martes, 8 de diciembre de 2009

Un microrrelato divino


VIAJE OLÍMPICO

A la cumbre del monte Olimpo llega exhausto un hombre septuagenario. Culmina así un largo viaje a pie a través de medio mundo. De la bruma cimera sale el dios Hermes y le pregunta sorprendido:
- ¿Qué haces aquí, mortal?
El hombre responde ilusionado:
- Cumplir el sueño de toda una vida: quiero ser como vosotros, y vivir de néctar y ambrosía.
....A Hermes se le mueven las alitas de los tobillos. Suele ocurrirle cuando no alcanza a comprender un mensaje. Finalmente le ordena que espere allí y se marcha en busca de Zeus, que en ese momento está almorzando con su esposa Hera. Luego que hubo informado al padre de dioses y de hombres, la diosa se levanta de la mesa gritando enfadada:
-¡De ninguna manera, Zeus. Los dioses no somos hijos del sueño humano. No te dejes embaucar, esposo mío, y arroja a ese impío desde la cumbre!
....Pero el coraje y la constancia del anciano habían calado en el corazón de Zeus, que, queriendo darle una oportunidad, ordena a Hermes que lo guíe al reino de su hermano Hades. Eso sí, con una buena carta de presentación.
...
(Imagen: Mítico legionario que corona la fuente de Silvio Bravo,
Grote Markt, Amberes. Fuente: Silenos)

7 comentarios:

Ana dijo...

Divino, simplemente divino.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Y tan divino, amigo, ¡Y tan divino!

Araceli Esteves dijo...

Me ha encantado, Antonio, divino de la muerte.

sergio astorga dijo...

Antonio, los dioses son frágiles bien lo apuntas y las aspiraciones de los mortales son férreas, como de sueño.
Siempre hay un arriba para un abajo.
Divina proporción.
Divino micro.
Sergio Astorga

Isabel Romana dijo...

Preciso y precioso, querido amigo. Los dioses siempre nos la juegan. Saludos cordiales.

Luis García Gil dijo...

Querido Antonio,

Leerte es y será siempre un placer.

Un abrazo,

Antonio Serrano Cueto dijo...

Ana, Javier, Araceli, Sergio, Isabel y Luis, gracias por vuestros comentarios, tan divinos. Un abrazo a todos.