miércoles, 30 de junio de 2010

Cuerpo de libro


Mi Fuera pijamas (así se titulará) ya tiene cuerpo de imprenta. Corrijo las primeras pruebas de este libro de formato menudo que saldrá con ochenta relatos minúsculos, una vez pasen los calores del estío. Podrá parecer un contradiós que con tal título vea la luz cuando toca ponerse los pijamas, pero, ay, los pijamas también sobran con los fríos.

lunes, 28 de junio de 2010

Amaneceres


Suelo despertarme cuando el crepúsculo matutino empieza a rasgar las sombras. Espacio y tiempo de nadie, tan sólo de los pájaros arrulladores. A esa hora, mi casa es un mirador en las alturas por encima del sol y la bahía. Salgo a la terraza, paseo por ella en busca de los cantos tempraneros, y a menudo se me escapa una gaviota en alas de una carcajada. Entonces me doy cuenta de que sigo aquí, en una casa-barco anclada en una ciudad-isla que a veces se queda al pairo largo rato... Hasta que el olor del café me devuelve a la orilla.


sábado, 26 de junio de 2010

La crisis bloguera


Ya es un locus communis que los blogueros, pasado el arrobo inicial por el invento y una vez asumido que la hiperactividad primera sólo pueden mantenerla contadas personas (por ejemplo, Benítez Ariza, que ofrece entrada casi a diario), se cuestionen si merece la pena el empeño de mantener viva esta ventana (véase Memoria métrica). La mayoría concluye afirmativamente, luego de confesar que deben limitar el número de entradas a dos o tres semanales. Cuando los sicólogos de la red aún andan analizando este fenónemo, ahora otra sombra amenaza con mermar la blogosfera: las redes sociales, especialmente Facebook. Porque allí no es necesario escribir más de una o dos líneas, y cualquier ocurrencia tiene rango suficiente para ser expuesta en la plaza pública, mientras que un blog que se precie regala con cierta profusión un fruto selecto. Porque allí esa ocurrencia se muestra en la página principal de dos o tres mil personas a la vez, según aumente tu nómina de amigos, mientras que los lectores del blog se reducen a quienes te conocen, a quienes llegan rebotados de esos blogs amigos y a quienes se topan por casualidad con tu web y deciden convertirse en vecinos. Algunos de mis lectores y yo mismo navegamos en las dos aguas, pero sabemos que el blog es nave recia, con sólido motor de bancada, frente a los esquifes inestables de las redes sociales. Cuando me preguntan por esta doble faena, no puedo evitar expresar mis preferencias por los Silenos, sin sentir por ello el pudor que sentiría cualquier buen padre al excluir de su afecto más cercano a otro de los hijos. Eso sí, me gustaría que bailasen más y mejor, pero aún estoy aprendiendo el difícil oficio de corifeo.

miércoles, 23 de junio de 2010

Un microrrelato de Norberto L. Romero


Norberto L. Romero me ha enviado este microrrelato de color indígena, que dejo aquí para disfrute de los lectores.


EL ARBORÍCOLA

.....Hace una semana murió el último arborícola que vivía en el álamo, a los fondos de nuestra casa.
.....No llegué a verlo, pero mis abuelos me contaron que desde nuestro fondo se extendía todo un bosque, que a lo largo de los años fue muriendo, y con él los arborícolas que lo habitaban desde tiempos inmemoriales.
.....Murió cuando sus pies tocaron tierra, igual que un pez cuando se lo saca del agua, en el momento que cayó de la rama de puro viejo, cuando los reflejos le fallaron al intentar pasar de una rama a otra, y a las incipientes alas, apenas muñones, les quedaban millones de años para acabar de formarse.
.....Llevaba toda la vida en ese álamo, continuamente mirando al horizonte por el lado norte, donde se decía que había frondosos árboles con los que él soñaba constantemente. Las autoridades no pudieron trasladarlo a otros árboles porque nunca hubo dinero para contratar un helicóptero, y era imposible obligarlo a bajar para llevarlo en andas, menos aún a pisar tierra, pues habría sido un crimen inútil.
.....Todo el pueblo sintió su muerte, pero los ancianos del pueblo, en el fondo de sus corazones se regocijaron: llevaban años esperando la construcción del hogar de jubilados, en esos terrenos ocupados por el viejo álamo, que ahora por fin podrían talar.


