donde recibirían un culto mejor. Como las ratas ante el peligro de naufragio, los dioses también huyen cuando todo está perdido.
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EUROPA
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Descreía de la filosofía, pero de tarde en tarde admitía los juegos de Nietzsche como quien admira desde un balcón la destreza suicida de un tragafuegos. La lectura de la Historia le confirmaba en la idea nada melancólica de que siempre es posible bañarse dos veces en el mismo río de sangre que recorre la distancia que hay entre Numancia y Sarajevo. Puesto que los dioses habían abandonado los templos ─si es que alguna vez moraron en ellos─, se complacía en hacer recuento de bisutería espiritual. Encontraba abrigo en los poetas, desde Atenas a Lisboa, y pensaba: Qué extraño jardín, Europa, bajo tu césped cortado con pulquérrima exactitud de campos de golf conspiran los muertos para combatirte, y qué raro pasear por ciudades enfermas de historia, bellas hasta la asfixia, donde los museos prefiguran un motín, un saqueo, una razia, un progromo. Y a pesar de todo no cambiaría por nada del mundo la frágil arquitectura de ese campo de batalla.

viernes, 7 de noviembre de 2014

La ausencia (¿y su territorio?)

A mi hermano José Manuel,
en el primer aniversario
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Triste es el territorio de la ausencia.
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...Con este verso comienza una de las elegías que José Agustín Goytisolo dedicó a su madre, Julia Gay. ¿Qué territorio es ese? ¿Cómo puede tener un espacio la ausencia, que es por definición no estar?
...La ausencia es un rastro, una estela evanescente que nos convoca y huye. Al ir a su encuentro, atravesamos un territorio que no es más que la vida lastrada por el dolor. Y ahí, en ese páramo inhóspito nos esforzamos en vano en asir lo inasible ("Me abrazaré a tu sombra", escribe Rafael Guillén en la elegía a su madre). La vida de antes, la casa de antes ("Yo amaba aquella casa / sin vientos ni desgracias", sigue Goytisolo) ya no serán las mismas, pero seguirán siendo. Porque la vida es mudanza, triste mudanza a menudo. Agua que fluye por declives hasta el muro postrero. O jolgorio de pájaros que se quedan cantando en el huerto del poeta de Moguer. Acumulamos ausencias como contamos años. Sombras que van y vienen, nos invitan a seguirlas, se alejan con las brisas primaverales. Pero en la evocación hay olor, hay luz, concluye Goytisolo: 
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...Sea fragancia el tiempo del no ser
...y claridad su reino. 
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...Y desde ese reino esperamos el prodigio de su voz, como Pablo Baena espera la de su amigo muerto: "El aire está esperando que de nuevo tu voz / vuelva a oírse en el mundo". 
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Sin duda, triste es el territorio de la ausencia, pero grata la región del recuerdo.

jueves, 30 de octubre de 2014

La calidad literaria en España, a partir de un comentario de Claudio Magris

Dedica Claudio Magris un capítulo de El Danubio a Marianne von Willemer (también conocida como Marianne Jung), la Suleika amante de Goethe. Aparte de reivindicar su trabajo de poetisa en el Diván de Oriente y Occidente de Goethe, Magris introduce una digresión sobre la calidad media de las obras que se escriben:
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Cualquier parroquiano de la sociedad literaria puede ser un autor decoroso y, en la práctica, lo es realmente con suma frecuencia; los libros auténticamente horrorosos son escasos y un clamoroso fracaso literario es un caso anómalo respecto de la aculturación estilística media, de la misma manera que lo es un vistoso error de ortografía respecto de la difundida alfabetización.
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La primera edición de El Danubio salió publicada en 1986, época en la que Internet era aún el futuro, al menos en países como Italia y España. ¿Pensará hoy lo mismo Magris? ¿Seguirá manteniendo que la media de calidad de las obras literaria es tan "decorosa", ahora que Internet hace visible a una legión de parroquianos que exhibe sin pudor perlas de sus escritos ya en letra de molde? En el caso de España, ¿es alta la calidad media de lo que se escribe? Y si se publican tantos volúmenes al año, ¿qué mecanismos serían fiables para una valoración de este tipo, porque no hay crítico, por muy superhombre que sea, que pueda leerlo todo. Aquí no valen ni los listados de libros más vendidos, ni la gracia concedida por los premios literarios, porque si los primeros son hijos del mercado, los premios son dádivas que se reparten entre amigos. ¿Quién tiene la suficiencia de un Magris para hacer una afirmación tan rotunda?
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(Cito por la traducción de Joaquín Jordá (Barcelona, Anagrama, 2009)

