viernes, 22 de febrero de 2013

La invisibilidad

- Te asomas poco a tu ventana" -me dice un amigo, lector veterano de los Silenos. Y le contesto, mirando a través de los cristales:
- Últimamente hace frío, cuando no llueve. 
Este mismo amigo me recuerda las bondades de Facebook y cómo entonces, cuando yo me exhibía en aquella arena, él hacía parada obligada en mi perfil. 
Hace más de dos meses que dejé de merodear por las redes sociales. La razón es muy simple: tengo poco tiempo para mis quehaceres más gratos y FB me robaba los minutos y algo de aliento literario. Durante las primeras semanas tuve la sensación de haberme vuelto invisible, porque, en realidad, FB es un gran espejo del Callejón del Gato, adonde uno acude con el afán de verse multiplicado y roto en un sueño geométrico, como si penetrase en el corazón de un caleidoscopio. Pasado un período que acaso sea una especie de duelo de los nuevos tiempos, vuelvo a ser discretamente visible y dispongo de más minutos. Coincido con mi amigo en que tengo algo descuidados a mis Silenos, pero a veces ellos me reclaman un reposo, una tregua para entregarse a sus juegos lascivos en la floresta, lejos de las miradas ajenas. Y yo, que soy corifeo comprensivo, les dejo perderse. La invisibilidad es la madre de la creación.

4 comentarios:

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Cierto, Antonio, es necesario el retiro, el trabajo en silencio. Pero bien está luego, o al mismo tiempo, de vez en cuando, compartirlo aquí o allá con los amigos. Que siempre te leemos con agrado.
Abrazos.

Inmaculada Moreno H. dijo...

Sí, sí, no dejes este baile. a FB con dedicarle 5 minutos cada dos días vas sobrao.

Javier Fornell dijo...

Pues sí, el FB ha matado a los blogs y este nuevo genero epistolar del XXI que tanto nos gusta alguno. El espejito en el que se ven la vida de los demás y la propia absorve de una forma inesperada.

Creo que también yo seguiré el ejemplo y dejaré las redes por unos días en busca de inspiración y trabajar para lo que llevamos entre manos. Y, mientras, seguiremos pasando por este salón de baile.

bambu222 dijo...

Es cierto, nos roban mucho tiempo estas redes sociales,nos apartan a veces, de la vida real que es donde realmente,creo, puede venir la inspiración. Saludos.