Norberto L. Romero
(Córdoba, Argentina), residente en España desde 1975, es autor de relatos, novelista, director y profesor de cine. Algunos de sus libros de relatos publicados son Transgresiones (1983), El momento del unicornio (Tropo Editores, 1996, 2009), The last night of carnaval (2003), El hombre en el mirador (2008), Emma Roulotte, es usted (Eclipsados, 2009), The Arrival of the Autunm in Contanstantinople The Arrival of the Autunm in Contanstantinople (Green Integer, 2010). Entre los títulos de sus novelas cabe citar La noche del Zeppelín (1999), Isla de sirenas (2002), Ceremonia de máscaras (2003) y Bajo el signo de Aries (2005). Participa con sus cuentos en periódicos, antologías y revistas literarias de España, Argentina, México, EEUU y otros países.

martes, 22 de junio de 2010

Breve elogio de la ignorancia


A veces es mejor no saber. Ayer por la tarde escribí mi entrada ("Sucesos") bajo los efectos de un fuerte brote alérgico (somnolencia, picor en los ojos, tos...). Estaba en ello cuando sentí un leve temblor bajo la silla de mi estudio. No más de tres segundos. Ahí nació el suceso cuarto: "Sucede que a veces, como ahora, tiembla la tierra debajo de tus pies porque estás anclado al cielo". Pensé: "qué cosas ocurren cuando uno está alborotado por los males". Sin embargo, esta mañana una noticia del periódico se me ha llevado de golpe la alergia y me ha traído un miedo a posteriori: Un débil seísmo se deja sentir en algunas zonas de Jerez y la Bahía. No mucho, dicen: 3.1 en la escala de Richter. Si ayer, en lugar de seguir atento al blog, hubiese levantado la vista a la lámpara, quizás su pendular me hubiese impulsado a salir a la terraza con la taquicardia propia de quienes vivimos entre susto y susto. Y hubiese pensado en mi hija y en mi mujer, que no estaban conmigo, y quizás hubiese telefoneado a mis padres y a mis hermanos para cerciorarme de que debajo de ellos la tierra sólo había sufrido un leve hipido. Pero ayer no ocurrió nada de eso. Seguí escribiendo, me eché en el sofá amodorrado y creo que hasta soñé.

(Imagen: Los llanos del republicano. Villaluenga. Cádiz. Fuente: Silenos)

lunes, 21 de junio de 2010

Sucesos


1. Sucede que a veces nadie te escribe y te crees con el derecho de maldecir que nadie te haya escrito.
2. Sucede que a veces te duele el cuerpo sin que te preguntes cuándo fue la última vez que lo mimaste.
3. Sucede que a veces el amigo está tan ausente, que te sientes difunto y olvidado.
4. Sucede que a veces, como ahora, tiembla la tierra debajo de tus pies porque estás anclado al cielo.
5. Sucede que a veces te visitan, volando de azotea en azotea, unos pantalones cortos desgastados por el jabón y la piedra.
6. Sucede que a veces gritas que todo sea como en la víspera y no comprendes por qué te sirven un café frío.
7. Sucede que a veces miras el rostro del hijo desde tu extravío en el Universo.
8. Sucede que a veces quieres escribir con la cabeza y las manos, como si ello bastara.
9. Sucede que a veces este blog reclama alimento y no tengo nada bueno que darle.

viernes, 18 de junio de 2010

Ángel Mendoza libera su pájaro negro


Asisto a un acto literario. Mejor homenaje no cabe para José Saramago. El poeta Ángel Mendoza ha presentado en Cádiz su Pájaro negro, en compañía del periodista y también poeta Juan José Téllez. Como viene siendo habitual en los actos culturales de esta ciudad, poca gente en la sala: una veintena de personas sumando amigos y poetas. Aún no tengo el poemario de Mendoza, con el que ganó el II Premio de Poesía de la Fundación Ecoem (2009) y que acaba de ver la luz por gracia de Ediciones de la Isla de Siltolá, pero la lectura pública de algunos de sus versos ha despertado mi interés por este libro breve pero intenso, presidido por la pérdida en sus dimensiones más humanas (la infancia, la memoria, la muerte...). Salgo del acto más convencido aún de que en estos tiempos de capitalismo salvaje, ideologías embarradas y sálvese quien pueda, leer poesía es abrazar la supervivencia.

