lunes, 21 de junio de 2010

Sucesos


1. Sucede que a veces nadie te escribe y te crees con el derecho de maldecir que nadie te haya escrito.
2. Sucede que a veces te duele el cuerpo sin que te preguntes cuándo fue la última vez que lo mimaste.
3. Sucede que a veces el amigo está tan ausente, que te sientes difunto y olvidado.
4. Sucede que a veces, como ahora, tiembla la tierra debajo de tus pies porque estás anclado al cielo.
5. Sucede que a veces te visitan, volando de azotea en azotea, unos pantalones cortos desgastados por el jabón y la piedra.
6. Sucede que a veces gritas que todo sea como en la víspera y no comprendes por qué te sirven un café frío.
7. Sucede que a veces miras el rostro del hijo desde tu extravío en el Universo.
8. Sucede que a veces quieres escribir con la cabeza y las manos, como si ello bastara.
9. Sucede que a veces este blog reclama alimento y no tengo nada bueno que darle.

8 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Los buenos chefs son tan exigentes, que con frecuencia rechazan platos que serían juzgados como exquisitos por otras personas. A veces necesitamos una buena dosis de humildad para aceptar que no podemos ser perfectos todo el rato ni hacer textos maravillosos continuamente, lo cual no resta nada a nuestros méritos. Tus reflexiones me han parecido muy inspiradas y, me atrevo a augurar que serán ampliamente compartidas. Un abrazo.

Gemma dijo...

Desde luego, a veces todo esto sucede más a menudo de lo que nos gustaría o estamos dispuestos a aceptar.

Abrazos

Olga B. dijo...

Ya lo creo que sucede...
Pero también deja de suceder;-)
Un beso.

Cathan Dursselev dijo...

Pues hoy le has dado al blog y a los que lo leemos algo bueno, no solo para leer, también para pensarlo durante unos días.

Blimunda dijo...

Sucede que a veces ocurre el milagro y uno encuentra en la red un blog con un latido parecido al tuyo y casi que no das crédito, pero sucede.
Salud!!!

Antonio Serrano Cueto dijo...

Pues bienvenida al baile, Blimunda.

Non poena.. dijo...

"Sucede que me canso de ser hombre". Sé que es una obviedad, pero no he podido evitarlo...

Antonio Serrano Cueto dijo...

Non poena, contigo no sé qué pensar. Si filosofas o estás en el armario.