jueves, 15 de julio de 2010

ZP cabalga a lomos del Estado de la Nación por la senda...


Hoy miro el mar desde la terraza con sosiego, pero ayer cabalgué a lomos de la crisis, a lomos del mercado laboral y hasta a lomos de algo tan áspero como el Estatut. Y lo hice, lo hicimos, por la senda no del crecimiento, sino del hastío y del hartazgo. Porque, ¿qué fue el debate sobre el Estado de la Nación, sino la expresión más cínica de los consabidos clichés lingüísticos y circunloquios para escurrir el bulto, sobre todo en boca de ZP, vaquero cabalgador por sendas intransitrables? ¿Qué fue el debate sobre el Estado de la Nación, sino el retrato de la ineficacia, la torpeza, la ineptitud, el cinismo y la cobardía de los dos políticos que encabezan la cosa pública? ZP, como mártir de la crisis, ofreciendo su inmolación como político por el bien de la patria (ya podía inmolarse en este mismo momento, y tendría nuestro más solemne agradecimiento); Rajoy como perro que no suelta presa, pero incapaz de señalar otra senda. Y no es que yo crea que la única senda es la de ZP y su naufragado gobierno. Ése es el problema, que tenemos dos melones para escoger y los dos están agrios. Menos mal que, al menos ayer, hubo un político de altura en el Congreso: Durán i Lleida (en la foto).

PD.: ¡Cómo ha destrozado este PSOE malhablado nuestros recuerdos del Senda, aquel libro de lecturas de la infancia!


4 comentarios:

Antonio Azuaga dijo...

No sé tú, Antonio, pero yo, desde hace algún tiempo, siento la realidad -o irrealidad- que define la política actual como algo que no tiene que ver conmigo, aunque me j*d* indefectiblemente. Si esto no me pasa sólo a mí, si esto lo siente cualquier 'ciudadano de a pie', es que España se ha dividido en dos clases indiferentemente absurdas: por un lado ellos y las batallas de “su” poder; por otro nosotros, en el rebufo de su incompetencia.

Un abrazo de santa y, presuntamente, colectiva paciencia.

Anónimo dijo...

¿Durán i Lleida, político de altura? ¡Por favor! Mire usted, este señor, no hace sino calcular cada palabra o gesto en beneficio de Cataluña. Nada dice o hace que no intente recoger los réditos para su nación. ¿Le importa un bledo España?, pues yo diría que sí. ¿Usted, no?
Esos gestos de maravillosa responsabilidad de estado es el resultado de aplicar pérdidas y beneficios para Cataluña. Claro que al PP, ni eso, ellos sólo lo fijan llegar al poder, aunque España desaparezca.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Querido Antonio, me siento igual que tú, entre el más absoluto desencanto y la más que necesaria apatía. Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Como te dije en privado, Anónimo, tengo por norma no publicar anónimos, aunque entiendo que muchas veces ello está provocado por no tener cuenta en blogger. Se soluciona escribiendo el nombre al final del comentario. Te diré que estoy de acuerdo contigo en que Durán i Lleida busca los beneficios de Cataluña en cada acto, pero dime un solo político español que no haga los mismo en beneficio de su partido o su parcela de poder. Ése es el drama de España: ninguno de ellos antepone el bien general, por mucho que luego quiran vendernos lo contrario. Un saludo.