FELIZ AÑO 2011
(El río Duero en la comarca de los Arribes. Fuente: Silenos)
Ayer, día de Navidad, terminé la lectura de Poesía para niños de 4 a 120 años. Antología de autores contemporáneos, editada por J. Cotta, J. Mª. Jurado y J. Sánchez Menéndez en el sello La isla de Siltolá. Sigue este hermoso libro la estela abierta por otros volúmenes de poesía para niños, aunque el mercado editorial suele producir libros "nominales": Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Rafael Alberti y Miguel Hernández, entre otros, han sido objeto de compilaciones o adaptaciones singulares para los más pequeños.(Imagen: utensilios domésticos. Museo de Heraclion, Creta. Fuente: Silenos)
Ando leyendo en estos días cuentos de Pere Calders, cuyo sentido del humor me parece envidiable, sobre todo en los relatos de conflictos y enredos comunitarios, como "La rebelión de la azotea". Calders, además, es autor de microrrelatos, varios de los cuales han sido recogidos en la edición de Anagrama que tengo (Ruleta rusa y otros cuentos), como, por ejemplo, "El árbol doméstico". Un hallazgo. He comenzado una novela corta que, debo reconocer, no me ha seducido para continuar con su lectura: El paseo, de Robert Walser. Representante de ese subgénero de la flânerie (o paseos), posee un tono irónico algo simplón que, a mi modo de ver, la perjudica. Y quizás sea este aspecto insustancial el que me ha hecho relegarla. Esta noche probaré suerte con El país del agua, de Graham Swift, que viene recomendada por mi mujer, lectora fina que acertó al regalarme los cuentos de Calders.
AMPUTACIÓN SIN CIRUGÍA 
La Real Academia España estará en breve descabezada y anda por ello en estos días deshojando la margarita de quién sustituirá a Víctor García de la Concha, el director saliente. Tres sillones pujan por el Gran Sillón: D (Darío Villanueva), h (José M. Blecua) y k (José A. Pascual). No sé qué votarán los ilustres académicos en la segunda votación que tendrá lugar la semana que viene (ayer ninguno alcanzó la mayoría absoluta), pero sospecho que Villanueva juega con ventaja: su letra tiene mayor dominio en la región de las letras españolas que la minusválida h y que la esporádica k. Añádase a ello que su sillón es mayúsculo y los otros dos son minúsculos. Y obsérvese además lo siguiente en la figura de las susodichas letras: las tres orientan sus relieves hacia la derecha, pero, mientras que la D presenta una turgencia, a modo de barriga, harto poderosa, indicio de un claro estado de bienestar, y se mantiene estable sin necesidad de muletas, la h y la k no sólo son cuerpos raquíticos, sino que además precisan de un miembro para apoyarse y tenerse en pie. Por todo ello, parece claro que Villanueva reúne más condiciones para ganar. Aunque, tratándose de la RAE, nunca se sabe.