domingo, 30 de enero de 2011
Blog y Facebook
viernes, 28 de enero de 2011
Medardo Fraile y la docencia
Leo en estos días Antes del futuro imperfecto, de Medardo Fraile. Hay en estas historias un elenco de maestros y profesores que se ganan el afecto del lector en pocas líneas: la jovencísima Oria, que enseña la primera declinación latina con ilustración florida; don Eloy Millán, cuyo nombre se desdobla según los alumnos que lo invoquen; el padre Ciriaco, con "nombre de futbolista y olorcillo a incienso"; o Senén Pérez, a ratos bedel pelotero, a ratos sustituto en las clases de historia medieval. Son sólo algunos de los docentes que sirven a Fraile para reconstruir escenas de clase, de un tiempo que podría ser el de hoy, porque estas historias no rinden pleitesía a la corriente de cuéntame que hastía en la televisión y en una porción casposa de la literatura, sino que parten de pequeños encuentros en las clases para desplegar ante los ojos del lector algunas aristas de la vida que ya se abre ante sus bulliciosos alumnos. Baste como ejemplo "El cabezota", donde un alumno se queja de que su compañero de delante no le deja ver con su gran cabeza y don Luis, el maestro, reflexiona sobre las cabezotas peligrosas de verdad, "cabezotas con autoridad, prestigio, títulos". Leo este libro mientras en Túnez, Egipto, Yemen... parece haberse perdido el miedo a exigir públicamente una vida mejor, y pienso que esa es, en gran medida, la tarea del maestro: inculcar en sus alumnos ese estímulo, ensanchando las cuatro paredes decoradas del aula donde huele a bocadillo y colonia maternal.miércoles, 26 de enero de 2011
Una reseña de "No quieras ver el páramo"
martes, 25 de enero de 2011
Un microrrelato de altura
DOS PASOSViajes de Gulliver de Galaxia Gutenberg (2006)
viernes, 21 de enero de 2011
Presentación de "No quieras ver el páramo"

RESISTENCIA
......................................... Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros..................................... cantando…
........................................................................................ J. R. J.
Lo acepto: quede el aire, quede el agua,
quede la tierra hollada por los años,
quede el fuego que alienta, queden pájaros
y trinos en la bóveda celeste,
quedes tú más allá de todo viento…
Pero aceptar que queden esta mesa,
este viejo sillón y esa ventana
después de mi partida,
.........................................¡cómo cuesta!
EL POETA ACECHA EN LA NOCHE
...........................................................Hay instantes que giran
...........................................................sobre su gozne........................................................................................Rafael Guillén
Tu instante liminar está en la noche,nos lleva de la mano a lo escondido.
Gran experto en las artes fronterizas,
maestro en la inocencia sigilosa
que repta acariciando,
cuando prende en nosotros
la llama turbadora de tu voz,
ardemos como teas en las cumbres,
caemos como ascuas al abismo.
donde aparecemos José Manuel, de Siltolá,
y los dos Antonio, es de Silenos)
miércoles, 19 de enero de 2011
Agenda de microrrelatos
viernes, 14 de enero de 2011
Energúmenos
Este es uno de los microrrelatos incluidos en la revista Narrativas y publicado inicialmente en Fuera pijamas. ENERGÚMENOS
.....Vino solo, pero, como todo energúmeno es animal de compañía, ahora hay dos más durmiendo en el alféizar de mi ventana. Antes yo veía el jardín del parque, con su estanque, sus patos y sus columpios, pero ahora me asomo a la ventana y sólo veo a tres energúmenos durmientes. ¿Qué buscan en mi casa, si yo soy un ciudadano de vida gris y costumbres planas? Aunque, bien pensado, ¿por qué ha esconder algún propósito el hecho de que tres energúmenos duerman ovillados en el alféizar de mi ventana?