domingo, 26 de octubre de 2014

Podría ser un microrrelato

(H)USO HORARIO
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Me despierto a las 3:00, retraso el reloj a las 2:00 y me duermo de nuevo. A las 3:00 me despierto, retraso el reloj a las 2:00 y me duermo. A las 3:00 me despierto, retraso el reloj a las 2:00 y me duermo. A las 3:00 me despierto, retraso el reloj a las 2:00 y me duermo. Luego de repetir esta operación cinco veces, comienza a amanecer. Son las 3:00 de la mañana, por lo que retraso el reloj a las 2:00 y desayuno.

sábado, 25 de octubre de 2014

Lectura en San José del Valle

Por invitación del Centro Andaluz de las Letras y el ayuntamiento, me traslado a San José del Valle (Cádiz) para leer durante una hora ante un público generoso. Acuden los miembros del Club de Lectura, algunas jóvenes estudiantes y otros lugareños interesados por las iniciativas culturales de su pueblo. Después de una recepción cariñosa, escuchan con atención cuanto digo y leo: microrrelatos de Fuera pijamas, poemas de No quieras ver el páramo, fragmentos de cuentos de Zona de incertidumbre y entradas de Papeles secundarios. Les hablo de mi relación con la lectura y la escritura y los animo a seguir leyendo y, en algunos casos, escribiendo. Al final del acto preguntan y comentan. Hay quienes me confiesan que prefieren leer poesía, que son humildes poetas. (La anécdota del día es que el libro Cádiz oculto de mi hermano José Manuel se coló en la reunión y varios asistentes lo conocían a través del programa Cuarto Milenio). Gracias, Pepi, por la acogida y gracias, Ana, María, Dolores y demás paisanos de los que no recuerdo el nombre por vuestra atención y vuestro afecto.

sábado, 18 de octubre de 2014

Un microrrelato boscoso

TRABAJOS Y DÍAS (1): EL DESCORCHE
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Principiaba junio en los bosques cuando llegaron al alba con palos largos, hachas y perros catadores. Se aplicaron a la faena bajo el estridor ardiente de las chicharras. Cumplida la jornada, abrieron los zurrones y repartieron pan y queso. Con el sol poniente regando las altas copas, esperaron a que los alcornoques descorchados destilaran el rojo vino. 

jueves, 16 de octubre de 2014

Anomalías de octubre

Octubre se ha vuelto estival. En este otoño anómalo, con árboles urbanos que se caen y virus apocalípticos, un calor húmedo recorre los cuerpos y agosta los espíritus. Con poco esfuerzo que se haga, el sudor asoma para recordarnos que somos, en gran medida, agua y sangre. Esta tarde me ha ocurrido, mientras enderezaba un poema empeñado en torcerse, en crecer a su aire, en encaminarse hacia latitudes poco aconsejables. Qué trabajo da un verso. Qué fatiga provoca cuando viene indómito. 
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Quizá por mor de esta anomalía estacional, ando leyendo cinco libros a la vez. Ya van mediados la novela que Vargas Llosa dedicó a Flora Tristán y a su nieto, Paul Gaugin (El paraíso en la otra esquina), y el portentoso recorrido de Claudio Magris por ese Danubio inacabable. También está avanzada la lectura de Tardes de Salamanca, el poemario que amablemente me ha enviado Jaime Siles. Y, entre uno y otro y otro, me deleito con dos libros de mi querido Italo Calvino: El camino de san Giovanni y Los libros de los otros, ya mencionado en el post anterior. Lectura y sudor en estas jornadas nada otoñales y tan virulentas.
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sábado, 11 de octubre de 2014

La fiebre de publicar (lección de Italo Calvino)

