jueves, 31 de diciembre de 2009

Estampas desde Lovaina: Sólida y liviana


La encontré en un rincón del Jardín Botánico. Diciembre soplaba por los senderos con preludio de nevada, pero a ella no parecía importarle. La brisa se esforzaba en vano en mecer los pliegues de su falda. Descalza, ligera de ropas, con la pose despreocupada de quien mira desde fuera el menoscabo del tiempo. Hoy, al recordar su estampa, tan sólida y liviana a la vez, he visto a Anna Perenna, la diosa primitiva romana del paso de los años, a la que se invocaba para que concediera el don de una existencia añosa. Y he sabido que mañana seguirá ahí, en ese jardín, tan sólida y liviana a la vez.

FELIZ AÑO 2010, AMIGOS.

(Estatua en el Botánico de Lovaina. Fuente: Silenos)

martes, 29 de diciembre de 2009

Un poema para el regreso


Para celebrar que estamos de regreso en Cádiz, lejanas ya las tierras de Flandes que me han acogido durante estos tres meses, y por mor de la lluvia persistente que se ha instalado en el sur de Andalucía, os dejo un poema húmedo de la otra estación lluviosa.


LLUVIA OTOÑAL

Bajo picas de punta diamantina
se estremece la luz acristalada.
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La tarde va restándonos
las horas, como quien recuperara
la parte de una deuda, el anticipo
de un préstamo librado en los albores
del tiempo, y ya vencido.
.............................................Llueve. El rojo
pálpito de la sangre goteando
se acompasa a la lluvia.
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¿Qué parte de nosotros
se pierde para siempre
por grises sumideros de la tarde?

(Fuente de St. Sulpice, París. Foto: Silenos)

lunes, 28 de diciembre de 2009

Estampas desde Lovaina: Hacia tierras más templadas


Los silenos recogen los bártulos en Flandes y regresan al sur de España. Han sido tres meses de trabajo, sobrellevado gracias a la lectura, la escritura, los amigos de internet, la cerveza belga y escapadas a Bruselas, Amberes, Gante y Berlín. Llegué con los flecos del verano, vi desnudarse el bosque de arces frente a mi ventana, pisé la nieve (¡cuánta!) en Lovaina, Bruselas y Berlín. No comí pavo, sino algo de marisco en la fría Nochebuena berlinesa. Y hasta he visto esta última noche a San Nicolás en un trineo volador. Me voy (ahora bien acompañado) con las carnes más frías, pero más templado el espíritu. Os dejo, con mis mejores deseos para el próximo año, un árbol de Navidad diferente. Luce en el escaparate de una librería singular por menuda, llamada Minilibris, en Spandauer Str. 27, Berlín.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Felicitación y geografía


Los silenos, de natural profano, os desean DÍAS DE HARTURA Y ABUSO PASCUALES, que ya vendrán luego, al finalizar el año, los propósitos de enmienda. Como presumo de que hasta aquí llegan lectores de rincones varios del orbe, os invito a elegir la moza-continente que os representa. En el centro está Justicia, flanqueada por los cuatro continentes, según el reparto geográfico anterior a la inclusión de Oceanía. Una pista: la mía es la segunda por la izquierda.


(Fachada de la Maison du Renard. Grande Place. Bruselas. Fuente: Silenos)

sábado, 19 de diciembre de 2009

El clan literario


A un par de amigos jóvenes que escriben
con tesón y gusto, pero también con cierta desazón