Adiós a Saramago


Descansa en paz, maestro.

miércoles, 16 de junio de 2010

El certamen


Un día soleado de marzo, Zeus, en su soberano aburrimiento, decide organizar un certamen de belleza para las crías de los animales. Encarga a Hermes que lo disponga todo en una llanura del centro de Creta, bajo la mirada salvaje de las cabras Kri-kri, y luego desciende olímpicamente para presidir el acto. La mona, que era culta y ya se había leído la fábula de Babrio donde todos los dioses se ríen de la fealdad de su monito, lo viste de seda para la ocasión, convencida de que su treta obrará el cambio en el final del relato. Y hete aquí que todo iba sobre ruedas: la mona caminaba orgullosa exhibiendo a su hijo ante la admiración general. Pero en ese momento Hermes dio orden a las Náyades para que sirvieran un aperitivo: pistachos de Egina, dátiles de Jordania, cacahuetes de Egipto. Y, ay, naturaleza, la mona y el monito brincaron, rodaron y pelearon por los frutos hasta la extenuación, mientras la jirafa se enredaba, a modo de foulard, las ropas de seda.

(Imagen: emblema del holandés Jacob Cats (1577-1660)
sobre el tema de la mona y su hijo)

lunes, 14 de junio de 2010

Un relato en El Heraldo del Henares

...
Hoy El Heraldo del Henares publica mi relato "Encuentro en el Jardín Botánico".

Una nueva librería en Cádiz: Las Libreras


Si siempre es motivo de júbilo el nacimiento de una librería, en estos tiempos de sangría empresarial lo es en grado sumo. Hay mucho de valor y no poco de entusiasmo en el empeño, porque mientras que otros están a la retirada, o a la espera y a resguardo de que lleguen horas más templadas, cinco hermanas aparejan fuerzas e ilusiones y levantan un parapeto para afrontar el fuego cruzado de la crisis. Suman años de experiencia en el comercio, y dos de ellas se han curtido entre millares de cubiertas y títulos. El día 4 de junio abrieron su luminoso local en la avenida principal de Cádiz, muy cerca del estadio Carranza, con el nombre de Las Libreras. Aspiran a cubrir las necesidades lectoras de la zona, la más poblada de la ciudad y ciertamente huérfana de este tipo de establecimientos, y apuestan por una librería que sea, además, punto de encuentro de lectores y escritores. Para ello el amplio sótano del local hará las veces de sala de presentaciones de novedades. Desde aquí les deseo los mayores éxitos y os animo, amigos de los Silenos, a visitarlas.

Las Libreras
Avda. Cayetano del Toro,
esquina a Plaza Bécquer.
Cádiz 11010.









(El que está de espaldas es servidor)

domingo, 13 de junio de 2010

Sobre "Poetas de aquí y ahora" (EPS)


Manía de clasificarlo todo, lo mismo a las personas por sus afinidades políticas, que las cuentas de un collar por sus colores. J. Ruiz Mantilla se hace eco de los intentos (¡qué obsesión!) de "bautizar" y, a la postre, encorsetar a un grupo de poetas nacidos en los últimos cuarenta años, defininidos por el articulista como "eclécticos, vivos, atentos y comunicativos" y "poetas globales". Puestos a etiquetar, acaso "les puede venir bien", añade, la de "la generación del 2000", título ya lanzado por L. A. de Villena. Debo reconocer que he leído algo de Ana Gorría, de Luis Muñoz y de Raquel Lanseros, pero no del resto. Lanseros me parece poeta culta, cuya versatilidad en temas y formas no deja de seducirme. En su Croniria (Hiperión, 2009) hay un buen ramillete de poemas notables. Sin embargo, no debe el lector de El País Semanal hacerse una idea parcial de la(s) hornada(s) de poetas españoles de las últimas décadas. Porque hay otros valores que no aparecen en el artículo, como es normal en este tipo de selecciones parciales, como, por ejemplo, Eduardo García (1965), que goza ya de cierto y merecido reconocimiento, el poeta y traductor Eduardo Moga (1962) y Manuel F. Reina (1974), más desconocido, pero de voz prometedora (léase con placer su Las rosas de la carne, en Calambur, 2009). Y ojo con esos otros poetas que van desbrozando el difícil camino de hacerse un hueco entre los escasísimos lectores de poesía de este país sin un premio de relumbrón que los catapulte, como Olga Bernad (1969) y su ópera prima: Caricias perplejas (Isla de Siltolá, 2009). Es obvio que EPS ofrece una mirada panorámica, y es de agradecer que la dedique esta vez a la poesía, pero es lamentable que pase a todos sus protagonistas por el tamiz del estilismo vestuario, lo mismo si se trata de empresarios, actores, toreros, deportistas o, como ahora, poetas. Con ello, y a pesar de que se editan algunos poemas dignos (de Lanseros y A. Lucas especialmente), se fortalece más la imagen del escritor (qué manida dicotomía la de ciudad/campo que sirve de decorado de cartón piedra) que la obra. Lo cual va en la línea contraria de lo que ayer mismo destacaba R. Fresán en un interesante artículo, "Escritores en la sombra", en ABC Cultural.

