lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Micros? ¿Minimicros? ¿O simples ocurrencias?


Si lo de Monterroso ha sido calificado de "microrrelato", ¿cómo calificaríais estas ocurrencias?
...
1. Desde que nos han construido el carril-bici en el cementerio, echo de menos mi bicicleta.
2. A fuerza de tanto esperarlo por la mañana, el dinosaurio se me ha comido el sueño.
3. Se pintan casas a domicilio. Llamé al pintor de inmediato y mi hija aprobó dibujo artístico.
4. Después de la confesión, guardé celosamente el secreto del cura.
5. No hace falta que te ofrezcas de mediador: entre él y yo siempre estarás .



(Detalle de las estatuas de la columnata San Pedro. Vaticano. Roma)

17 comentarios:

Jesus Esnaola dijo...

A veces me pregunto lo mismo Antonio.
Si un microrrelato es una historia muy cortita, el dinosaurio de Monterroso no es un microrrelato o a mí no me lo parece. Como dices, es una ocurrencia, o se le pueden poner nombres más sesudos y sofisticados como nanohiperbreve o narración ultrarecontrabrevísima. Pero la verdad es que, como he demostrado en estas líneas, no he pensado demasiado sobre el tema. Si creyera que ponerle un nombre nos iba a ayudar en algo...

Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Me gusta mucho el 4, que a su vez da para otro micro: "Con fe, Sión", cuento redondo cuyo protagonista, según caiga la moneda por la cara o la cruz, puede ser un rabino o bien un nazi creyente a pies juntillas en los "Protocolos de los sabios de...".

Disculpa, hoy no me he tomado la medicina.

eutelia dijo...

excepto por la 3, yo les llamaria micros palindromos....

saludos,

eutelia
www.albinovino.com

Isabel Romana dijo...

Debo confesar que nunca he comprendido muy bién por qué se ha dedicado tanta tinta al famoso dinosaurio. Besos.

Sara dijo...

Ando despistada: no sé yo qué es eso del dinasaurio de Monterroso (habrá que buscarlo en google) pero me gusta mucho la primera como-quiera-que-se-llame.

Propílogo dijo...

Ocurrencias son, eso seguro. Si para ser microrrelato se necesitan planteamiento, nudo y desenlace; no es micrrorrelato, porque no hay planteamiento. Pero el planteamiento se imagina al acabar, así que, de algún modo, sí hay planteamiento, aunque no esté. Con el nudo pasa lo mismo.
Supongo que dependerá de cuánto cuento queremos imaginar.
A mí, la verdad, no me preocupa demasiado si es o no es una u otra cosa, porque cuantas más definiciones, más medias tintas.

Jordi Masó Rahola dijo...

"Microrrelato" es un término que engloba una gran variedad de textos de longitudes dispares. La única condición es que se explique una historia, y tus cinco pequeños textos explican historias, así que yo no dudo en calificarlos como "microrelatos"(una "ocurrencia" sería una frase ingeniosa, un aforismo, sin intención narrativa)

En el forum de una página web en catalán en la que a menudo escribo ("Relats en català") hay un concurso: se propone un tema sobre el cual hay que explicar una historia con un máximo de 20 palabras. Os invito a hacerlo: es un ejercicio literario apasionante y muy útil.

Y sí, Jesús: claro que el dinosaurio de Monteroso explica una historia... o mejor: no la explica pero invita al lector a suponer unos antecedentes y a imaginar un desenlance.
Saludos.

Jesus Esnaola dijo...

Precisamente es eso lo que me hace preguntarme si es un microrrelato: sólo es un nudo. Una cosa es la omisión, la sutileza y otra dejarle al lector todo por completar.

Jordi Masó Rahola dijo...

¿Y un nudo no puede ser ya un microrelato?
A ver: tomemos el famoso cuento de Hemingway "Los asesinos". En esta historia solo se nos muestra el "nudo". El lector ignora el pasado de Ole el sueco; tampoco se saben los motivos por los que los asesinos a sueldo van a matarlo; al final, no sabremos si efectivamente Ole muere. Es decir: se nos escatiman los antecedentes y el desenlace, y así el cuento sólo refleja un momento de la historia, dejando el resto a la imaginación del lector.
Los grandes cuentos tienen esa capacidad de contar poco y sugerir mucho. Y si un cuento puede hacerlo, ¿por qué no un microrelato?

Hansel en Baviera dijo...