El ser humano es tan miope, que concibe y atesora sus relaciones vitales entre las estrechas paredes de su clan. El yo busca al y ambos se organizan para salvaguardar lo nuestro. Como perros que, una vez mordida la presa, no la sueltan ya se hunda el cielo. Clanes de esos, cotos cerrados con altos muros, hay por doquiera. La política y la Universidad son buenos ejemplos. La literatura lo es en igual o mayor grado. No hace mucho un amigo poeta me contaba su primer encuentro con una novelista española de éxito. El que ejercía de presentador añadió a su nombre un ribete del tipo "escritor", o quizás, "poeta", y mi amigo sintió la sonrisa de desdén de la novelista, y tal vez hasta llegó a oír un sordo "otro más". Sonrisa de desdén y entrañas de recelo. Reacción semejante presencié no hace mucho cuando un escritor de provincias, en el centro de un grupo de afectos a las letras, nombraba los talleres de escritura, que tanto ha proliferado por la geografía española, como quien "nombra la bicha". En este caso, el "otro más" multiplicado, en serie, con un maestro de ceremonias a la cabeza. En verdad, de igual forma reaccionaría un taxista al enterarse de otra concesión de licencia. Y un experto en el trapicheo callejero al conocer que por su zona merodea un intruso. ¿Territorialidad animal? Quizás. Pero también el escudo que esgrime la mediocridad reluciente cuando ve amenazado el pastel, como el perro que no suelta bocado.
La red ha "democratizado" la escritura, hasta el punto de que todo hijo de vecino que se lo proponga "publica" en su blog o web los frutos de sus desvelos literarios y se presenta a los demás, cada vez más a través de correos electrónicos, como autor o autora en edad de merecer. Pero esto no es nuevo: todos conocemos a escritores que, habiéndose costeado íntegramente la edición de sus obras, se procuran una humilde campaña publicitaria a través de amigos libreros. La diferencia es que la red es baratísima y las posibilidades de difusión son extraordinarias. ¿Hay que censurar esta proliferación de poetas, cuentistas, novelistas o reveladores de sueños varios? Mi amigo el poeta es joven y a buen seguro aquella sonrisa hiriente de la novelista de éxito le provocó alguna zozobra en la autoestima. Mi comentario en estos casos siempre es el mismo, quizás porque no soy tan joven como él ni necesito que clan alguno abra graciosamente sus puertas a mi llamada: sigue escribiendo. A cada desplante, un poema. A cada mueca de altanería, un personaje. Que escriba quien quiera. Mejor eso que engullir programas de televisión y ser un zoquete de sofá. Que el tiempo todo lo sitúa en su justa medida. Sí, es cierto que hay quien tiene ombligo hasta para pasar a la historia de la literatura con su medianía, pero son los menos. Echa un vistazo a los blogs literarios (incluido éste) y fíjate en la ridícula egolatría de muchos que han publicado en esta o aquella marca editorial de prestigio. Qué lástima pasarse la vida dándose golpes de pecho, gesticulando ante el espejo para la próxima entrevista o la próxima firma de libros. Qué lastima cifrar la literatura en el hoyuelo de la barbilla, la bandeja de croquetas o el apretón de manos de un alcalde. Podrán sonreír y seguir dándole premios a los amigos del clan, pero no podrán evitar que tú y muchos como tú sigáis escribiendo. Así que escribe, y que se jodan.
(Fernando Valls me corrige el nombre del puente:
centauros en el Puente del Palacio, que conecta la Unter den Linden
con el Lustgarten. Obra de Schinkel. Berlín. Fuente: Silenos)

jueves, 17 de diciembre de 2009

Estampas desde Lovaina: Nieva sobre Lovaina

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Para mi hija Carmen

A las dos de la tarde ha comenzado a nevar sobre Lovaina. Y todavía sigue nevando. Como soy de tierras meridionales y cuento con los dedos de una mano las veces que me ha nevado encima, he salido a jugar al parque que tengo justo enfrente. Como otros muchos niños, he pisado la nieve virgen, he amasado una bola gigante, he corrido y hasta me he caído de culo. Todo hubiese sido perfecto, de no estar ella tan lejos.
(No es París, querido JPQ, pero hay más nieve)


(Herma de Albert Giraud. Park St. Donatus. Leuven. Fuente: Silenos)

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Un microrrelato aéreo


LA SOBRECARGO

A él le bastaba amarla así, a 9000 metros de altitud. Había gastado todos sus ahorros en billetes y, a fuerza de estudiar la frecuencia de sus despegues y aterrizajes, sabía en qué vuelo se encontraría con su sonrisa aérea al pie mismo del tunel o de la escalerilla. Tempraneaba en Managua y madrugaba en Madrid cuanto fuera preciso para ser siempre el primero y recibir de lleno sus buenos días señor, buenas tardes señor, cuando aún el cansancio no había hecho mella en la compostura de su boca. Siempre en clase business, la parcela del Paraíso de la que ella se ocupaba con mimo femenil y refrigerios varios. Siempre junto al pasillo. Cerca, muy cerca de su olor. Con el ruido de los motores obstaculizando el entendimiento y obligándola a bajar la cabeza para atenderle cuando él le pedía en un susurro un vino tinto que le sabía a sangre angelical. Tan lejos de todo. A él le bastaba con amarla así. Se conformaba con tan poco, que ni siquiera intentó abrazarla para mitigar su pánico. Se limitó a ser feliz en la postrera verticalidad.

De la Nave a Minificciones


Por iniciativa propia, Alejandro Gelaz publica en Minificciones el microrrelato con el que participé en la campaña Pro acercanza de Fernando Valls. Los caminos de internet son, de verdad, inescrutables.


