sábado, 26 de junio de 2010

La crisis bloguera


Ya es un locus communis que los blogueros, pasado el arrobo inicial por el invento y una vez asumido que la hiperactividad primera sólo pueden mantenerla contadas personas (por ejemplo, Benítez Ariza, que ofrece entrada casi a diario), se cuestionen si merece la pena el empeño de mantener viva esta ventana (véase Memoria métrica). La mayoría concluye afirmativamente, luego de confesar que deben limitar el número de entradas a dos o tres semanales. Cuando los sicólogos de la red aún andan analizando este fenónemo, ahora otra sombra amenaza con mermar la blogosfera: las redes sociales, especialmente Facebook. Porque allí no es necesario escribir más de una o dos líneas, y cualquier ocurrencia tiene rango suficiente para ser expuesta en la plaza pública, mientras que un blog que se precie regala con cierta profusión un fruto selecto. Porque allí esa ocurrencia se muestra en la página principal de dos o tres mil personas a la vez, según aumente tu nómina de amigos, mientras que los lectores del blog se reducen a quienes te conocen, a quienes llegan rebotados de esos blogs amigos y a quienes se topan por casualidad con tu web y deciden convertirse en vecinos. Algunos de mis lectores y yo mismo navegamos en las dos aguas, pero sabemos que el blog es nave recia, con sólido motor de bancada, frente a los esquifes inestables de las redes sociales. Cuando me preguntan por esta doble faena, no puedo evitar expresar mis preferencias por los Silenos, sin sentir por ello el pudor que sentiría cualquier buen padre al excluir de su afecto más cercano a otro de los hijos. Eso sí, me gustaría que bailasen más y mejor, pero aún estoy aprendiendo el difícil oficio de corifeo.

11 comentarios:

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Gracias por la cita, Antonio. Yo seguiré con el blog, y lo de Facebook lo veo aún un poco lejano.
Excelente entrada.
Un abrazo.

Gemma dijo...

Estando de acuerdo contigo en lo general, yo no la llamaría crisis. A mí me parece que se trata más bien de una "normalización" del medio. Tras las alegrías iniciales, producto más bien de la novedad que no del verdadero interés sostenido, las bitácoras van quedádose, poco a poco, con esa clase de visitantes que yo siempre he preferido: los lectores.
Bienvenida sea, por tanto.
Un fuerte abrazo

José Manuel Román dijo...

Muy buena entrada Antonio. Coincido contigo en la predilección por el formato blog a las redes sociales, pero he de reconocer que Facebook (es la red que utilizo) me ha permitido darme a conocer a más personas, algunas de las cuales son ahora seguidoras de mi blog. No creo que el blog, al menos de momento, esté en crisis por culpa de las redes. Creo que son onceptos distintos que se pueden complementar.
Un saludo.

José Manuel Román

Hansel en Baviera dijo...

Buena reflexión, Antonio. A sólo dos meses de haber abierto mi blog, ya estoy planteándome su utilidad, si bien mi objetivo era dar a conocer únicamente mis novedades como narrador para evitar el paso por mi web. De facebook no puedo opinar porque huyo de él como de la peste, pues me da la impresión de que tiene mucho de "Patio de corrala", sólo por lo que otros me cuentan. Yo seguiré leyendo los blogs que me aportan algo, como el tuyo y algunos pocos más.
Un abrazo
Norberto

Sara dijo...

Coincido plenamente con Gemma: no existe crisis tal. Las bitácoras no desaparecerán (al menos de momento) porque los lectores, aunque utilicen el facebook, necesitan algo más. El facebook suele visitarse durante pequeñas pausas en el trabajo - yo lo hago cuando acabo un párrafo y tras ese punto y aparte no sé cómo demonios comenzar el siguiente (en realidad creo que es un sistituto del cigarrillo). En cambio, para los blogs se necesita mucho más tiempo por delante, ganas de leer algo de calidad y estar abierto a la reflexión (normalmente al principio o al final de la jornada). Al menos ésa es mi experiencia. Saludos.

Angeles dijo...

La calidad de nuestras lecturas y escrituras es lo que está en cuestión, Antonio. Creo que todos estos despliegues mediáticos, y el tiempo que nos resta, puede conseguir que vaya a menos. Aparte la saturación, demasiada publicidad vanidosa para muchos. Reflexionemos más y mejor antes de escribir e incluso leer, sugiero.

Antonio Serrano Cueto dijo...

De acuerdo contigo, Ángeles, en el tiempo que estos medios quitan, pero en la red también pueden encontrarse lecturas satisfactorias. La diferencia con el papel es que aquí no hay filtro de calidad ninguno, pero convendrás conmigo en que el formato de libro y el sello de una editorial no siempre son garantía de calidad. Lo importante es saber separar el trigo y la paja, y un lector exigente lo hace igualmente en ambos medios.

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Antonio, por lo que sé de facebook (yo no tengo perfil allí ni soy usuario), casi nada tiene que ver con las bitácoras literarias, las que aportan textos, relatos poemas, reflexiones, apuntes como el tuyo de hoy de los amaneceres que merecen ser leídos, aunque después no se comenten. No veo lo de la crisis. Yo seguiré entrando, como hago regularmente a tus "Silenos", pero no en facebook.
Un abrazo, Javier.

Cele dijo...

Facebook pisa fuerte, pero a mi sigue sin convencerme, no aguanta mas de 30 minutos cada dos meses.
Un gran saludo

danicurri dijo...

personalmente, cuelgo mi blog en el feisbuk para darle más salida, así uso los dos pogramas a la vez.

Anónimo dijo...

Prefiero las bitácoras y coincido en que el buen lector se queda en los blogs que le interesan.

Un saludo cordial


Rosana A.