miércoles, 3 de marzo de 2010

Discurso de género


(Pronunciada y pronunciado ante oyentas y escuchantas y oyentes y eschuchantes entregadas y entregados, fervorosas y fervorosos aplaudidoras y aplaudidores)

Estimadas amigas y estimados amigos, bien sabéis todas y todos que es para mí un gran honor ser vuestro director, y aún lo es más porque sustituyo en la carga y el cargo a la que ha sido para todas las trabajadoras y todos los trabajadores una excelenta directora. Después de estos años tan difíciles (seguro que las veteranas y los veteranos no recuerdan una época así), ya parece vislumbrarse una salida con su correspondiente salido. Debéis ser optimistas y optimistos, como miembras y miembros que ya estáis incardinadas e incardinados en la senda del futuro. Porque trazar las avenidas del futuro es la tarea y el tareo que juntas y juntos emprendemos en este mismo instante, comprometidas y comprometidos cada una de vosotras y cada uno de nosotros con la superviviencia de ésta que es la casa y el caso de todas y todos. Porque si este barco se hunde, como náufragas y náufragos deambularemos por las arenas y arenos de cualquier playa y playo, y ni siquiera (ni siquiero) nuestras amigas y nuestros amigos podrán socorrernas y socorrernos, sin duda ni dudo necesitadas y necesitados de ayuda y ayudo también ellas y ellos. Así que ánimo y ánima, compañeros y compañeras, subamos por las escaleras y los escaleros que llevan hasta el éxito perfecto y perfecta, hasta la plena satisfacción y el pleno gozo de las unas y los unos. Segidme voluntariosas y voluntariosos en este empeño y empeña: sembraremos la semilla y el semillo para que nuestras hijas y nuestros hijos, nuestras nietas y nuestros nietos puedan algún día disfrutar de las frutas y los frutos que vosotras y nosotros les legaremos. Salud a todas y a todos, sin excepción, amigas y amigos del alma y almo.

5 comentarios:

Cele dijo...

Antonio has estado Genial! No se cuando dejaremos de escuchar tantas tonterias de género, que no hacen mas que pegar patadas a la gramática. Y es que siempre hay que se conforma con las palabras, esas que se lleva el viento, pero adulan el oido, que con hechos, que a fin de cuentas, es lo importante.
Un gran abrazo

Gemma dijo...

Jajaja, Antonio. Cuando aprendía alemán y vi que para ellos, sin ir más lejos, el sol es femenino y la luna masculina, caí en la cuenta de lo delirante que puede llegar a ser tomar partido por el género así, en abstracto, sin aceptar que la lengua se decanta a veces por un género u otro (pienso ahora en ciertos sustantivos) por pura arbitrariedad, y no por un sexismo supuesto...

En las escuelas habría que reforzar las clases de lengua para que los adultos de mañana no hablen como los indios (¿o habría que decir como los políticos?)
Besos

Araceli Esteves dijo...

Muy bueno. Me ha gustado especialmente ese "ni siquiero".

Olga B. dijo...

Por todo paso menos por el almo;-)
Qué pena, con el problema tan real y tan sangrante que hay de fondo, que se tomen medidas tan ridículas e innecesarias.
Y no sé a dónde nos van a llevar, eso está muy bien reflejado en tu texto, culminado por un almo que duele en el alma.
Cosas veredes, amigo Sancho.

Marco Valerio Corvo dijo...

Y sin embargo, una rara peculiaridad del Castellano nos hacen descender a tanto bizantinismo filosofico-y-sociológico.

La inmensa mayoría de las cosas, concretas (sol, luna, mar y estrellas ...) o abstractas (esperanza, miedo, amor o dolor) no son en absoluto ni femeninas, ni masculinas.

Puesto que en el Universo existente, "masculino-y-femenino" apenas son el hombre, la mujer, y unas pocas especies (ni siquiera la mayoría) vegetales y animales ...

Y el genero-gramátical del Español siempre presente (y confundiendo la forma masculina con la neutra ...)nos hace caer en la trampa de la inútil e interminable discusión.

¿Os habeis dado cuenta de que en inglés - un indoeuropeo muy próximo al nuestro (a pesar de la diferencia en cuanto al grupo lingüistico, y la disparidad léxica, la base lógica de construcción de la lengua es absolutamente idéntica a la nuestra) - o en euskera - una lengua del sustrato alejadísima de la que hablamos - el problema, NO EXISTE en absoluto, puesto que la inmensa mayoría de los nombres son neutros, y solo se decantan por un género o por otro cuando queremos recarcarlo expresamente?

También "Eguzki" "La Sol", en vasco, se considera "femenino", aunque el género no aparece marcado en la palabra.

Lo mismo en árabe "Ash-Shams" que se imagina como una vieja decrépita. Mientras que "Al-Qamár", la Luna, es considerado y representado como un sátiro perverso que preña a las hembras y fecunda las cosechas.