sábado, 12 de diciembre de 2009

Un poema del tránsito


Escribí estos versos hace un par de años, con el tiempo diluviando y yo en mitad del páramo. Hoy, un poco más guarecido, los dejo aquí para los lectores.


ENIGMA

Nadie descifrar puede, fugaz hora,
el alma de tu enigma,
el porqué de tu ingénita premura,
la cíclica razón de tu existencia.
Tampoco sabe nadie cómo alumbras
tu propio ser, ni dónde.
...........................................¿En qué lugar
pródigo de la tierra, en qué relieve
del aire arcano y fértil acontece
un prodigio de humana trascendencia?
Creces deprisa y cruzas anegada
de plumífera luz.
............................. .Te vas no siendo
tú, y sigues siendo tú cuando regresas,
y en las manos prendidos traes restos
del yo que fuimos,
.............................. ...fuerzas renovadas
para hurtarnos un poco más del yo
que menguando nos queda.


(Imagen: el primer semáforo de Europa, en Posdamer Platz. Berlín. Fuente: Silenos)

2 comentarios:

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muy buen poema, Antonio. Saludos desde Cádiz.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, José Miguel. Te devuelvo los saludos, pero con menos grados de temperatura.