martes, 1 de mayo de 2012

Flores parisinas del 1 de Mayo

Cuesta acostumbrarse a la apretura de las mesas de las terrazas parisinas. Los españoles somos muy celosos de nuestras conversaciones, aunque transcurran en voz alta y se acompañen de aireada gesticulación. Los franceses hablan y hablan sin que parezca importarles la excesiva cercanía del extraño que tienen al lado. Son, sobre todo, conversadores al aire libre, au soleil si c'est possible. Hoy, 1º de Mayo, los parisinos compran pequeños ramos de muguetes, una flor, se cree, portadora de buena suerte. Este porte bonheur es una costumbre muy viva, según he comprobado, pues ¿quién puede resistirse en estos tiempos oscuros a tan alta y amable aspiración? Yo mismo, que ejerzo de  torpe flâneur, le he comprado un ramito a una señora septuagenaria que las exhibía en una mesa con un cartel del PCF (Parti Communiste François), justo delante de  la brasserie en la que me había sentado. Al preguntarle el precio, me ha dicho que era una ayuda para la pervivencia del partido. Vista su edad y energía, he dudado de que el PCF necesite de mi modesta contribución monetaria. Espero que las flores, que ya lucen en un jarroncito en mi estudio, se hayan contagiado de cierta longevidad. O me traigan esa pizca de bonheur a la que todos aspiramos.

2 comentarios:

Paloma Hidalgo dijo...

Durante casi una década he residido en París. Tu entrada de hoy me transporta a esa época estupenda en que cultivaba muguet en mi jardín para festejar el 1 de Mayo. lástima que todo se acabe, desde ese bonheur que ciertamente me aportaron aquellas pequeñas y fragantes flores,
hasta la energía y vitalidad de esa anciana del PCF.
Saludos

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Vaya, Paloma, pues me alegro mucho de haber provocado esa grata evocación. Un abrazo.