domingo, 13 de junio de 2010

Sobre "Poetas de aquí y ahora" (EPS)


Manía de clasificarlo todo, lo mismo a las personas por sus afinidades políticas, que las cuentas de un collar por sus colores. J. Ruiz Mantilla se hace eco de los intentos (¡qué obsesión!) de "bautizar" y, a la postre, encorsetar a un grupo de poetas nacidos en los últimos cuarenta años, defininidos por el articulista como "eclécticos, vivos, atentos y comunicativos" y "poetas globales". Puestos a etiquetar, acaso "les puede venir bien", añade, la de "la generación del 2000", título ya lanzado por L. A. de Villena. Debo reconocer que he leído algo de Ana Gorría, de Luis Muñoz y de Raquel Lanseros, pero no del resto. Lanseros me parece poeta culta, cuya versatilidad en temas y formas no deja de seducirme. En su Croniria (Hiperión, 2009) hay un buen ramillete de poemas notables. Sin embargo, no debe el lector de El País Semanal hacerse una idea parcial de la(s) hornada(s) de poetas españoles de las últimas décadas. Porque hay otros valores que no aparecen en el artículo, como es normal en este tipo de selecciones parciales, como, por ejemplo, Eduardo García (1965), que goza ya de cierto y merecido reconocimiento, el poeta y traductor Eduardo Moga (1962) y Manuel F. Reina (1974), más desconocido, pero de voz prometedora (léase con placer su Las rosas de la carne, en Calambur, 2009). Y ojo con esos otros poetas que van desbrozando el difícil camino de hacerse un hueco entre los escasísimos lectores de poesía de este país sin un premio de relumbrón que los catapulte, como Olga Bernad (1969) y su ópera prima: Caricias perplejas (Isla de Siltolá, 2009). Es obvio que EPS ofrece una mirada panorámica, y es de agradecer que la dedique esta vez a la poesía, pero es lamentable que pase a todos sus protagonistas por el tamiz del estilismo vestuario, lo mismo si se trata de empresarios, actores, toreros, deportistas o, como ahora, poetas. Con ello, y a pesar de que se editan algunos poemas dignos (de Lanseros y A. Lucas especialmente), se fortalece más la imagen del escritor (qué manida dicotomía la de ciudad/campo que sirve de decorado de cartón piedra) que la obra. Lo cual va en la línea contraria de lo que ayer mismo destacaba R. Fresán en un interesante artículo, "Escritores en la sombra", en ABC Cultural.

(Imagen: A. Lucas, J. Rodríguez Marcos y Elena Medel. Fuente: EPS)

10 comentarios:

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Algún día habrá que hacer una antología de grandes poetas (o mejor, poemas) nunca antologados. Me lo pido.

Susana Corullón dijo...

Me ha llamado la atención cómo se minusvalora la importancia de Internet en la difusión de la poesía: "No me da la sensación de que eso les haga vender más". Una vez más se identifica leer, con leer libros y pasar por caja, ¿Cuándo se enterarán los editores que se lee mucho más que lo que ellos publican?

Antonio Serrano Cueto dijo...

Antonio, a ver si te animas a abrir una línea de poesía en Paréntesis. Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Estoy de acuerdo contigo en lo de internet, Susana, pero matizaría tu otra afirmación: no es que se lea más de lo que se publica, sino "distinto". No es cuestión cuantitativa, sino cualitativa. Bienvenida a este baile.

Olga B. dijo...

Bueno, la reflexión tiene su miga, pero da igual. Las cosas son como son. Te agradezco mucho la mención. Es difícil que un premio me catapultase porque no presenté Caricias perplejas a ninguno. Pero que me ofrecieran publicarlo fue ya un premio, y el haber tenido lectores, mucho más.
Gracias por estar entre ellos.

Antonio Azuaga dijo...

Tienes toda la razón –o toda la verdad, como me gusta decir, plagiando a Unamuno, cuando la razón es más que mera corrección argumentativa–: es agobiante la “taxo-dependencia” de nuestros días. Tu entrada me ha recordado aquella obra de Félicien Marceau, “El huevo”; porque el poeta, el músico, el artista, el filósofo, el hombre en general tienen que estar dentro del huevo, de un huevo definido y catalogado. Fuera del huevo sólo está la nada. Haces bien en recordar a quienes aún andan en la indigencia del cascarón taxonómico; como Olga, por ejemplo: es mucho más meritorio su quehacer extramuros.

Un abrazo.

Luis dijo...

Querido Antonio,

Totalmente de acuerdo con tu entrada. Yo dejé en mi blog también mi opinión sobre el asunto. Un abrazo, Luis.

Anónimo dijo...

Lo que hay que hacer es dedicarse a escribir bien. ¿Por qué esa atención a estos autores, no será el quítate tu que me pongo yo?. Si es la misma cantinela de siempre de las listas y la misma de la queja, no sabemos cual peor de las dos. Si no me gustan las listas y tal y cual ¿para qué darles atención?. Venga ya con el compadreo y el amiguete, yo también conozco a un Manolo Pérez que escribe muy bien y tenía que estar ahí.

Saludos.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Anónimo, en lo que mí respecta, en esta entrada no cuestiono en ningún momento si estos poetas merecen o no estar en esa lista, como tú la llamas (yo hablo del empeño de la clasificación generacional). Dejo claro que no he leído a la mitad y que Raquel Lanseros, a la que sí he leído algo, me parece estupenda. Nunca opino de lo que no he leído. En la segunda parte simplemente aprovecho para nombrar a algunos poetas que tienen rasgos en común con esa supuesta "generación", para hacer ver al lector del EPS que también se escribe poesía, y muy buena, "al otro lado" de las antologías de renombre. Lo de "quítate tú que me pongo yo" acaso sólo esté en tu cabeza. Por cierto, para decir lo que dices podrías identificarte. A lo mejor todos comprendemos mejor tu comentario si sabemos quién eres. Por mi parte no publicaré más anónimos.

Anónimo dijo...

¡Hola!
He encontrado su blog por azar. Iba buscando información para poder comprar el video (si es que existe) de la obra «El Huevo» que se emitió en el espacio La Comedia, de TVE, hace años. Quería regalárselo a una amiga... no he tenido éxito.
En cambio me llevo unos gratos minutos de lectura. Me gusta la forma de enfocar los temas y de invitar al diálogo y a la discusión. Un saludo cordial.