Ayer presentamos Zona de incertidumbre. A estas alturas los actos públicos no me imponen, quizás porque he logrado sacar partido al histrión que todos llevamos dentro (y que supongo que exhibo regularmente en la docencia universitaria), pero la afluencia de amigos, familiares y alumnos todavía me abruma. El afecto sí que tiene su efecto paralizador durante unos segundos. Antonio Rivero Taravillo vino desde Sevilla para estar no sólo a mi lado, sino también cerca de otros dos autores gaditanos que tienen su espacio en Paréntesis: Nieves Vázquez Recio y José Manuel Benítez Ariza. Nieves estuvo espléndida, pues trazó la geografía del libro con la pericia de un cartógrafo y con la finura de la gran lectora y escritora que es. El público agradeció que me abriera el camino para hablar de asuntos diversos: la arquitectura del libro, la importancia del título, la presencia de las miradas desde los cíclopes iniciales, la variedad temática y de registros, la literatura fantástica, el realismo, el cuento, el microrrelato, los espacios urbanos, etc. Me acosté con esa placidez que brinda una jornada feliz. Literatura entre amigos. Qué más puede pedirse.
(Fotos: Armando Lara Narbona)
4 comentarios:
Poco más puede pedirse, Antonio. Tienes razón. Te felicito.
Fue un honor compartir esa tarde contigo, Antonio.
Antonio, arquitectura plena.
Abrazos felices.
Sergio Astorga
Me alegro de que todo saliera bien, Antonio.
Abrazos
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