domingo, 30 de enero de 2011

Blog y Facebook

Ayer cancelé mi cuenta con Facebook. No voy a denostar aquí las redes sociales, pero mi experiencia no ha sido lo suficientemente grata como para quedarme. Después de algunos meses de prueba, he descubierto aspectos que no me gustan. El principal es que la mayor parte de lo que escribe la gente son chorradas (yo mismo me vi escribiendo algunas, contagiado) sobre su vida privada que no me interesan lo más mínimo. Tampoco me gusta que el usuario no tenga el control de todo lo que se dice (o de las imágenes que se cuelgan) de él. Recientemente vi en el perfil de un amigo que alguien le había enviado una especie de encuesta en la que le preguntaba qué ratos buenos había pasado conmigo. (¿?) Es cierto que uno de sus valores es que se establece contacto con amigos o conocidos a los que perdimos el rastro, pero también he observado en mi caso que, pasada la euforia primera, la comunicación ha acabado reduciéndose a los de siempre, a los mismos con los que mantengo contacto real y a quienes ya me visitaban en el blog. Por ello, me he despedido dando las señas de estos silenos, para quien aún no los conozca, porque aquí me siento más a gusto, aunque lo que escriba no aparezca simultáneamente en centenares de perfiles a la vez.

10 comentarios:

Jesús Cotta Lobato dijo...

Yo también cancelé hace unos meses mi cuenta en Facebook. La razón fundamental fue que me llegaban muchas solicitudes de amistad y yo a todas decía que sí para no desairar, pero luego se me enfadaban algunos por las razones más peregrinas. Coincido contigo en que el blog es algo más creativo, una red de trama más fuerte y con menos alharaca. Un abrazo y felicidades por la presentación de tu libro.

Luis Valdesueiro dijo...

Tomo nota. Gracias por compartir tu experiencia, de la que se aprende,aunque sea de manera vicaria.
Saludos.

José Miguel Ridao dijo...

Sí señor, yo aún no lo he hecho porque no entro, e ignoro cualquier invitación. La abrí para ver las fotos y las noticias de las bodas de plata de mi promoción del colegio, y para eso estuvo bien.

Tenía entendido que es difícil cancelar la cuenta. ¿No es cierto?

Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

José Miguel, eso me han dicho. Al parecer durante un tiempo te dan un poco la lata con mensajes para que vuelvas, pero, supongo, que ignorándolos acabarán cansándose.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

No me atraía el facebook, y visto lo que cuentas, Antonio, pasaré de él. Larga vida al blog.
Saludos.

Paco Velázquez dijo...

Yo me resistía también, pero al final caí, apabullado por tantas y tantas invitaciones. Apenas la utilizo, pero es verdad, no me sirve, no me atrae. ¡Vaya cantidad de tonterías se escriben!
Prefiero el blog y el correo electrónico.

Francesc Cornadó dijo...

Coincido contigo, facebook y todas estas redes sociales son otra forma de alienación, no son espacios de reflexión, ni siquiera de libertad aunque lo parezca. Hace poco me metí en facebook y me parece que lo voy a cancelar.

Salud
Francesc Cornadó

Francesc Cornadó dijo...

Felicidades por la presentación de tu libro.

Salud

Francesc Cornadó

Sonsoles dijo...

Yo sin embargo a facebook le veo cosas buenas. Sin facebook no habría llegado a la obra de muchos autores contemporáneos muy interesantes (mis amigos me informan puntualmente de sus últimas lecturas con enjundia). Hay chorradas, sí, pero hay cosas buenas. Anoche me enteré de que Ricardo Reques ha ganado el premio de relato de la Universidad de Córdoba (participó en la agenda). Cosas buenas tiene.

Un abrazo!
Sonsoles

Rosana Alonso dijo...

Yo me alegro infinito de no haberme dejado atrapar por esas redes.

Hs hecho bien, en tu blog mandas tú y aceptas o no aceptas lo que te venga en gana.

Un saludo cordial