lunes, 31 de diciembre de 2012

En las postrimerías de 2012

Es tradición, al filo del año, hacer balance. Nuestra cultura cristiana tiene buena culpa de ello, pues nos ha inculcado desde la cuna la revisión periódica de nuestros actos y, en el momento crucial, la humilde aceptación de lo realizado o el arrepentimiento in extremis. El propósito de enmienda es la sal de las religiones. 
.....Si excluimos la miseria económica y el despeñadero social al que nos lleva el Gobierno de España (¿puede excluirse tanto perjuicio?), 2012 ha sido para mí un año con más luces que sombras. He perdido a un amigo, pero he reforzado lazos con otros y hasta he sumado a algunos nuevos. He vivido en París varios meses y he vuelto a Berlín. He publicado un poemario y he escrito al menos la mitad de otro. He sido incluido en varias antología de microrrelatos (entre ellas una publicada en la veneranda Cátedra) y también he logrado armar buena parte de un nuevo libro. He concluido e iniciado otros trabajos literarios, estimulantes siempre. He leído mucho, hasta llorar en el esfuerzo. He recuperado ilusiones que creía maltrechas. He tenido achaques, pero el saldo, a día de hoy, no parece negativo. Y mañana amanecerá, que no es poco.

FELIZ AÑO 2013, AMIGOS

6 comentarios:

A. del Rincón dijo...

Hoy rompo el silencio y te mando un deseo de que seas feliz, especialmente en estas fiestas.
Recibe mis saludos.

Anna J R

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Muchas gracias, Anna. Mis mejores deseos también para ti.

Ramón dijo...

FELIZ 2013, ANTONIO !

Ramón Puig

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Mis mejores deseos también para ti y los tuyos, Ramón.

Daniela V. dijo...

Por lo que he podido leer de tu balance de fin de año han sido màs las cosas positivas que las negativas,y es un buen balance; te deseo que este 2013 puedas continuar y mejorar aun màs y continues a publicar tan buenos articulos como lo has venido haciendo hasta ahora.Besos.Daniela V.

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Muchas gracias, Daniela. Te deseo también lo mejor de este nuevo año. Un abrazo.