Éste se lleva la palma: "Los Reyes Magos son Melchor, Gastar y Baltasar"
Que alguien me lo explique porque excede mi capacidad intelectual, aunque me queda claro que si no es cuento pretende ser un chiste, sólo que no me hace gracia. Si bien me recuerda a aquel otro famoso y genial: los cuatro puntos cardinales son tres, norte y sur. Claro que éste último es de un señor con talento.
Saludos

Jesus Esnaola dijo...

Leo con atención tus palabras, Jordi, y sigo sin estar convencido. De todas formas el barullo de denominaciones (microrrelato, microficción, microcuento) por no hablar de las denominaciones personales que algunos autores han utilizado.
A mí el dinosaurio me llama la atención, me resulta paradójico, soñaba y cuando despierto el objeto de mi sueño está delante de mí, me lleva a preguntarme si estoy dormido o despierto. Es una buena idea que me deja perplejo, pero ni me invita a pensar en antecedente ni en desenlaces, entre otras cosas porque Monterroso no me los apunta y creo que no lo hace por que a él es al primero que le traen sin cuidado. Se le ocurrió una idea paradójica y atractiva y ya está. Ni más ni menos.
Claro que esto es una opinión muy mía con la que no creo que convenza a nadie.

Un abrazo.

Pablo Gonz dijo...

Un placer leer tantas opiniones sobre este tema que me interesa mucho. Sin duda que la definición de microrrelato interesa mucho a quien pretenda estudiarlos con la intención de abarcarlos. Para los que lo escriben, considero que es más sano hacer una aproximación sensitiva, prescindir de las fórmulas, dejarse llevar por la intuición.
Rescato la interesante lectura de Jesús, sobre el archiconocido "Dinosaurio". Yo siempre leí ese micro desde el realismo absoluto: "un hombre huía de un dinosaurio, no logró distanciarse de él antes de caer rendido, cuando se despertó, todavía estaba ahí, por lo tanto, no se lo comió mientras dormía, cuando pudo haberlo hecho, por lo tanto, seguirá persiguiéndolo aunque ese hombre ya no le tenga miedo". En mi vida, el miedo juega un papel determinante. Quizás ahí radica la grandeza de este micro, en su inconcreción, en su capacidad para sugerir mucho, para reflejar a muchos... Yo tampoco soy un teórico de la literatura. Dejo mis ideas aquí como simples tanteos.
Un abrazo a todos,
PABLO GONZ

Antonio Serrano Cueto dijo...

Amigos, por el momento he asistido como espectador a tan interesante debate. Ahora intervengo para añadir un elemento más. Si Gila hubiese dejado su famosa "Historia de mi vida" sólo en "El día que yo nací, mi madre no estaba", ¿no sería un "microrrelato" a la altura del "supuesto" microrrelato de Monterroso? Porque no me diréis que no se presta a interpretaciones que van más allá del texto. Sin embargo, ¿hay narración?, ¿"sucede algo"? Yo creo que sucede lo mínimo, y con tan escasa narración tengo mis dudas.

Pablo Gonz dijo...

Para mí, Antonio, "suceder" es distinto de "moverse". La historia se produce por un contraste entre el fondo y la forma. A ello puede llegarse por la expresión de un movimiento (del fondo, de la forma o de ambos) o bien por un conflicto esencial, como el que plantea Gila. A este micro (yo sí lo considero tal) no le veo ni la mitad de los flecos que al clásico de Monterroso (otro micro sin movimiento) pero supongo que eso depende del contexto de apreciación de cada cual.
Un fuerte abrazo,
PABLO GONZ

José M. Martínez dijo...

Antonio, y ¿qué diríamos de éste, que se publicó en 'La mano de la hormiga'?: 'Erase una vez un colorín colorado' (No recuerdo el autor. Saludos).

Angeles dijo...

Moraleja que saco para mi: no leer a autores que sólo ofrezcan estos registros tan cortos. Vale escribirlos a ratos, cual Cioranes pasados de tripi, pero de manera ocasional. Esto sólo no me da para considerar a un escritor como tal, cuyo fin no es asombrar, sino dialogar con sus lectores.

Anónimo dijo...

LLego tarde y ya han expresado otros mis opniones.

Aunque parezca contradictorio coincido con Jesus y Jordi pero me quedo con la intervención de Ángeles. Escribir se pueden escribir y es todo un ejercicio de contención pero no sólo de pan y dinosaurios vive el escritor.

Un saludo cordial
Rosana A.