Tal vez Orfeo, el músico tracio, hubo de detenerse alguna vez para explicar las bondades de la música. No imagino, por más encantamiento que originaran sus melodías, a un ejército de plantas, animales y humanos arrobados sin más por efecto de sus acordes. Es posible que alguna vez penetrara en el sueño encriptado de un león o de una araña venenosa, o en el silencio anodino de una jirafa, y descubriese, con grave peligro de su integridad, que hay territorios en donde no cabe la música ajena. Uno de esos territorios, acaso ya existente desde los tiempos remotos del desconsolado Orfeo, cierra sus pesados portalones al piano que ahora suena detrás de mí, mientras su música hace florecer las buganvillas de la terraza y salpica de estremecimientos la luz cenicienta de esta tarde de diciembre.viernes 16 de diciembre de 2011
La música no siempre amansa a las fieras
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Estampas,
Músicas de este mundo
Tal vez Orfeo, el músico tracio, hubo de detenerse alguna vez para explicar las bondades de la música. No imagino, por más encantamiento que originaran sus melodías, a un ejército de plantas, animales y humanos arrobados sin más por efecto de sus acordes. Es posible que alguna vez penetrara en el sueño encriptado de un león o de una araña venenosa, o en el silencio anodino de una jirafa, y descubriese, con grave peligro de su integridad, que hay territorios en donde no cabe la música ajena. Uno de esos territorios, acaso ya existente desde los tiempos remotos del desconsolado Orfeo, cierra sus pesados portalones al piano que ahora suena detrás de mí, mientras su música hace florecer las buganvillas de la terraza y salpica de estremecimientos la luz cenicienta de esta tarde de diciembre.
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2 comentarios:
Una verdadera belleza. Muchas gracias.
Un abrazo para ti.
Que 2012 sea pleno en salud, amor y felicidad.
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