lunes, 28 de noviembre de 2011

La ortografía, ese misterio insondable

Cada cierto tiempo me rondan desmanes ortográficos y gramaticales ajenos, como moscones querenciosos atraídos por algún extraño efluvio mío que ignoro. No sé si la causa de tal desazón está en las labores docentes o en una actitud de lector más atento a la letra que a la idea. Por otra parte, he de reconocer que ha de ir uno con pies de plomo al denunciar alguna de estas desviaciones, no sea que alguien esgrima cambios de la RAE a los que aún no me he acostumbrado, como el del célebre adverbio solo, ya despojado definitivamente de la tilde salvo en caso de segura ambigüedad (también llevó su tiempo asumir la misma regla para los pronombres demostrativos). Nadie ignora que la escritura en Internet propicia los errores. De una parte, porque cada cual escribe como sabe o le place; de otra, porque el exiguo teclado de iphones, blackberris y otros dispositivos de comunicación callejera, unido a las prisas de la era informática, ocasiona tanto los despistes de los más letrados, como los errores de los menos duchos en juntar derechamente letras y palabras. Ya lo he advertido en Facebook, donde abundan los "te hecho de menos", los valla (del verbo "ir") y los a parte (como adverbio). No tengo ninguna esperanza de que en tal medio, global para lo bueno y para lo malo, la cosa cambie; más bien irá a peor. Sin embargo, no todo es achacable a la red. En lecturas de los últimos meses, impresas en papel, he visto un uso excesivo de deber + infinitivo (que siempre es obligación) cuando se quería expresar probabilidad o suposición, en cuyo caso yo tenía entendido que siempre debía mediar la preposición de. Pero hete aquí que, vacilante ante tanto uso sin preposición, hago la pertinente consulta en el Diccionario Panhispánico de Dudas de la RAE y me llevo mayúscula sorpresa, pues, según tan docto libro,

deber de + infinitivo. Denota probabilidad o suposición: «No se oye nada de ruido en la casa. Los viejos deben de haber salido» (Mañas Kronen [Esp. 1994]). No obstante, con este sentido, la lengua culta admite también el uso sin preposición: «Marianita, su hija, debe tener unos veinte años» (VLlosa Fiesta [Perú 2000]).


Ante esto, he mirado hacia atrás y revisado los títulos de los libros en los que se deslizaban lo que yo creía errores sintácticos y, ¡ah!, por ser letra impresa con cobertura de cartón y solapas, ya alcanzan el rango de lengua culta. Y claro, ante esto uno calla y piensa que aún le quedan los a parte, a cerca, te hecho de menos, valla con el niño y otras perlas semejantes, hasta que en un día tal vez no muy lejano la RAE dé otra vuelta de tuerca a la ortografía, ese misterio insondable.

5 comentarios:

MA dijo...

Me temo que algún día lo raro será cuidar la ortografía. Resistiremos.

Jesus Esnaola dijo...

He leído en algún sitio que en Sudamérica produce tal aversión el "dequeísmo" que muchos lo evitan siempre, aun cuando es correcto. Hace poco leía "La hojarasca" y García Márquez no usa ni una vez, o casi, la preposición "de" cuando quiere expresar suposición.
Supongo que, como para todo, aún hay clases y algunos cuando erramos somos unos ignorantes y otros son innovadores.

Abrazos

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Pues sí, sorpresas te da la RAE. Por ejemplo, "enervar" que significa una cosa y la contraria, ya que el significado impropio se extendió tanto que la docta institución no tuvo más remedio (¿?) que aceptarlo.
A veces pienso que enseñar usos normativos es empeño peregrino: al doblar la esquina, lo que no valía ya vale. Tiempo perdido. En fin, yo también resisto, pese a todo. Debe DE ser la edad...
Un abrazo.

Rosana Alonso dijo...

Pues me he quedado "loca", en el "mejor" libro de relatos de
2011, abundan los debe de suposición sin el de, y yo llevándome las manos a la cabeza porque se hayan colado tantos en un libro al que se le supone una corrección concienzuda... Pues por ahí no paso, pienso seguir poniendo el de... claro que hasta acabará sonando mal...

Saludo

Yo soy de las que deslizan palabros raros teclado táctil y minúsculo mediante.
Por eso últimamente intento no usarlo para mensajes largos o comentarios de blogs.

Anibal Corral dijo...

Espero que la II ley de la termodinámica acabe de una vez por todas con la ortografia moderna y sus tonterias. Solo asi llegaremos al sentido "komún":
"Supuesto ke avemos dicho largamente en el Arte grande kastellano los abusos de las letras, ke tiene el uso komún, akí repetiremos en suma lo malo para dexarlo, i lo bueno para usarlo: tomando por gía i norte esta regla de todos sabida, i admitida por verdadera, ke se á de escribir, komo se pronunzia, i pronunziar, komo se eskrive: i la palavra ortografía su ministra: ke giándonos por ella saldremos bien del piélago del vulgo rrudo."



Ortografía castellana nueva i perfeta.