martes, 25 de enero de 2011

Un microrrelato de altura

DOS PASOS

Los padres de Gulliver se empeñan en comprarle una bicicleta para que vaya, como los demás niños, pedaleando al instituto, ahora que en Liliput construyen por doquier carriles-bici y la conducción se ha vuelto más segura. Pero Gulliver rechaza el regalo, pues insiste en que el instituto está solo a dos pasos de distancia: con el primero planta el pie en la plaza del ayuntamiento; con el segundo, en el patio mismo del centro. Prefiere, en todo caso, un despertador para levantarse temprano y evitar la salida en hora punta.





(Ilustración de Guillermo Pérez Villalta para
Viajes de Gulliver de Galaxia Gutenberg (2006)

5 comentarios:

Ricardo dijo...

Hola Antonio, me alegro por tus recientes publicaciones. Ya me he hecho con Fuera pijamas. Tal como te dije, te dejo el enlace de mi blog: odradek.blogspot.com
Un abrazo.

Isabel Romana dijo...

Es que, a veces, los padres también desbarramos... Delicioso relato, querido amigo.

Jesus Esnaola dijo...

Y hace bien porque cuanto más cerca tienes tu destino, más fácil llegar tarde.
Convertiste en microrrelato la frase "estar a dos pasos".

Un abrazo.

LUISA M. dijo...

Muy ingenioso tu relato, Antonio. Me ha hecho sonreir al imaginármelo dando esos dos pasos para llegar al colegio.
Besos.

Rosana A. dijo...

Me resulta encantador este Gulliver colegial. No quiero imaginar la catástrofe si llega a utilizar la bicicleta.


Un saludo cordial