viernes, 29 de noviembre de 2013

Somos lo que leemos. O lo que no.

Biblioteca del Archigimnasio. Bolonia. Fuente: Silenos
Hoy, día de las librerías, miro la biblioteca que hemos reunido mi mujer y yo con tanto mimo (y esfuerzo) y me pregunto si mi hija, que pertecene a la generación digital, sabrá valorar algún día la herencia que recibe. Y no me refiero solo a los títulos en sí, que a nosotros nos parecen variados, enjundiosos, imprescindibles, sino al valor inmaterial, al calor y abrigo que nos han proporcionado esos libros incluso en momentos amargos. Es extraño cómo cambian los gustos y los afanes de las generaciones. Cuando era niño, en el hogar humilde de mis padres apenas había libros. Por eso cada compra que yo hacía con mis ahorros constituía una fiesta privada, íntima, que ni siquiera terminaba con la lectura, sino que seguía (y sigue hoy) con la presencia física del volumen en una estantería, cuando no con la relectura, pasados los años y las premuras iniciales. Mi hija, en cambio, ha crecido entre muchos libros, convive con libros como convive con el baño, la lavadora o el armario. Para nosostros son un tesoro vivo, dinámico, en expansión; para ella, un mueble más de la casa, en absoluto comparable a su ordenador portátil o a su teléfono móvil. Es extraño cómo, a la postre, somos lo que leemos. O lo que no.


martes, 19 de noviembre de 2013

Nuevo libro, en breve

En breve saldrá de las prensas salmantinas, con el sello editorial de Isla de Siltolá, mi nuevo libro. En un par de semanas podréis hacer cola en las librerías.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Sobre la traducción, en "Quimera"

En el número recién salido de Quimera (p. 61) publico un breve artículo sobre la traducción en mi ámbito académico: "Romancear en el siglo XXI".





domingo, 10 de noviembre de 2013

Un microrrelato demoníaco



LA TENTACIÓN ESPERA ARRIBA
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 ..Cada domingo después del oficio, media docena de demonios, enanos y alborotadores, vuelan desde una de las muchas puertas del Infierno hasta la calle donde vive el padre Damián y lo esperan ansiosos delante de la puerta de su apartamento. A pesar de su avanzada edad, el sacerdote sube los sesenta y seis peldaños con energía juvenil, sujetando en una mano la bolsa con el almuerzo que le ha preparado doña Amparo, la mujer del sacristán, y con la otra, los negros bajos de la sotana. 
....Cuando llega al rellano, mira a los demonios de reojo, saca un tarrito con agua bendita y traza una frontera líquida en el umbral de la puerta. Los demonios escupen una retahíla de blasfemias en latín y se golpean entre ellos con saña, pero el padre Damián, que ya hace tiempo se conduce inmutable ante los desaires del Maligno, cierra la puerta altivo y se aplica religiosamente al condumio. Es una escena cotidiana, repetida después de cada misa dominical en los últimos veinte años.
.....En contra de la creencia popular, los demonios tienen una paciencia finita. Hartos de los desplantes semanales del viejo cura, acaban desistiendo del asedio y deciden marcharse para siempre en busca de otro ministro de la Iglesia más vulnerable. Con torpe revuelo de alas y cuernos desaparecen por el alto ventanuco que ilumina las escaleras.
.....Hace ya un mes que el rellano está vacío, mas el padre Damián sigue fiel cada semana a su rutina: llena su tarrito en la pila de agua bendita, recoge el almuerzo de manos de doña Amparo, recorre la poca distancia que media entre la parroquia y el portal y, balanceando la bolsa en una mano y sujetándose con la otra los negros bajos de la sotana, va subiendo hacia el rellano. Pero cómo suda y jadea ahora por esas escaleras de Dios.
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Zona de incertidumbre, Sevilla, Paréntesis , 2011, pp. 249-250

viernes, 8 de noviembre de 2013

En la muerte de Montse Gómez


Cuando los hados crueles nos arrebatan a los buenos (perdonad mi confesión),
me veo obligado a pensar que no existen los dioses.
OVIDIO


