martes, 3 de enero de 2012

Empecemos con un microrrelato


Empecemos 2012 con un micorrelato.


ALMAS GEMELAS


Cada día el duque se levanta temprano, se calza las zapatillas, sale de la fría alcoba matrimonial, activa el tableteo del pasillo angosto, cruza la inmensa biblioteca y se encierra en el cuarto de baño con el mamotreto de lectura inconclusa:
Memoria y olvido de la aristocracia. Entonces la duquesa se gira en la cama y abraza el sueño huidizo en un vano intento de evitar que se esfume. Pero su cuerpo añoso no tarda en sentir la misma urgencia. Recostada sobre el cabezal, espera y espera, hasta que, como cada día, su grito apremiante taladra la sordera del duque y remueve los cimientos del ruinoso palacio abandonado.

1 comentario:

Gemma dijo...

La vida como libro. O al revés, que tanto monta...

Que tengas un feliz año, Antonio.

Abrazos