
Las mordidas nunca vienen solas. A la que nos espera en la nómina de junio, se me ha unido otra más sustancial, corpórea, en mitad del abdomen. No, no se trata de caricias eróticas. Hace tiempo que me desperté una mañana como el lobo que quiso comerse a los cabritillos, con un peso pétreo en las entrañas. Poca cosa. Pero hasta las cosas crecen y se multiplican. Todo ha salido (nunca mejor dicho) bien, pero hoy me siento un hombre menoscabado. Eso sí, algo más ligero.
(Portada de "Los cabritos y el lobo" de Calleja. Fuente: www.todocoleccion.net)
4 comentarios:
Es mejor ser un hombre menoscabado que un hombre sin atributos, como diría Musil.
Un abrazo.
Todo lo que sobra es mejor menoscabarlo de nosotros. Ahora eres un hombre más perfecto;-)
Un beso.
Gracias, José Miguel y Olga. No sé si con atributos y más perfecto, pero de una cosa sí estoy seguro: me falta un pedazo. Pero se lo merecía: se había vuelto díscolo. Un abrazo.
De alguna forma todos nos hemos vistos menoscavados, pero cuando empiezas a sentirte un poco mas ligero es que la recuperacion va por buen camino, ya mismo estaras emprendiendo vuelo.
Animo y un abrazo
Pd. Esto es lo que escribi, espero que ahora si puedas leerlo
Publicar un comentario en la entrada