(Imagen: A. Lucas, J. Rodríguez Marcos y Elena Medel. Fuente: EPS)

sábado, 12 de junio de 2010

Un paseo acompasado


LA CAMPANA

Al pasar por la calle de las acacias, tam… tam, de repente una campana palmea el aire con revuelo de palomas. Es un tañido doble tan pausado, con tan perfectos intervalos, que parece bombear la sangre de la tarde. Fermín no recuerda haber oído nunca ese sonido tan brillante, de tan celeste clamor, aunque hace más de cincuenta años que la calle de las acacias forma parte del itinerario de sus paseos. Esa iglesia tan cercana, de tan noble voz, ¿cómo es posible que no la conozca? La calle es larga, con repecho adoquinado, y el ayuntamiento retiró los bancos hace tiempo porque en una ciudad tan marinera, tan húmeda, el óxido devora hierros y huesos. Cegado por el relumbre de cristales en los balcones, Fermín sube tan precavido, tan despacio, que la campana ya le pesa en el pecho.



(Imagen: campana de iglesia en Valdemoro, 1950.
Procede de la Asociación Cultural Fuentes de la Villa)

jueves, 10 de junio de 2010

"Sé tú mismo", o el necio filosofar


No creo que haya frase más repetida en el cine norteamericano de los últimos treinta años que "Sé tú mismo". Una memez que también se oye por estos lares, pero a pie de calle. Quienes la pronuncian suelen quedarse bien satisfechos, como si en la boca les quedara un cierto regusto. ¿Regusto a qué? A seudo-filosofía, a la que son muy dados los simplones (no sólo los norteamericanos). Imagino que algún lector espetará: "Hombre, que tiene su significado, que ese "mismo" es enfático, que es una exhortación a no caer en imposturas." Bien. Bien. Aunque para decir eso no hace falta recurrir a la manida expresión. Podríamos decir, por ejemplo: "No cambies", o "Procura ser fiel a tus convicciones". U otras semejantes. Porque ese "sé tú mismo" es un remedo del aforismo griego inscrito en el templo de Apolo en Delfos: γνῶθι σεαυτόν (en latín Nosce te ipsum: "Conócete a ti mismo"), atribuido a varios sabios griegos, entre ellos a Tales de Mileto, según Diógenes Laercio. Pero si éste era una advertencia al hombre para que asumiera sus limitaciones humanas, sobre todo en el conocimiento, con "Sé tú mismo" se expresa una pedantesca obviedad, porque nadie pueder ser "otro mismo" ("otra mismidad", diría Carlos Herrera). El don de la otredad, por ahora, sólo es posible ante la magia del espejo.

(Imagen: Museo de Antropología de Madrid,
con Nosce te ipsum en la fachada)


martes, 8 de junio de 2010

La conjunción planetaria se ha cumplido


La conjunción planetaria que predijo la sibila del PSOE, Leire Pajín, ha llegado a cumplimiento. Según su predicción, dos fuerzas sin par, dos astros como nunca ha albergado el Universo estaban a punto de entrar en sublime conjunción. Andábamos tan ocupados en asuntos triviales, propios de nuestra humana condición, que no supimos verlo. OBAMA confluyó con ZP una noche serena de mayo, y en el cielo fulguró, cual árbol de estrellas, el DECRETAZO. Hoy, al reflexionar sobre ello, me he reconciliado con Pajín.

