viernes, 26 de marzo de 2010

"El autobús circular" en la ESO


Anoche, poco antes de acostarme, un correo electrónico me alegró un día duro de trabajo. Un estudiante de 4º de ESO me escribía para preguntarme muy respetuosamente por el significado de algunas frases de mi microrrelato El autobús circular, que su profesora les había puesto en clase como lectura. Como es natural, le contesté, agradecido, de inmediato, y esta mañana tenía su respuesta, también agradecida. He aquí el milagro de internet, porque dudo mucho de que esa profesora haya conocido el relato en el librito que se editó el año pasado en Montcada, dada su difícil distribución. Mi agradecimiento para ella. Como también soy docente, sé el respeto que un profesor tiene al texto que elige para sus clases.

(Portada del librito Microorganismes (Montcada, 2009)

5 comentarios:

Araceli Esteves dijo...

Qué bien, Antonio. Si yo fuera profesora también lo haría leer a mis alumnos.

Olga B. dijo...

Es cierto, comparto esta reflexión. Seguramente la profesora conoció el texto a través de la red, y así ha podido llegar ese autobús hasta su clase.
Es cierto que la propia libertad del medio lo hace proclive a la saturación, y que no es oro todo lo que reluce, pero encontrar según qué perlas compensa. Y el acercamiento a textos y personas es tan libre, tan poco obligatorio, que a nadie debería molestarle demasiado lo que no le gusta.
Un beso y que pases unos felices días.

Pedro Herrero dijo...

Esa entrañable experiencia tuya con un alumno a través de internet compensa más de un disgusto que la propia red depara, quizás para equilibrar la balanza. Me alegro de que tu relato haya llegado a la escuela.

Isabel Romana dijo...

Muy grato, desde luego, que el alumno pueda dirigirse directamente al autor del texto y éste pueda responderle con la misma facilidad, todo ello dentro de un clima de respeto... No se puede pedir más. Besos.

Gemma dijo...

Felicidades, Antonio. Ésa es la auténtica libertad que da la red. Favorece que se produzcan encuentros desinteresados y libres como el que señalas.
Y qué bien que así sea.
Abrazos