sábado, 21 de julio de 2012

El pronto regreso

Hay en el Barrio Latino de París una calle de la Serpiente (rue Serpente), que trae a la memoria la de la sierpe sevillana, aun cuando no huela a incienso ni sombreen los parasoles en los tejados. Aquí se ubica la Maison de la Recherche, un centro universitario dedicado especialmente a la investigación doctoral. En este edificio comenzó, hace ya casi tres meses, mi estancia parisina. De ahí a otros centros y bibliotecas de la vieja Sorbona (Michelet, Jaurès, Sainte-Geneviève) y a las salas de lectura de la moderna y acristalada Bibliothèque Nationale (François Mitterrand). Ahora que afronto los días finales antes de regresar a España, pienso que nada hay más certero que la velocidad oscura del tiempo. Pesa mucho al principio (sobre todo, si, como en mi caso, se está solo), pero se vuelve liviano, flecha alada, metro que se salta ciego las estaciones a poco que nos descuidemos. Y ahora que toca volver, con un libro universitario enriquecido, incontables horas de paseo por la inmensa geografía de la ciudad, algunos versos dignos y otros prescindibles, varios microrrelatos y un sinfín de anotaciones, varios libros leídos (en francés y español) y un puñado de experiencias nuevas, ahora me pregunto qué quedará de todo esto cuando aterrice en el aeropuerto de Sevilla y venga a recibirme en persona una España más arruinada que cuando me fui.

3 comentarios:

Jesus Esnaola dijo...

Quedará el recuerdo que, justo en ese instante, te permitirá evadirte del aquí y el ahora. Al final podría decirse que recordar no es más que olvidar el presente.

Aquí te esperamos.

MA dijo...

También encontrarás a los amigos, que estamos deseando volver a verte.

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Gracias, Jesús. Yo también tengo ganas de vero, MA. Un abrazo.