Para felicitaros el año no se me ocurre nada mejor que este poema, que cierra mi libro No quieras ver el páramo:CARPE DIEM
Esta música, el sol, la poesía,
los amigos sedientos de palabras,
el amor siempre en busca de aposento,
las huellas venideras de algún viaje,
las flores de tu sexo en mis jardines,
esa risa, por dios, tan de mañana…
todo ello justifica la osadía
de vivir en la piel de lo primario,
de encarar el azote de los fríos
sin el abrigo tosco de la vida.