.....Esta mañana se han sumado tres energúmenas, así que ya tengo completa la media docena. ¡Cómo se ha complicado todo!. Con un energúmeno dormido en el alféizar se podía convivir, sin embargo ahora vivo asustado. Temo sobre todo que se despierten, follen sin parar y se reproduzcan. Imaginan, cientos de energumenitos pululando por el alféizar de mi ventana con sus cabezas pequeñas y sus bocas grandes. Por si acaso, he decidido dejar de regarlos.
martes, 11 de enero de 2011
Los libros y los Reyes Magos
Que los Reyes de Oriente son magos es algo probable. Si no, véase la lista de libros que han dejado en mi casa y dígase si no han acertado de pleno:Para mi mujer:
- El catálogo de Los juguetes de las vanguardias (Fundación Museo Picasso, 2010), con viaje a Málaga y visita a la exposion incluidos.
- Byron, Cartas y poesías mediterráneas (KRK Ediciones, 2010).
- Nick Hornby, Alta fidelidad (Anagrama, 2010).
- Renée Vivien, Poemas (trad. Aurora Luque, Ediciones Igitur, 2007).
Para mí:
- Sergio Pitol, Los mejores cuentos (presentados por Enrique Vila-Matas, Anagrama, 2005).
- Ana Mª. Shua, Los cazadores de cabezas (Páginas de Espuma, 2009).
- David Lagmanovich, El microrrelato. Teoría e historia (Menoscuarto, 2006).
- Irene Andres-Suárez, El microrrelato español. Una estética de la elipsis (Menoscuarto, 2010).
- Lorca, Sonetos del amor oscuro (Áltera, 2005).
- Pierre Louÿs, Las canciones de Bilitis (Valdemar, 2008).
El año que viene, más (espero y deseo).
domingo, 9 de enero de 2011
Microrrelatos en la revista Narrativas
Acaba de aparecer el número 20 de la revista Narrativas, que dirige Carlos Manzano. En este número (pp. 20-21) se incluyen varios microrrelatos míos: "Energúmenos" (incluido en Fuera pijamas), "Los fantasmas de internet" (publicado en este blog) y dos inéditos: "Una imagen para el recuerdo" y "La última tentación".Aquí tenéis el contenido detallado:
● Ensayo
“Los males menores”: un punto de inflexión en la obra de Luis
Mateo Díez, por Manuel María Morales Cuesta
La cuestión de la raza en “Otelo”, por Enrique García Díaz
Cibercepción, la dimensión literaria, por Luisa Miñana
● Relatos
Relatos, por Antonio Serrano Cueto
Vecinos, por Miguel Sanfeliu
Mujeres contundentes, por Vera Zieland
Golpearse los labios con un mediodía, por Javier Romano
La lectora, por Jesús Ortega
La I de Ïcaro, por Andrea Benavídez
Breve historia familiar, por Fernando Sánchez Calvo
Rigor vitae, curriculum mortis, por David Garrido
Bullying, por Esther Navarro
Los hombres alegres, por Carlos Montuenga
Príncipes ambulantes, por José Cruz Cabrerizo
A su servicio, por David Bombai
101 coños (fragmentos), por Salvador Alario Bataller
El hombre que se convirtió en el hijo de la estrella, por Diana Ferreyra
Sábanas grises, por Iván Teruel
El hombre que escribía historias de amor, por Carlos Ollero
Brígida, por Ramón Araiza Quiroz
Vergüenzas que afrontar, por Rolando Revagliatti
En tránsito, por Daniel P. Espinosa
Cuatro ojos, por Mari Carmen Moreno
Vol d’Ennui, por Carlos Sancho Torrubia
Espejos, por Alejandro Rosen
Portátil, por Luis Topogenario
Mossegar, por María Aixa Sanz
Sobredosis, por Manuel Ves
Relatos, por Pepe Pereza
La casa de mi vida, por Gustavo M. Galliano
Microrrelatos, por Daniel Sánchez Bonet
En 99 palabras, por Miguel Ángel Molina
Beth, por Emilio Jio Gil
El fetiche epistolario, por Roberto Strongman
● Novela