Gracias a la meritoria labor que está haciendo la editorial Siruela con la obra de Italo Calvino, llega a mis manos la última entrega, publicada este mismo año: Los libros de los otros. Correspondencia (1947-1981). Se trata de la traducción española (por Aurora Bernárdez) de la edición italiana que hizo Giovanni Tesio, publicada en Einaudi en 1991. Una selección de casi trescientas cartas, rescatadas de los riquísimos archivos de la editorial Einaudi en Turín y Roma, que dan testimonio de la labor de selección y crítica que Calvino hacía (junto con Natalia GinzburgElio Vittorini) de las propuestas editoriales que llegaban a Einaudi. Me interesa ahora una carta, fechada el 3 de marzo de 1950, dirigida a Marcello Venturi, con el que Calvino había obtenido un premio ex aequo en 1946 por un cuento publicado en L'Unitá de Génova. Calvino le comunica que no va a publicar su novela y, entre las razones en que apoya la negativa, está su lenguaje pomposo:
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[...] y sobre todo porque sacas a relucir de vez en cuando "montañas incendiadas por el ocaso", "aire resplandeciente de luz", "espeso templo de los pinos". ¿Quién te ha enseñado a escribir esas cosas?
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A continuación le aconseja no tener prisas en publicar, lección que conviene a muchos escritores de hoy, sobre todo jóvenes, que viven con verdadera angustia el hecho de estar inéditos: 
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Que no se te contagie la manía de publicar; una vez que hayas publicado, ¿qué habrás conseguido? Te limitarás a ser un pobre desgraciado como yo o tendrás que volver a empezar desde el principio, o dejar ahí mismo de escribir; espera diez o quince años para publicar, y entre tanto haz lecturas ordenadas, estudia un poco, trata de saber qué quieres hacer [...]
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Cuando Calvino escribe esto a un Venturi que tiene 25 años cumplidos, él, que alecciona como un experimentado escritor, solo tiene 27. Pero ya por entonces tenía el respaldo de Cesare Pavese, era colega de Elio Vittorini y había publicado El sendero de los nidos de araña (1947) y el libro de cuentos Por último, el cuervo (1949).

jueves, 9 de octubre de 2014

Estación Poesía 2

Sevilla ya tenía una Isla de poesía (de sugerente nombre) y ahora también tiene una Estación. Si la primera invita a embarcarse y navegar en busca de quién sabe qué soledades, la segunda sugiere al lector de versos una parada, un respiro en el tráfago cotidiano, acaso en el mismo andén donde aguardan las Musas el tren con destino al Helicón. Por mor de la polisemia, esta estación también reivindica la poesía como fruto granado en tres de los cuatro cuartos en que se divide el año (invierno, primavera y otoño). Dirigida por Antonio Rivero Taravillo y financiada por el CICUS (Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla) que dirige Concepción Fernández, el número 2, recién salido de las prensas, ofrece 31 poemas de 31 poetas diferentes, dos artículos (uno de Martín Merino Ruiz-Funes sobre la actualidad de la poesía china y otro de Carolina Depetris sobre Octavio Paz, Cortázar y Pizarnik) y tres reseñas de poemarios por José de María Romero Barea, Ioana Gruia y Juan Carlos Abril.
.....He aquí el elenco de poetas: Lorenzo Oliván, Marta Sanz, Enrique Barrero Rodríguez, Olga Bernad, José Luis Piquero, Luis Artigue, Manuel Lara Cantizani, Inmaculada Moreno, Ángeles Mora, Francisco Díaz de Castro, Luis Bagué Quílez, Manuel Ruiz Rico, Andrés Trapiello, Juan Cobo Wilkins, Alejandro López Andrada, Xelo Candel Vila, Antonio Serrano Cueto, Javier Lostalé, Andrés Catalán, Jesús Tortajada, José Antonio Fernández Sánchez, Víctor Jiménez, Jacobo Cortines, Elías Moro, Sara Mesa, Vicente Gallego, Aitor Francos, Adriana Schlittler Kausch, Rafael Fombellida, Jesús Cotta y Eloy Sánchez Rosillo.
.....Os dejo mi contribución:
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NAVIDAD EN UNTER DEN LINDEN
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El temblor de los tilos despojados,
las luces redentoras de la fiesta,
la nieve desprendida
en esquirlas de luna mancillada
como salutación de la ciudad.
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Helaba en toda Europa
y huíamos del frío brabantino
por raíles de nieve interminables.
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Nos habían hablado tantas veces
del calor berlinés, de la llama prendida
en el vaso de vino callejero
─ese trago caliente que acaricia
y redime los huesos ateridos,
que aquella Navidad de dos mil nueve
llegamos a Berlín esperanzados.
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Tú buscabas el cielo
por plazas y avenidas terrenales
y el temblor de los tilos deshacía
en esquirlas de luna destrenzada
el recuerdo lejano de la nieve. 
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(La revista puede leerse íntegra AQUÍ)

