jueves, 23 de diciembre de 2010

¿Feliz Navidad?

Aunque no hago apostasía de la tradición familiar en estas fechas, la Navidad nunca fue fiesta de mi agrado. Por más que el solsticio invernal active la reconquista de la luz por las huestes del Sol Invicto, el ejército de las sombras aún tardará en retroceder. Acontece, por tanto, en días oscuros. Oscuro es el recuerdo, cada vez más abrumador, de los muertos. Oscura la memoria de los vivos que nos siguen jodiendo la vida. Oscura la perspectiva del año venidero, del que sólo tiene noticia cierta el dios Jano. Oscura -por depauperada- la tradición de los regalos, pues el engendro Noel-Magos es la prueba indiscutible de cómo bajo el manto de la "interculturalidad" se abriga la globalización consumista. Oscuro el espíritu insolidario (Berlanga, maestro Berlanga). Oscuras las nubes con que los banqueros y los políticos han sembrado el horizonte de ayer. Por ello prefiero las fiestas de primavera, con cantos y ofrendas a la primitiva Ceres, a la Tierra, a Dea Dia. Pero, con todo, lectores habituales de estos Silenos, visitantes ocasionales y otras especies de blogueros, os deseo

FELIZ NAVIDAD


(Donatus Park nevado en 2009. Lovaina. Fuente: Silenos)

6 comentarios:

Gemma dijo...

Felices fiestas, querido Antonio. Disfruta del descanso de las vacaciones.
Abrazos

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Muchas felicidades.

Sara dijo...

También estos días me he estado acordando del maestro... Feiz navidad, a pesar de todo.

Olga Bernad dijo...

Yo también prefiero la primavera... pero el mundo es así, gira y gira, y cada rato toca algo distinto. Que el rato oscuro sea breve, o nos lo hagan más breve las gratas compañías.
Un abrazo.

Francesc Cornadó dijo...

Mejor la primavera, sin embargo,

Que en esta Navidad la felicidad te acompañe.

Que desaparezcan los problemas y los dolores de cabeza y que el bienestar sea duradero y no se acabe nunca.

Que el año que viene sea mejor que este que dejamos atrás.

Que cambien las tortillas y que se invierta el orden de las cosas, de manera que todo lo que es malo se vuelva bueno.

Y sobre todo buena salud.

Que no tengas obstáculos y que todo te vaya bien, que tengas suerte y prosperidad.

Que estés orgulloso de tu ciudad y de tus vecinos y aún más, que ellos lo estén de ti.

Que el planeta esté más limpio y que no nos lo dañen.

Que el mundo tenga mejores políticos, es decir, que sean de los que trabajan por el bien común en lugar de montar el espectáculo.

Y que la salud, la felicidad, la belleza, el amor, el arte y la razón no te abandonen jamás.


Francesc Cornadó

Rosana Alonso dijo...

Yo también prefiero ya puestos las fiestas primaverales.
A la espera de la luz feliz todo pues.


Un saludo cordial