Capítulo de la novela en marcha “Pop-pins”, por Luisa Miñana
● Narradores
Patricia Esteban Erlés
● Miradas
Antón Pávlovich Chéjov, por María Dubón
Literatura con mayúscula, por Marcos Zocaro
● Reseñas“Yo lloré con Terminator 2 (relatos de cerveza-ficción)” de Carlos Salem, por Pablo Lorente Muñoz
“La sopa de Dios” de Gregorio Casamayor, por José Luis Muñoz
“El espíritu de cristal” de Carlos Jover, por Pablo Lorente Muñoz
“Todo es silencio” de Manuel Rivas, por María Aixa Sanz
“Celos” de Catherine Millet, por José Luis Muñoz
“Agua quieta” de Gristina Grande, por Carlos Manzano
“Pájaros sin alas” de José Javier Abasolo, por José Luis Muñoz
“El otro mundo” de Hilario J. Rodríguez, por Miguel Sanfeliu
“La vía láctea” de José Vaccaro Ruiz, por José Luis Muñoz
“Cambio de planes” de Luis Borrás, por Angélica Morales
“Trece cuentos inquietantes” de Felisa Moreno Ortega, por José Luis Muñoz
“Los hábitos del azar” de Francisco López Serrano, por Luis Borrás
“Mujer abrazada a un cuervo” de Ismael Martínez Biurrun, por Oscar Bribián
"Verano”, de J.M. Coetzee, por José Luis Muñoz
“El horizonte” de Patrick Modiano, por María Aixa Sanz
“Hacia el interior” de Pierre d. la., por Luis Borrás
sábado, 8 de enero de 2011
Juguetes de las vanguardias
Nos escapamos a Málaga para visitar en el Museo Picasso Los juguetes de las vanguardias, una muestra de juguetes de naturaleza diversa (papel, cartón, metal, madera, tela) que dan la medida de los sueños de la infancia de entonces.
.....Después de un preámbulo en el que se indaga en los antecedentes didácticos y artísticos de finales del siglo XIX, el visitante recorre cuatro amplias salas con juguetes y libros infantiles fruto de los artistas, escritores y arquitectos de las primeras décadas del siglo XX. Me detengo primero en los preciosos animales de madera de "El arca de Noé" de André Hellé (1871-1945), del que se han excluido, por razones de parentesco y finalidad, los animalitos de la "Serie de pequeñas huchas" de Minka Podhájská (1881-1963). Ahí el visitante recuerda que una vez amó la tierra y los seres que la habitan, y este sentimiento no se rompe, pese al contraste, con los "Paisajes industriales" (la geometría constructiva de los bloques) de Ladislav Sutnar (1897-1976), sino que lo acompaña en el tránsito hacia la urbe. De alto nivel técnico los alemanes, compuestos por sencillas piezas de madera los estadounidenses, los juegos de construcción de los años veinte apenas se diferencian de los juegos de hoy. Como tampoco hay diferencias en las travesuras infantiles, espléndidamente personificadas en los muñecos de Podhájská. Los demás muñecos y marionetas, de Paul Klee (1897-1940), Otto Morach (1887-1973), Alexandra Exter (1882-1949) o Fortunato Depero (1892-1960) son la evidencia de que el niño siempre ha sentido predilección por el juego con sus semejantes, figuras antropomórficas dotadas de las mismas cualidades que él a poco que la imaginación actuase.
.....Completan la exposición trenes, coches, caballitos, barcos de madera, prototipos de robot, rompecabezas y otros juguetes y artilugios primitivos (en general antibélicos), de esos a los que a veces, cuando nos aguijonea el hartazgo de la vida moderna, recurrimos en las jugueterías alternativas para congraciarnos con la sencillez de ataño. Porque los humanos somos pendulares en las ideas y circulares en los sueños.
