sábado, 9 de marzo de 2013

¿Microrrelato? A propósito de Luisa Valenzuela

Ando enfrascado últimamente en un proyecto literario que requiere la lectura de bastantes microrrelatos. Mi trato con esta forma de narrativa mínima no es nuevo, por lo que a estas alturas yo creía tener más certezas que dudas. Sin embargo, he aquí que, al leer textos de la escritora argentina Luisa Valenzuela, me pregunto si es microrrelato lo que muchas antologías amparan como tal:
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Penélope nictálope, de noche tejo redes para cazar a un cíclope.
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Porque un elemento esencial del microrrelato es la narratividad (y ello lo diferencia del poema en prosa, el aforismo, el cuadro de costumbres, etc), es decir que "suceda algo", que se cuente en definitiva una historia, por breve que sea. La autora de Aquí pasan cosas raras (1976) es cultivadora excelente del género y hay en muchos de sus relatos una concepción lúdica, gozosa, del lenguaje. En el texto propuesto se concentran en sólo diez palabras, bajo el eco del homoioteleuton, tres ideas sugerentes: a) la adaptación visual de Penélope a la noche (nictálope), b) la transferencia de su labor de tejedora a Ulises, c) el uso del tejido como red por el héroe para cazar al Cíclope. Pero, ¿es microrrelato? ¿Puede decirse que haya tensión narrativa? Yo no lo creo. Porque nada sucede en esta suerte de comunicado. Su poder alusivo, la extraordinaria densidad evocadora de la epopeya homérica parece haber sido la razón de que se haya considerado microrrelato. Con todo, dejo esta puerta abierta para que podáis darme vuestra opinión.


8 comentarios:

ensondeluz.com dijo...

Hola Antonio,
Ya sabes que no soy un experto en microrrelato (incluso una vez me reconvino Fernando Valls por haber usado el nombre en vano) pero, la verdad, yo llamaría a esta hilación "un trabalenguas gongórico". Me recuerda, pero en más refinado, a aquello de Ramón Campoamor: "habiendo perdido la razón y el seso me vine de París en tren expreso". Aunque como no conozco la obra de la autora, sólo opino sobre esta mínima muestra de notable concisión y rima. Mi juicio no es en absoluto un juicio de valor y si tuviera muchas más en el mismo estilo me gustaría leerlas.

Gracias y un saludo cordial

Ramón Puig

Jesus Esnaola Moraza dijo...

Hola Antonio:

Me pasa lo mismo que comentas cuando leo textos de colegas hispanoamericanos, sobre todo. En realidad ellos suelen hablar de minificciones más que de microrrelatos, considerando a estos últimos uno de los muchos subgéneros que se engloban bajo la denominación minificción que no necesariamente es narrativa. Reconozco que me considero escritor de microrrelatos, escritor buscado de microrrelatos porque busco contar historias aunque sea de una forma muy breve.
En el ejemplo que propones estoy del todo de acuerdo contigo. Sin quitarle ningún mérito, está claro que no se trata de un microrrelato. Decir de qué se trata escapa del todo a mi formación, tan escasa.

Un abrazo!

Rubén Rojas Yedra dijo...

Yo si lo veo como un microrrelato. Me explico: si aceptamos que en la ficción posmoderna una de las características es la intertextualidad, este texto remite a uno anterior en el que está la narración original. Cuando lees textos de este tipo, debes tener en la cabeza el anterior, para entenderlo y entrar en él. De esa forma se completa la sensación de ficcionalidad. Es decir, estamos ante una reescritura que ya cuenta con una narración previa, donde se cuenta lo que allí ya no hace falta.

Esta es mi idea. Saludos.

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Ramón, Jesús, sin duda es interesante volver a debatir dónde está el límite narrativo del microrrelato.
Estimado Ruben, si la narración se suple con el texto de referencia, en el microrrelato en cuestión no hay narración. Y, en ese caso, ¿puede hablarse de relato por el simple hecho de evocar en la memoria del lector otro relato? Yo tengo serias dudas.
Abrazos a los tres.

Rubén Rojas Yedra dijo...

Eso es, Antonio, así lo veo yo. Sin texto referencia, o sin el conocimiento de aquel por el lector, la reescritura pierde sentido. Unidos dan forma a la narración. Así el tema de la narración se convierte en la (re)interpretación misma. Lo que me trae a la cabeza "Las babas de diablo" de Cortázar, donde se plantea exactamente esto.

Fernando Valls dijo...

Rubén, la intertextualidad está ya en la literatura clásica, de eso sabe Antonio mucho más que yo, pero también en Góngora y en Cervantes. No creo, que sea ni un invento posmoderno, ni que en la posmodernidad -hablo de grandes autores- se utilice con especial frecuencia. Si admitimos que el microrrelato tiene que contar una historia, el texto de Luisa Valenzuela me parece que no lo es, pero a los autores todo esto, como es lógico, les preocupa poco. Saludos a todos, en especial a Ramón, a quien no recuerdo haberle regañado nunca, aunque a veces uno abandona la clase pero olvida quitarse el traje de profesor. Y ahora, a demostar que no soy un robot, lo que cada vez me resulta más difícil.

Rubén Rojas Yedra dijo...

Claro, claro, Fernando. La intertextualidad está en la literatura clásica como está en este texto de Valenzuela. No he hablado de invento, sino de recurso.

A mí sí me parece que "Penélope..." narre, pero quizá todo esté en la(s) cabeza(s) de uno(s), cosa que también es literatura.

Saludos, y gracias por las reconvenciones, me encantan

Martín Gardella dijo...

Hola Antonio, recién llego a esta entrada y decidi sumarme (aunque sea tarde) a este interesantísimo debate.
Creo que hay un error en la publicación y no quiero dejar de marcarlo. Me refiero a que publicaste el texto de Valenzuela sin el título y, como seguramente sabes, en los microrrelatos (o en la minificción) ellos son tan esenciales como el cuerpo del texto.
Si tomamos el título, que en este caso es "Confesión esdrújula", creo que el texto se completa en su sentido, y le da cierta narratividad, ya que aparece la figura de Penélope confensando algo, como eje principal del relato. O sea, podría decir: "Yo, Penélope nictálope, confieso que de noche...". Sin el título, en cambio,como bien marcas, perdería esa narratividad que caracteriza a los microrrelatos.
De todos modos, como bien dice Fernando, rara vez los escritores se preocupan por las etiquetas, ya que en general son capaces de usar "minificción", "microficción" o "microrrelato" como si fueran sinónimos, aunque todos aquí sabemos que no lo son.
Propongo entonces ahora que analicemos el texto de Luisa Valenzuela sin olvidarnos del título, y ver si eso modifica la visión del tema por los pre-opinantes.
Un abrazo!