sábado, 6 de noviembre de 2010

Ayer, en las Libreras, sin pijamas

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En la librería gaditana Las libreras se colgó el cartel de "no hay... más sillas". Unas setenta personas quisieron ser testigos de cómo me quitaba el pijama y me quedaba en la flor de la epidermis. Desde la atalaya en la que estábamos Ana Sofía (espléndida presentadora) y yo, veía llegar a amigos, incluso desde otras geografías, que se iban arracimando al fondo del local. Ana estuvo soberbia: dio una lección sucinta de narrativa breve y fue hilando, con la ironía y tino que la caracterizan, los temas centrales de los microrrelatos de Fuera pijamas: la muerte como factor de tensión narrativa, la tradición clásica, los miedos maternos y paternos, lo cotidiano observado desde el sobresalto, el humor...


Después de leer una selección, hablamos de los límites del microrrelato a la luz de formas muy cercanas, como la poesía -y especialmente el epigrama- o la fábula. Coronamos en acto como se debe, con vino, jamón y queso.


Para mí fue una tarde memorable, que prolongamos luego un grupo de magníficos hasta bien entrada la madrugada. Nunca esperé ver a tantos amigos arropando mi desnudez sin pijama. Mil gracias, familia y amigos (Luis T., Arturo, Salu, Tito, Toñi, Mª. Paz, Guillermo, Nieves, Cuco, Hipólito, Celi, Lourdes, Ángel, Mª. Ángeles, Charo, Luis G., Luis Ch., Mª. Carmen, Jesús, Ana, Beatriz, Antonio, Armando, Carmen, Ángeles...). Y gracias redobladas para las anfitrionas, las hermanas Raposo (Auxi, Mª. José, Lola, Susi y Pati), artífices del que ha sido el primero de los muchos actos que esta joven librería nos ofrecerá en días venideros.


Como podéis ver, en la mesa estaba, llegado desde Isla de Siltolá esa misma tarde para no perderse el acto, No quieras ver el páramo. Ya lo dije una vez: los libros se atraen y se emparejan, algo lascivos, a poco que nos descuidemos.

11 comentarios:

Gemma dijo...

Bien por esa presentación pareada. Yo añadiría que los libros se atraen porque tú los propicias... Me alegro mucho, Antonio.
Y que dure.
Besos

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Enhorabuena Antonio. No tenía noticias de la presentación de tu libro, si no habría asistido con gusto.
Un abrazo.

Francesc Cornadó dijo...

Antonio, ahora ya tengo localizado en Barcelona tu "Fuera Pijamas" la librería Bertrand me proporcionará el libro.

Salud

Francesc Cornadó

LUISA M. dijo...

Felicidades, Antonio, por tu libro de microrrelatos y por la buena acogida en Cádiz entre tus amigos, allegados y aficionados a la literatura.
Hoy he leído tu entrevista en el Diario de Cádiz. ¡Qué bien! -pensé- y me gustó leerla porque hablaba de un escritor que aprecio y una persona que conozco (aunque sea solo a través de tu blog).
Me alegro que esta presentación en esa bonita librería además coincida con la salida a la luz de tu nuevo libro de poemas.
Saludos y que siga la buena racha.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Muchas gracias, amigos. Luisa, gracial mil por tus amables palabras. Espero que algún día nos conozcamos y ya no sea sólo de manera virtual. Un abrazo.

Isabel Romana dijo...

Debió ser una velada inolvidable, porque pocas cosas caldean tanto el corazón como verse rodeado de amigos en el acto, a la vez íntimo y público, de dar a luz un libro. Felicidades de nuevo. Esperamos disfrutarlo aquí pronto. Un abrazo.

JM Serrano Cueto dijo...

¡Qué pena no haber podido estar! Mucha gente, mucha. Enhorabuena por el poder de convocatoria, cosa que nunca es del todo fácil. Besos desde un Madrid cada vez más lejos de Cádiz.

Anónimo dijo...

Me alegro Antonio. Tengo ganas de leer tú libro, imagino que su lectura será deliciosa como los microrrelatos a los que nos tienes acostumbrados. Intentaré buscarlo, o al menos encargarlo en alguna librería de Bilbao, donde vivo. Gracias por esos buenos ratos con tus palabras y que dure. Puri

sergio astorga dijo...

Antonio, tarde pero sin sueno.
Felicidades.
Abrazo en pijama.
Sergio Astorga

*No tengo signos, ortograficos, que si vitales.

Fernando Valls dijo...

Antonio, tuviste una presentadora de lujo. Saludos.

Antonio Serrano Cueto dijo...

En efecto, Fernando. Una suerte tener cerca a Ana Sofía. Un abrazo.