Comienzo una serie de naderías verbales, que serán unas veces fruto del cansancio, otras del ocio y otras, acaso las más, de la sequía de inspiración bloguera. Hoy se trata de un ejercicio sencillo, escolar, que muestra cómo con pocas palabras y su adecuada combinación se puede insinuar la historia de un FLECHAZO, seguido de una TRAICIÓN amical (cámbiense los sexos en caso de exigencia de género, pues tanto monta):
Yo la miro,
tú la miras,
ella te mira,
nosotros nos miramos,
vosotros os miráis,
ellos me miran...
3 comentarios:
Pues para ser una nadería, te ha quedado muy ingenioso.
Un abrazo.
¡Qué conjugación, madre!
Muy bien hilada -por cierto- de cabo a rabo. Un abrazo
Yo lo leo,... nosotros te leemos.
Muy original esta breve y significativa conjugación, Antonio.
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