jueves, 28 de marzo de 2013

De libros y hojarasca

Siempre me ha sorprendido la vida efímera de los libros en el dédalo de las librerías y las distribuidoras. Preguntar por un título, pongamos por caso, de 2006 suele llevar pareja una mirada de extrañeza del librero, que de inmediato se pregunta de qué mundo fantasioso ha salido el cliente. Asombra la rapidez con la que un volumen entra en la zona de desguace comercial. Acostumbrado a trabajar con incunables e impresos quinientistas latinos, salidos de los talleres de Amberes, Basilea o Venecia, y que aún perviven en las bibliotecas especializadas, cada vez valoro más estos establecimientos de conservación de la especie. Por mor de un asunto que tengo entre manos, he pasado dos días de esta Pascua anegada en las bibliotecas Provincial y Universitaria de Sevilla, donde he podido leer libros que ya no es posible adquirir en las librerías. Es el signo de los tiempos: la hojarasca sepulta, como manto asfixiante, el verdadero sustrato.

1 comentario:

Araceli Esteves dijo...

Tienes toda la razón, Antonio, ya no se trata de usar y tirar es más bien no usar y tirar, que es mucho peor. Qué triste.
Mi libro puedes pedirlo a:pedidos@eugeniocanoeditor.com o que tu librería habitual lo pida a la distribuidora Maidhisa 916702189 Muchas gracias por tu interés.
Un abrazo