martes, 13 de octubre de 2009

Un poema desde Flandes


Para Carmen, sine qua non

LAS MUJERES DEL GROOT BEGIJNHOF

Luz tardía en el Groot Begijnhof.
Qué grave olor del tiempo desprendido
en el lecho empedrado, en los canales
reticentes a darse al forastero
como mano que hospeda y no pregunta.
Recomponiendo andares quebrantados
camina una muchacha muy despacio.
Amaga al verla un beso el caprichoso
otoño brabantino.
································Soledad,
memoria renovada
en las calles, reguero de hojarasca
que pisaron antaño otras mujeres,
beatas de mundano corazón
y austero apartamiento.

(Imagen: Groot Begijnhof, el beginage o beaterio de Lovaina,
Patrimonio de la Unesco desde el año 2000. Fuente: Silenos)

4 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Leí lo de la pica, pero tu poema supera con creces todo entendimiento.

Un fuerte abrazo.

Joaquín Parellada dijo...

Precioso poema, Antonio, muy evocador; tanto que me ha recordado mis paseos por Brujas y por Anderlecht, donde hay un museo del Beguinage junto a la casa de Erasmo. ¿Ya la visitaste?
Un fuerte abrazo,

Joaquín

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, Javier. Eres un lector fiel de estos Silenos y te agradezco mucho tus comentarios.
Aún no, Joaquín, aunque he ido a Bruselas un par de veces. Estoy esperando a un amigo que belga que quiere venir conmigo. Un fuerte abrazo.

Antonio Azuaga dijo...

Me parece perfecto, amigo en "los tercios", me parece un poema perfecto.

Enhorabuena y un abrazo desde esta Villa y Corte.