Vuelve a sonar en mi estudio la triste balada Violets in your furs de John Coltrane. Si no hace mucho fue por el viejo amigo, hoy es por ti, querida Montse, hermana y amiga. (Con el poeta Ovidio maldigo a los hados, esos que todavía nos exigen resignación y acatamiento, esos que nos arrebatan lo mejor de nosotros mismos, esos que nos dejan, y disfrutan con ello, el corazón tan maltrecho). Tenemos tanto que agradecerte. Recuerdo nuestros primeros encuentros; en especial la prudencia y el asombro discreto de tus ojos ante los modos de una familia tan distinta, tan distante. Qué pronto sentimos el brillo de tu sonrisa generosa, el deleite de tu trato exquisito, el calor de tu cariño sin fisuras. Sí, tenemos tanto que agradecerte. ¿Cómo no sentirnos en deuda impagable contigo, con la mujer que tanto amó a José Manuel, con la mujer que le mostró cuán amplio puede ser el horizonte de la dicha? Hay personas que pasan por la vida dejando honda huella en los demás. Tú, querida Montse, eres una de ellas. Te nos has ido sin irte; te has marchado quedándote en la risa, en la mirada, en los gestos de Darío y Julio, en el corazón hoy roto de José Manuel y de cuantos tuvimos la suerte de haber sido tu familia, tus amigos. Hasta siempre, querida Montse.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Un microrrelato para este lunes gris




 Miradas insólitas
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.....El juguetero triste llega al mercadillo con una mesa plegable y una pequeña maleta que contiene, además del género, una licencia municipal en la que el funcionario del Negociado de Ventas Ambulantes ha rotulado con tinta roja el nº 58. Una vez localizada su parcela, da los buenos días a los vendedores de los puestos nº 57 y nº 59 y planta la mesa en el suelo, abre la maleta y se dispone a organizar la exposición de sus productos.
.....Acostumbrados a ver al difunto Julián empujando su carro atestado de cajas, los otros vendedores se sorprenden de que su sustituto ocupe una plaza de casi cuatro metros cuadrados con tan pocos enseres. De hecho, ya instalado, constatan que le sobra más de la mitad del área delimitada en el suelo. El reproche por tamaño desperdicio salta silencioso de mirada en mirada y va encendiendo el recelo en aquel tramo central del mercadillo. ¿Quién es ese tipo que se permite pagar al ayuntamiento metros que no utiliza, mientras que a ellos les falta espacio para moverse con desahogo?
.....En contra del hábito generalizado del negocio de venta de cachivaches, la mercancía del nº 58 no es de naturaleza miscelánea, sino regular y única, y tan diminuta, que no cubre la superficie de la mesa. De lejos parecen canicas de cristal, con minúsculas incrustaciones de colores en el núcleo. Se mantienen muy lustrosas porque el juguetero les aplica un pulverizador y las humedece constantemente.
.....Este nuevo dato acrecienta y propaga la suspicacia entre los vendedores. Una exposición de tan poco calibre proporciona escasa ganancia, lo que sin duda alimentará el argumento de los vecinos que desde hace meses se están movilizando para que el ayuntamiento clausure el mercadillo. Según ellos, los vendedores no son trabajadores en busca de sustento, sino un puñado de ociosos y aparejadores de cacharros inservibles, gente cuya inutilidad para otros menesteres ha encontrado acomodo en esta actividad más festiva que empresarial. Luego, para colmo, no bien concluya la jornada, lo dejan todo regado de residuos cortantes, líquidos malolientes y deshechos de trapería.
.....Así las cosas, a media mañana decenas de ojos ya están clavados en la estampa de ese hombre de estatura menuda que afronta con aflicción el desguace de la juguetería familiar. Pero el juguetero no está solo en su nueva aventura mercantil. Desde la mesa una cuarentena de pupilas de muñecas, húmedas y relumbrantes al sol de mediodía, devuelven en todas direcciones miradas vidriosas de inquebrantable lealtad.


Del libro Zona de incertidumbre (Sevilla: Paréntesis), 2011, pp. 197-198.

Imagen tomada de http://objetosconvidrio.blogspot.com.es/2011/02/jost-haas.html