martes, 15 de febrero de 2011

Leyes, tabaco y chorradas

No niego que la Ley Antitabaco tenga sus bondades. Algunos amigos hosteleros me dicen que no han notado merma en su clientela y otros, fumadores añosos, me confiesan que ahora fuman menos. Yo, que no soy fumador pero detesto la persecución de los fumadores, reconozco que el ambiente sin humo de los bares es otra cosa. Sin embargo, esta ley está generando situaciones insólitas, algunas meramente anecdóticas, otras de más calado que los jueces habrán de dilucidar. Al margen de la pantomima del hostelero marbellí, que comparaba el asunto del tabaquismo con el motor de las protestas en Egipto, resulta grotesco que la ministra de Sanidad, cuyas más y mejores luces quedaron a la vista con la célebre conjunción planetaria entre Obama y ZP, afirme que, igual que en el cine se simula un asesinato, en la puesta en escena de la versión española de Hair se debe simular que se fuma, aunque sean porros de maría, porque la creatividad del director da para eso y para más, pero está prohibido que los actores fumen encima de las tablas. Todo por la denuncia de un espectador (hay que ser fundamentalista de la nueva ley). Porque ese es el problema de esta ley, que fomenta, aplaude y da protagonismo a las denuncias de todo tipo y pelaje, como en una nueva Caza de Brujas. Hoy, con una lluvia del demonio, he visto a la gente fumando en la calle bajo los paraguas. Seguro que ya hay quien ha corrido al juzgado de guardia y ha denunciado a alguno de ellos, porque, a poco que se piense con neuronas socialistas, un paraguas es un espacio cerrado.
(Leire Pajín, ministra de lo que haga falta)


7 comentarios:

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

No sé si has leído el artículo dominical de Trapiello de este fin de semana en el que viene a afirmar que lo mismo que se denuncia a un maltratador y nadie lo ve extraño, hay que denunciar a los fumadores que incumplan la ley...
Yo soy mucho más de tu opinión, claro está.
Un abrazo.

Olga dijo...

Ostras.

Rosa dijo...

Me gustaría expresar mi opinión, y es que creo que estamos viviendo una época de recesión, tanto en lo material debido a la crisis, como en lo moral, en lo ético y en los valores humanos en general, en vez de liberar nuestras mentes, estamos siendo obligados a actuar según unas normas absurdas, adónde nos quieren llevar, ya está bien de quitarnos libertad, en pro de unas leyes hipócritas y sin sentido.
Antonio, es la primera vez que opino en tu blog, aunque quería hacerlo hace tiempo. Espero no parecerte muy filosófica...

Antonio Serrano Cueto dijo...

Para nada, Rosa. Es un placer tenerte aquí. Un abrazo.

Jesus Esnaola dijo...

Por no hablar, Antonio, de lo irónico que resulta que una persona que va a ver precísamente "Hair", obra hippie con un discurso antibelicista, se dedique a denunciar que en esa obra se fume. Supongo que alguien le invitó y fue a regañadientes, porque si no, no lo entiendo.

Un abrazo.

Angeles Prieto Barba dijo...

Por no hablar de los sublimes carriles-bici que han pintado encima de la acera del Campo del Sur.... Otra chorrada ecológica y salutífera que se puede llevar por delante a algún niño, a muchos perros y a los mismos ciclistas, muy atléticos sí, pero todos sin casco. Dicha muestra de inteligencia nos la han proporcionado los "otros", igualmente progresistas, luego rematadamente tontos, salvo para el dinero de todos. Abrazos.

Marco Valerio Corvo dijo...

Es curiosísimo, como un no-fumador como Antonio rompe una lanza en favor de los fumadores .... en cierto modo es así.

Yo, fumador mas bien buena parte de mi vida, también me he batido a capa y espada por los derechos de los no-fumadores a no inhalar humo en nuestros puestos de trabajo, décadas antes de las leyes prohibicionistas...

Alonso QUijano, ANtonio Serrano y yo, y pronunciado sin falsa modestia ... ¡ya somos tres!