domingo, 31 de julio de 2011

Balance de lecturas estivales en el umbral de agosto

Cuando julio va llegando a su término, acabo Seis propuestas para el próximo milenio, de Italo Calvino. Lecciones de literatura que la muerte inesperada le impidió impartir en Harvard. Cuánto se aprende de los maestros. Avanzo y disfruto de El heredero, de otro maestro, José María Merino, y voy llevado de la mano de Fernando Valls, que esclarece y allana el camino con sus notas en la edición de Castalia. A ratos leo las cartas que Byron escribió en su periplo mediterráneo, pero he de decir que, en su mayor parte, son menos interesantes que la introducción de Agustín Coletes Blanco para la edición de KRK. Como el tiempo se dilata felizmente, también leo el libro de mi amiga Nieves Vázquez Recio, último premio Tiflos de relatos: La velocidad literaria (también en Castalia). Un homenaje a la literatura desde el conocimiento y la pasión medida, certera. De Nieves cabe esperar pronto nuevos y granados frutos como este. Leo los blogs de los amigos (muchos virtuales), los que de verdad me interesan, y procuro mantener danzando estos Silenos para el puñado de fieles lectores. Preparo la selección de entradas que aparecerán dentro de unos meses en la colección Álogos de Isla de Siltolá, con el título Papeles Secundarios. Espero pruebas de imprenta de Zona de incertidumbre, que saldrá a la vuelta del verano en Paréntesis. Creo que después del verano también aparecerán algunos microrrelatos míos en una antología de Valls y, meses después, en otra que prepara Irene-Andres Suárez. Sin embargo, en este julio me ha faltado lectura de poesía (que no escritura). Sólo me he traído Belleza y verdad de Keats (Pre-textos), que tengo medio leído, y mi mujer tiene entre sus libros las poesías de Leopardi en la monumental edición que ha hecho Nievez Muñoz Muñiz para Cátedra. La librería Escarabajal de Cartagena está bien nutrida de poesía. Es menester visitarla mañana y hallar algún remedio.

(Faro de Cabo de Palos. Fuente: Silenos)

3 comentarios:

Antonio Rivero Taravillo dijo...

¡Buenas lecturas, Antonio! Ah, y estupendo título para las entradas del blog ese "Papeles secundarios". Un abrazo.

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Gracias, Antonio. Te devuelvo el abrazo redoblado.

Fernando Valls dijo...

Antonio, me alegra que andes con la novela de Merino y que el prólogo y las notas de la ed. te estén siendo útiles. Saludos.