viernes, 14 de enero de 2011

Energúmenos

Este es uno de los microrrelatos incluidos en la revista Narrativas y publicado inicialmente en Fuera pijamas.

ENERGÚMENOS


.....En el alféizar de mi ventana duerme un energúmeno. Esta mañana me he levantado, he ido al baño, he vuelto a la habitación y, al asomarme por la ventana, zas, ahí estaba. Un energúmeno. Se preguntarán: ¿cómo sabe que es un energúmeno, si está dormido?. Porque tienen dos rasgos que los definen y los delatan en la multitud: la cabeza pequeña y la boca enorme. Ya, ya sé que hay mucha gente así, pero al energúmeno lo ves venir. No hace falta más. Te dices: ese que viene por ahí es un energúmeno, y aciertas, y siempre tiene la cabeza pequeña y la boca enorme.
.....Vino solo, pero, como todo energúmeno es animal de compañía, ahora hay dos más durmiendo en el alféizar de mi ventana. Antes yo veía el jardín del parque, con su estanque, sus patos y sus columpios, pero ahora me asomo a la ventana y sólo veo a tres energúmenos durmientes. ¿Qué buscan en mi casa, si yo soy un ciudadano de vida gris y costumbres planas? Aunque, bien pensado, ¿por qué ha esconder algún propósito el hecho de que tres energúmenos duerman ovillados en el alféizar de mi ventana?
.....Esta mañana se han sumado tres energúmenas, así que ya tengo completa la media docena. ¡Cómo se ha complicado todo!. Con un energúmeno dormido en el alféizar se podía convivir, sin embargo ahora vivo asustado. Temo sobre todo que se despierten, follen sin parar y se reproduzcan. Imaginan, cientos de energumenitos pululando por el alféizar de mi ventana con sus cabezas pequeñas y sus bocas grandes. Por si acaso, he decidido dejar de regarlos.

(Una máscara grotesca del Pont Neuf de París. Fuente: Silenos)

3 comentarios:

Gemma dijo...

Los energúmenos tienen esa rara habilidad de multiplicarse y expandirse tal como describes, con precisión objetivista.
Abrazos, Antonio

Olga Bernad dijo...

Un surrealismo que toca la realidad. No los riegues, desde luego.

Es uno de los relatos que más me gusta de Fuera pijamas

Un beso.

Rosana Alonso dijo...

Es muy bueno.

Tienen mucho peligro los energúmenos.


Un saludo cordial