sábado, 19 de enero de 2013

Todos somos el Minotauro en la red

Esta primavera cumplirán los Silenos cinco años. Un lustro es mucho tiempo en la vida de un blog, porque cada día se abren miles y muchos menos logran sobrevivir. La tarea requiere la constancia del autor, pareja en buena medida al interés de los lectores. Sin embargo, en la red todo acaba dispersándose. La red ya no es un océano: va camino de ser un universo. Los senderos se bifurcan, las encrucijadas se multiplican por cien, por mil, y brotan laberintos que generan dentro de sí otros laberintos. Todos somos el Minotauro en la red. Los cantos de sirena de Facebook, Twiter y otros inventos gregarios recientes arrebatan lectores al blog, y entre esos lectores escapan a menudo los amigos. Cuesta seguirles el rastro en este dédalo intangible. Menos mal que quedan algunos paladines, cultivadores del espacio recogido y la palabra selecta, como Benítez Ariza, Rivero Taravillo, Valls, Álvaro Valverde, García Martín, Norberto L. Romero, Antón Castro, Gemma Pellicer...  Todavía hay norte para quienes navegamos perdidos.

5 comentarios:

Paco Piniella dijo...

Pensaba Antonio, que con tus quehaceres universitarios ampliados habrías dejado tu blog, ya veo que sigue, enhorabuena, un saludo

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Sí, Paco. Pese al mucho trabajo que tengo ahora, procuro sacar tiempo para escribir y mantener el blog. Un abrazo.

Gemma dijo...

Gracias, Antonio, por la mención. Estoy de acuerdo: La red se ha convertido en un mar de fondo en el que subsistir resulta cada vez más difícil, pero supongo que toda esta accidentada navegación la vuelve más emocionante. Ánimo y a seguir.
Un abrazo fuerte

Fernando Valls dijo...

Gracias, Antonio. Me pones en muy buena compañía. Felicidades por esos 5 años, a los que espero que sigan muchos más. Saludos.

Á.V. dijo...

Gracias por la mención, Antonio. Como mi admirado Valls, también uno se siente muy bien acompañado. Saludos desde Extremadura. Á. V.