lunes, 5 de noviembre de 2012

Berlín


Berlín guarda secretos que escapan a las leyes de la física. Con la noche, bajo los altos miradores de cristal hay hombres que se palpan el corazón ante la súbita alarma de un estremecimiento. Animal escurridizo, el corazón se les escapa por las calles como agua inquieta. Pasan jóvenes acaso a la salida del cine. Es un pájaro que vuelve y se posa por un instante, un instante, un instante... Berlín guarda secretos que escapan a las leyes de la física.

1 comentario:

Gemma dijo...

Bella estampa, Antonio. Celebro de veras que lo pasaras tan bien.
Abrazos