viernes, 16 de noviembre de 2012

Un poema inédito

Escribí estos versos hace meses, ante la imagen fugaz de un sueño. Aún no han pasado a libro alguno, pues andan en el limbo literario de la indefinición. En los últimos días se me ha cruzado de nuevo la imagen, cual Dafne perseguida por Apolo. Los traigo aquí y dedico a todos los Apolo perseguidores y a todas las Dafne que huyen, huyen, huyen...


FUGA Y EPIFANÍA

Si detrás de la risa no te hallo,
es que no estás aquí, donde nosotros,
sino en el lado oscuro del recuerdo.
El gesto complaciente no te hospeda,
es máscara vacía, resonancia
alegre que percute en el silencio.

Al seguirte me abismo en los cristales,
por el fondo del mar te veo en sueños,
inasible y veloz, de tan marina.
¿Acaso se te alcanza en las honduras,
con pronta transparencia revelado,
el misterio que arriba no transige?

Si ahora refrenases tu carrera,
mi sombra buscaría guarecerse
debajo de tu sombra
(confieso que este afán es mi condena).

Allí donde la música suspende
sus notas concordantes en el aire,
allí donde se tiñe de crepúsculo
la quietud vespertina de las aves,
donde rinde la luna sus secretos
a los fieles corsarios de la noche,
allí te me apareces como
.......................................... isla
temprana y sin ropajes,
desnuda en tu verdor de cicatrices.

(Imagen: Dafne, de María Carrera, 1004)

2 comentarios:

Inmaculada Moreno H. dijo...

Realmente emociona. Qué buen poema.

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Gracias, Inma. Un abrazo.