domingo, 9 de septiembre de 2012

Un poema en el límite del ser y del saber


Además del paso del sol expandido a un sol de recogimiento, septiembre prefigura otros tránsitos. A veces, entre el simple ser del cuerpo al saberse algo más que cuerpo. He aquí un poema incluido en mi último libro (Son caminos, Madrid, Del Centro Editores, 2012), que se me antoja volátil, como este mes ya presuroso.



SOLO SER

Quisiera a veces ser y no saberme
con la fragilidad de la libélula,
alada agitación, cuerpo ceñido
por la firme apretura de los aires.

Quisiera la ignorancia de vivir,
pasar, ya sin remedio, entre los vivos,
mas como va fluyendo ciega el agua
por el espejo gris de la inconsciencia.

Quisiera parecerme al junco erguido
que crece cimbreante y no lo sabe,
o afrontar los embates siendo tronco
que con solo enramarse va cumpliendo.
..
..
(Detalle exterior de la Paroisse Saint-Etienne-du-Mont. París. Fuente: Silenos)

2 comentarios:

Mari Cruz dijo...

Me encanta este poema. Un saludo.

Mari Cruz Agüera

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Lo celebro, Mari Cruz. Un abrazo.