lunes, 23 de enero de 2012

Sigo aquí (y un microrrelato)

Me han preguntado si tengo alguna dolencia que me impide escribir en este blog, o si me he cansado de la blogosfera, a juzgar por el poco movimiento que hay últimamente en los Silenos. No. Ni estoy enfermo, ni me he cansado del blog. Ocurre que en las últimas semanas se me han impuesto, a golpe de reloj y premuras, varias tareas universitarias que me tienen como perro ensogado. Creo que en unos días estaré más liberado y podré seguir la danza con el ritmo que merecéis, queridos lectores. De momento, os dejo un microrrelato.


EL PORTERO Y LA PORTERA

Al portero lo vemos a menudo cortando las flores del jardín, limpiando los portales, acarreando herramientas para asuntos varios y, sobre todo, ganándose la confianza de los niños de la urbanización con animalitos que él mismo fabrica con el envoltorio de los caramelos. En cambio, a ella nunca la hemos visto fuera de la casita de colores que huele a azúcar y regaliz. Dicen que la portera atesora entre las paredes el secreto de su obesidad y que solo asoma su rostro impaciente de luna vieja detrás de los visillos con la luz vespertina, cuando por el camino de tierra que llega del bosque se divisa la triste silueta del portero bajo la mole
del saco.

6 comentarios:

Gemma dijo...

Buena recreación de Hansel y Gretel...
Abrazos, Antonio

cessione del quinto dijo...

Me gusta, como siempre. Vuelve pronto.
Sara m.

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Gracias, amigas.

Ramón Puig de la Bellacasa dijo...

¡Me alegro de que sigas ahí!

Ubi amicus ibi opes

Ramón

Roberto dijo...

las palabras salen de los recuerdos para recreacion de los lectores
un saludo
Roberto Pac

Elecciones Mexico dijo...

Oye que buena publicación, realmente sabes lo que haces, escribes excelente, muy buena la interpretación.