sábado, 15 de diciembre de 2012

Grisura descendente

Sábado gris en los cielos, que amenazan con hacer que su grisura descienda y nos atrape. El silencio pesa a esta hora de la tarde más que la niebla descendente. Es extraño silencio, silbido sutil, como un motor apagado en la lejanía que reclama su runrún de otros tiempos. En tardes como esta la poesía abre los ojos, se incorpora, se arma de valor frente al mundo declinante.


(Calle de Benaocaz, pueblo serrano de Cádiz, la semana pasada. Fuente: Silenos)

2 comentarios:

Fernando Martínez dijo...

Buenos días.
Quería comentarte que estoy sumergido entre pirañas, y de momento me alegro de haberme lanzado al agua porque me ha permitido conocer tus textos, que me han parecido muy, muy buenos.

Un saludo.

http://espiralesdetinta.blogspot.com.es/

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Gracias, Fernando. Espero que te gusten otros libros míos. Un saludo.