(Botánico de Leuven. Fuente: Silenos)

lunes, 14 de diciembre de 2009

Estampas desde Lovaina: El líquido misterio


Siempre que he visto a este Van Gogh, me he fijado en las varias botellas de agua mineral que tiene detrás, sobre la base que lo sostiene. La primera vez pensé: qué contrapeso más aguado. La segunda ya no supe qué pensar. La tercera le hice esta foto, y hete aquí que descubro que a su derecha (nuestra izquierda) hay en el suelo una botella casi vacía, lo que me hace deducir, ahora que todavía me funciona la neurona, que el mozo se bebe el agua. Una de dos: o su estancia en esa pilastra es de horas largas (los turistas en Bruselas dan para mucho; si no, que se lo digan al horrible Mannenken Pis), o el pobre holandés tiene calculi en el riñón y, pese a trabajo tan sufrido, el urólogo le ha prescrito cuatro o cinco litros del líquido al día. La verdad es que la vida está repleta de misterios como éste.
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(Alrededores de Grote Markt, Bruselas. Fuente: Silenos)

sábado, 12 de diciembre de 2009

Un poema del tránsito


Escribí estos versos hace un par de años, con el tiempo diluviando y yo en mitad del páramo. Hoy, un poco más guarecido, los dejo aquí para los lectores.


ENIGMA

Nadie descifrar puede, fugaz hora,
el alma de tu enigma,
el porqué de tu ingénita premura,
la cíclica razón de tu existencia.
Tampoco sabe nadie cómo alumbras
tu propio ser, ni dónde.
...........................................¿En qué lugar
pródigo de la tierra, en qué relieve
del aire arcano y fértil acontece
un prodigio de humana trascendencia?
Creces deprisa y cruzas anegada
de plumífera luz.
............................. .Te vas no siendo
tú, y sigues siendo tú cuando regresas,
y en las manos prendidos traes restos
del yo que fuimos,
.............................. ...fuerzas renovadas
para hurtarnos un poco más del yo
que menguando nos queda.


(Imagen: el primer semáforo de Europa, en Posdamer Platz. Berlín. Fuente: Silenos)

viernes, 11 de diciembre de 2009

Adivinanza


Adivina, adivinanza. En esta imagen hay un espontáneo y un impostor. ¿Quién es el uno y quién el otro? .
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(Homenaje a los trabajadores. Fachada de la Catedral de Amberes. Fuente: Silenos)

martes, 8 de diciembre de 2009

Un microrrelato divino


VIAJE OLÍMPICO

A la cumbre del monte Olimpo llega exhausto un hombre septuagenario. Culmina así un largo viaje a pie a través de medio mundo. De la bruma cimera sale el dios Hermes y le pregunta sorprendido:
- ¿Qué haces aquí, mortal?
El hombre responde ilusionado:
- Cumplir el sueño de toda una vida: quiero ser como vosotros, y vivir de néctar y ambrosía.
....A Hermes se le mueven las alitas de los tobillos. Suele ocurrirle cuando no alcanza a comprender un mensaje. Finalmente le ordena que espere allí y se marcha en busca de Zeus, que en ese momento está almorzando con su esposa Hera. Luego que hubo informado al padre de dioses y de hombres, la diosa se levanta de la mesa gritando enfadada:
-¡De ninguna manera, Zeus. Los dioses no somos hijos del sueño humano. No te dejes embaucar, esposo mío, y arroja a ese impío desde la cumbre!
....Pero el coraje y la constancia del anciano habían calado en el corazón de Zeus, que, queriendo darle una oportunidad, ordena a Hermes que lo guíe al reino de su hermano Hades. Eso sí, con una buena carta de presentación.
...
(Imagen: Mítico legionario que corona la fuente de Silvio Bravo,
Grote Markt, Amberes. Fuente: Silenos)

lunes, 7 de diciembre de 2009

Berlín y el semáforo veleta


No, queridos lectores, los Silenos no han cerrado el quiosco bloguero. Simplemente descansan entre viaje y viaje de este corifeo. Acabo de regresar de una breve escapada a Berlín, que ya luce sus galas pre-navideñas en días de adviento. Entre mercadillo y mercadillo, entre olores de salchichas al curry ("currywurst"), he paseado mi frío gaditano desde Ku'damm a Alexanderplatz, con Schöneberg como cuartel. Y he tenido la gran suerte de poder compartir comidas y conversación con Fernando Valls y Gemma Pellicer. Corta ha sido la estancia, pero largo el placer. De las imágenes que me he traído, me quedo con este "semáforo veleta" de Unter den Linden, que, a la manera de un Jano conciliador, mira al oeste y al este al mismo tiempo. Me quedé un rato esperando, por ver si se levantaba brisa y el artefacto giraba y giraba volviendo locos a los coches y ciclistas. Pero no. Prometo volver a Berlín e intentarlo de nuevo.