(En la imagen, la sibila Pajín en trance apolíneo)

Hoy todos somos sospechosamente funcionarios


Hoy todos somos sospechosamente funcionarios. Te cruzas temprano por la calle con alguien y piensas: ése es funcionario. Y, sacando de ti el mejor Sherlock Holmes, infieres: luego, si está fuera de casa tan de mañana, es que va camino del trabajo. Más tarde te cruzas con una joven, cartera en mano, y piensas: ésta también es funcionaria. Y, acudiendo de nuevo a tus dotes deductivas, estableces que es profesora quizás de Secundaria y que sus alumnos hoy lamentarán que su profe no haga huelga. Sigues tu camino y zas, te topas con un joven que te mira de soslayo, y entonces te preguntas si tienes cara de funcionario, como él, y si en tu mirada hay también ese mirar menguado y escurridizo.

domingo, 6 de junio de 2010

El sexo del lenguaje (playero) y otras bagatelas


1. Ayer tarde. Ardía junio con brisa del Sur en la playa de Cádiz. Mi hija creyó haber pisado blando y viscoso:

- Papá, he pisado un alga.

Y yo, que reivindico los perfiles del lenguaje, le contesté muy ufano:

- ¿No será un algo, hija? En las playas abundan los algos.

* * *

2. También ayer. La memoria me trajo un grafitti de retrete. Sobre el WC una inscripción rotulada y transgresora: Debajo de la tapa está la playa.

* * *

3. Lo he dicho en Facebook: la Gran Araña que ha tejido esa macro tela-red ya ha empezado a devorarnos. Va por orden alfabético.

sábado, 5 de junio de 2010

Nueva publicación: microrrelatos de La nave de los locos


Acaba de salir una nueva selección de microrrelatos preparada por Fernando Valls. Son relatos aparecidos en su bitácora La nave de los locos, que edita Cuadernos del Vigía. Si repasáis los nombres de la marinería, entenderéis que este humilde grumete ya esté, al poco de comenzar la travesía, felizmente mareado.

viernes, 4 de junio de 2010

La conquista silenciosa


Tal vez fue hace dos décadas. Sin duda en un despacho gris con una foto de Mao como testigo impertérrito. Tal vez fueron convocados algunos empresarios. Sin duda la idea brotó después de horas de cavilación y modorra. Lo cierto es que aquel día comenzó la conquista silenciosa de Occidente. Un general longevo, curtido en la guerra de trincheras, alumbró las formas del nuevo avance. Un ejército discreto, ejemplar en la entrega a la causa. La expansión imparable metro a metro cuadrado: sesenta en esta calle, ciento diez en aquel bulevar, doscientos cuarenta en esa avenida. Todos los locales hermanados, esperando la comunicación paredaña venidera. Y el tiempo, ah el tiempo. Todas las horas del día y parte de la noche. Hasta hoy se esfuerzan, afables, por aprender las lenguas de los países que conquistan, pero llegará el día en que sean tantos, que nosotros, pobres indígenas, habremos de aprender la suya. Los chinos, que son más sabios porque el sol les regala las primeras horas, saben que la victoria se esconde en el espacio y en el tiempo. Y mientras esperan celebrarlo, se ganan la vida vendiéndonos cachivaches y baratijas.

(Imagen: artillería del juego Risk)

martes, 1 de junio de 2010

El Cielo y el Infierno


Arde Oriente Próximo de nuevo, y aquí nos quejamos por sufrir otros calores, más llevaderos cerca del mar. Mientras escribo esto, de la calle llegan músicas entrecruzadas: trompetas y tambores de una banda que ensaya para no importa qué festejo (quizás la Semana Santa del año próximo) y la sirena de una ambulancia. Músicas que entrechocan, como entrechocan el Cielo y el Infierno. Dicen quienes conocen la Franja que son hermosas sus playas mediterráneas. Quizás por eso el nombre de Gaza signifique en latín "tesoro". Cuánto explican los nombres...