domingo, 8 de noviembre de 2009

Un poema flamenco


A Javier Sánchez Menéndez,
por apostar por la poesía
en tiempos sombríos
NOCHE EN FLANDES

Rompe a llorar la noche
en el campo de Flandes.
Como un lamento sobrio y contenido
que pidiera disculpas
por ser tan solo un llanto sin tristeza.
Asoma a mis cristales desde fuera,
en plenitud de formas transparentes.
¿Qué puedo yo decirle,
con este torpe amago
de azul melancolía,
a la que tanto sabe del insomnio,
del impostado arrimo del hogar
en el que malgastamos
las horas más nutricias?
Trae la noche en apogeo
su risa de prodigio,
alba excarcelación de una promesa.

(Noche estrellada, de V. Van Gogh)

12 comentarios:

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Me ha gustado mucho, Antonio. Hoy estáis invernales Juan Manuel Macías y tú (uno sepia, otro azul). Y los dos "de un poeta que da asco" (lo digo con envidia, hoy que no se me viene ningún verso al morral). "Alba excarcelación de una promesa" es un magnífico verso final, que deja en el aire el misterio.

Gracias.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, Antonio. Después de haber leído tu decálogo, honrado me siento. Un abrazo.

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Buen poema, Antonio, muy logrado. Y buena dedicatoria. Va un abrazo barcelonés para los dos: uno para ti y otro para Javier, por mantener la colección Siltolá con la que está cayendo.
Un saludo, Javier.

Joaquín Parellada dijo...

Te felicito por el poema, Antonio, a partes iguales bello y lleno de sugerencias “polisémicas” (como todos los tuyos). Dentro de estas últimas están los versos: “a la que tanto sabe del insomnio, / del impostado arrimo del hogar / en el que malgastamos / las horas más nutricias?”, que por algún motivo me han recordado ciertos pasajes el poema "La familia" de Cernuda, incluido en “Como quien espera el alba” (palabra que incluyes en tu último verso). Sin duda tus palabras no tienen la dureza de las de Cernuda, pero algo me ha llevado a ellas.
No sabía si atreverme a escribir una intuición como ésta tras el comentario de un cernudiano de pro, pero ya sabes: la ignorancia es osada.
Abrazos, Joaquín

Araceli Esteves dijo...

Me ha gustado mucho, especialmente los últimos tres versos.

Olga B. dijo...

"¿Qué puedo yo decirle,
con este torpe amago
de azul melancolía,
a la que tanto sabe del insomnio"

Puedes decirle lo que le has dicho, puedes nombrarla; recordar al pintor, al editor, al poeta mientras la noche rompe a llorar en el campo de Flandes.
Siempre son malos tiempos para la lírica, ahora son malos tiempos para todo, tiempos sombríos.
Gracias por iluminarlos un poco.
Un beso.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, amigos, sois muy amables. El poema se hace mejor con vuestra lectura.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Antonio.

Un gran poema, de un gran autor. Todo un honor.

Gracias, de corazón.

Un fuerte abrazo.

Narradores A LA OREJA VERDE dijo...

Hermosas palabras, divinas imágenes que generan al pasarlas por el corazón Antonio. Un placer este espacio tuyo en la red. Cordialmente. Claudia

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

La noche es para amar, o para escribir cosas como éstas: "...que pidiera disculpas por ser tan sólo un llanto sin tristeza".
Un saludo

marisa dijo...

Paso muchas veces a leerte Antonio,pero no podía irme sin decirte que es un poema magnífico, y ese "torpe amago de azul melancolía" es...En fin, enhorabuena y gracias por la belleza.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, Narradores..., Antonio Ruiz y Marisa por vuestros recién llegados comentarios. Un saludo.