lunes, 6 de octubre de 2014

Microrrelato y tradición clásica (1): Ana Tapia

Una de las características del microrrelato hispanoamericano es la reescritura humorística de los mitos clásicos. La veneración hacia esa Biblia de los Gentiles que fueron a finales de la Edad Media las Metamorfosis de Ovidio se convierte, merced a esta subversión, en desapego de las auctoritates (Homero es uno de los más desacralizados) y en parodia de su legado. La cultivaron, entre otros maestros, Julio Torri, Juan José Arreola y Enrique Anderson Imbert. Y la tradición sigue en nuestros días a ambos lados del Atlántico en los relatos de Ana María Shua, Raúl Brasca, René Avilés Fabila, Lilian Elphick, Javier Tomeo, José María Merino, Juan Gracia Armendáriz o Gustavo Martín Garzo.
En el largo rastreo que he hecho en los dos últimos años he constatado que dicha estela, que arranca en Homero, continúa en los autores jóvenes, o no tan jóvenes pero que empiezan a cultivar el que Irene Andres-Suárez ha llamado el "cuarto género narrativo". Doy la primera entrega de lo que será una serie.
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ANA TAPIA
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El otro mito
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...Céfiro tuvo un hermano al que llamaban El Invertido que, en vez de soplar, aspiraba el aire con todas sus fuerzas. Y tanto aspiró, que se infló, cayó en el pico de una montaña, rodó ladera abajo, se despeñó y:
...a) Murió de forma inmediata
...b) Tal vez sobrevivió, a pesar de todo
...Pero lo cierto es que ya no aparece en ninguno de los libros de mitología.
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(Del libro Kiriwina, Granada, Fin de Viaje, 2012, p. 58)

viernes, 3 de octubre de 2014

De un libro nuevo, una muestra

Os dejo una muestra de un libro nuevo de microrrelatos, inspirado íntegramente en París, que anda estos días en busca de editor.
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Arthur y Paul
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Cercano el alba de un día abrileño, dos noctámbulos caminan abrazados por la rue Lepic camino del boulevar de Clichy. Se adivina que son asiduos de Montmartre porque celebran las bondades de la noche y muestran el desaliño indumentario como signo de distinción. Arthur y Paul son bien conocidos en los tugurios y prostíbulos por su desmedida adicción a la poesía. Acostumbran a declamar acodados en la penumbra de la barra, ante la fascinación de las putas y la mirada lánguida de los gays. Cuando Arthur no zozobra como un barco ebrio y Paul dirige con magisterio el ceremonial de las fiestas galantes, congregan en torno a sí a un auditorio atento, respetuoso y hasta émulo de sus virtudes literarias. Por la rue Lepic suelen bajar poco antes de que despunte el día, siempre juntos, siempre ebrios, luego de haber derramado versos blancos en las sábanas amigas.

domingo, 28 de septiembre de 2014

La Ruche de París

La Ruche, passage de Dantzig, París 15º
Llueve calladamente sobre la cancela anegada por el verdor, sobre las hojas mudas de los árboles, sobre las sombras locuaces que dormitan en los muros. Llueve en silencio en las pupilas de las cariátides que custodian el umbral de la Ruche hace años deshabitada. La lluvia nos ha traído hasta la puerta, luego de atravesar varios distritos bajo la grisura creciente. La misma lluvia que vio trabajar a Fernand Léger, Chagall, Soutine, Modigliani… y que ahora extiende su velo con mudez acompasada, con levísimas notas de melancolía. Asomarse a la cancela para ver a los artistas de entonces revoloteando por las celdas de esta colmena que pervive, como testimonio de desvelos comunales, en el sur de París. Y recorrer la ciudad para sentir su aliento, el aliento detenido en la espesura del jardín.

jueves, 25 de septiembre de 2014

"Carpe diem", un poema para tiempos difíciles


CARPE DIEM
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Esta música, el sol, la poesía,
los amigos sedientos de palabras,
el amor siempre en busca de aposento,
las huellas venideras de algún viaje,
las flores de tu sexo en mis jardines,
esa risa, por Dios, tan de mañana...
...
todo ello justifica la osadía
de vivir en la piel de lo primario,
de encarar el azote de los fríos
sin el abrigo tosco de la vida.
...
(No quieras ver el páramo, Siltolá, Sevilla, 2010, p. 71)