sábado, 9 de abril de 2011

El piano ibérico de Chano Domínguez

Pocos instrumentos más maleables que el piano, que, pese a los puristas que defendieron y defienden que de sus notas solo debe emanar música clásica, lleva décadas permitiendo que sus teclas se presten a otras músicas, a otros ambientes, a veces tugurios sublimados por la poesía canalla: jazz, blues, bossa nova, tango, sonidos étnicos, copla, flamenco... Ray Charles, Herbie Handcock, Tete Montoliu, el tándem Valdés (Bebo y Chucho), Michel Camilo, Brad Mehldau, Lalo Schifrin, Prisca Dávila, Stefano Bollani... son solo algunos nombres. A ellos hace tiempo que se sumó un gaditano, Chano Domínguez, quien ya fuera teclado en Cai, el grupo de rock andaluz (junto con Imán. Califato Independiente) con el que muchos de mi gneración vivimos los primeros conciertos. Ayer noche, recién llegado de México, donde ha ofrecido conciertos con Wynton Marsalis y Paquito D'Rivera, Chano Domínguez presentó en el Teatro Falla de Cádiz su disco Piano ibérico, una compilación de versiones de grandes temas de la música de compositores españoles como Albéniz, Falla, Granados y Mompou, además de tres composiciones propias, como "Mantrería", "Canción triste" y "Cuando te veo pasar". Si ya escuchar al gran Chano Domínguez es una delicia, verlo acompañado por la voz rota (escuela de Camarón) de Blas Córdoba, "El Kejío", la percusión de Israel Suárez, "Piraña", y el taconeo y baile endiablado de Tomás Moreno, "Tomasito", fue un disfrute de los que uno quisiera meterse en el zurrón para sacarlo de vez en cuando. Como no fue posible, le pedimos con aplausos que lo alargara, y Chano tocó unas alegrías de Cádiz arropando a El Kejío. Para llorar de gusto. Espero poder decir algo parecido mañana, después de escuchar esta noche en Sevilla a Cristina Rosenvinge.

1 comentario:

Hoteles Santa Marta dijo...

Que talento, que artista, que tan grande es la admiración que siento.